viernes, 12 de agosto de 2016

Los Impacientes de la Seguridad Social





Mi médico de cabecera es una dama genial, sabia, sensata, paciente, muy lista, con muchísima experiencia, una de las personas en las que confío de verdad y de las pocas a las que realmente respeto.

Ayer fui a verla, cosa que hago bastante en los últimos tiempos, porque tengo un dolor de cuello espectacular por culpa de las muchas tensiones que soporto en el trabajo y curiosamente ninguna relacionada con los aviones.

Me siento tranquilamente delante de su puerta en esas sillas tan monas que hay, con el móvil  la altura de la napia para leer el periódico mientras espero, que lo de doblar el cuello para mirar hacia abajo en este momento me parece infinitamente más doloroso que adelantar a Mireia nadando.

A mi izquierda hay una gachí que, pasados diez minutos, empieza a resoplar y a mover el pie de esa forma histérico compulsiva que a quien pone histérica es a mí porque vibran tres metros de banco y a mí el cuello entero.

La miro con mi mejor cara de ilusión. Deja el piececito quieto. Bien. Pero sigue resoplando.

Cuando ya ha hiperventilado lo necesario empieza con la-misma-puta-letanía-de-siempre:

- Perdone ¿usted a qué hora tenía cita?

- Yo a las doce y cinco.

- Yo a y diez.

- Yo a y cuarto...

- Pues ya ven, es la una menos veinte y estamos todos fuera.

Y entonces todos a coro:

- Claro, siempre estamos igual, es que siempre va con retraso, no hay manera de que te atienda a tu hora, es que esta doctora es muy lenta, como si no tuviéramos otra cosa que hacer, esto es un desastre and the bla, bla, bla and the perezón.

Ya he dicho que adoro a mi doctora...

Sumadle a esto que estoy en un momento tremendamente zen de mi vida gracias a todos los relajantes musculares que me están endiñando, (tranquilos, estoy de baja, vuestros aviones ni lo notarán), de modo que decido compartir el amor químico que fluye a raudales por mis venas a ver si corto el gallinero del coño de una puta vez y puedo seguir leyendo el periódico.

Me levanto con la calma y me pongo en la pared opuesta mirándolos a todos muy seria y digo:

- Si os parece empezaremos con la cuestión matemática ¿bien?

Me miran hechizados.

- A ver, ¿cuánto tiempo pasa la doctora con cada uno de vosotros de media? ¿Veinte minutos, media hora, quince?

Contesta la del pie.

- Pues lo que hace falta en cada caso. 

- Muy buena respuesta, es correcta.

- ¿A todos os va bien el tiempo que os dedica? ¿Os  parece suficiente?

- Sí, sí, pues claro, es lo que tiene que ser, claro que a veces le traen también emergencias y duran un montón.

- Emergencias, como su propio nombre ya indica lo que son... yo diría que no hace falta ni explicarlas. ¿O sí?

- No, no, están claras.

Antes no pero ahora sí, es que...no te jode la peña.

Sigo.

- Yo a ojo cuento que aquí estamos ahora mismo diez. Si multiplicamos por, digamos, veinte minutos por barba, me salen doscientos minutos, que en mi cerebro son tres horas y veinte. Si os fijáis, vuestros papeles tienen citas dentro de la misma hora, la que va de doce a una.

¿Alguien ve la diferencia entre tres horas y una?

Silencio sepulcral...así que continúo.

- A mí también me mola que me dediquen veinte minutos si hace falta o que os los dediquen a vosotros, de hecho le estoy tremendamente agradecida a esta doctora por hacerlo. Si tenéis algún problema con esto sugiero que bajéis a recepción y le pongáis reclamaciones a saco a quien coño que sea que le programa cuarenta visitas en una mañana que sólo da para quince, ¿o realmente pensáis que si decidiese ella montaría este puto festival cada mañana en la puerta de su consulta?

Voy a sentarme en mi sitio a seguir leyendo y a esperar mi turno con la calma y espero que, en lugar de protestar, le dediquéis un ratito a reflexionar sobre esto que os cuento.

Fin del gallinero. Gracias señor. Silencio total hasta que me tocó entrar.

Espero que los que leáis esto os lo penséis también antes de poner a caldo a gente que se está dejando los nervios, la paciencia, el sueño, la salud y todo lo que tienen por darnos a los demás el mejor servicio que pueden con lo que les dejan, que deberíamos darles un abrazo de los gordos cada vez que los vemos en lugar de pegar el coñazo donde ni toca ni sirve para nada.

Y ahora, ojo al dato, que os voy a contar por qué me chifla esta mujer.

Entro y digo:

- Hola, creo que esto se va recolocando.

- Lo sé.

- ¿Ah sí?

- Sí. Hoy llevas un sombrero precioso y muy bien conjuntado. Las otras dos veces viniste con el mismo y era mucho más discreto, eso sólo lo haces cuando estás jodida.

Es imposible no quererla.


     


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miércoles, 10 de agosto de 2016

El Homo Fontanerensis





Llevo ya un mes entero haciendo castings de fontaneros...para descubrir con auténtico asombro que lo que yo pensaba que era una gilipollez de problema da para escribir un tratado de zoología o dos.

Fulanito me recomienda a Menganito, que su vez me recomienda a Zutanito, que le ha arreglado la casa entera y oye, un prodigio del bien currar.

Viene Zutanito, echa un vistazo a la casa, otro a mí y, sorprendentemente, anota en su cerebro: esta señora (mal vamos ya, compañero, pienso yo mirándolo) tiene cara de perfecta retrasada mental.

Como unas imágenes valen más que mil palabras os las voy a pegar aquí.

Buenos días,
Adjunto presupuesto solicitado. 
Le informamos que en el momento de hacer la oferta nos dimos cuenta que usted vive en el piso más alto del edifico y le queríamos informar de que si tuviera acceso a la terraza de arriba de su piso podríamos realizar una oferta para la instalación de placas solares. 

Que se dieron cuenta...Instalación de placas solares...Con dos cojones. Vamos que juntas a un fontanero y a un torero y el segundo es una nenaza. 

Atención al presupuesto, que después de verlo os van a entrar ganas de poner no ya placas solares, sino satélites.



Alucino como un pepino, que no es para menos, mientras me hago tirabuzones con un mechón de pelo con aire soñador pensando en el tal epígrafe de "varios" y en "ha usar", que es donde el chulazo viene con calcetines blancos. 




Y contesto:

Hola,

¿Me podrías explicar con más detalle lo de la mano de obra? 2700 euros me parece una barbaridad. ¿Cuántos días de trabajo son? ¿Cuántas personas?

Gracias, un saludo,

Cristina


Entonces resulta que ¡ups! y que sin querer.

Buenos días,
Vuelvo adjuntar presupuesto rectificado ya que Jordi sin querer duplico las horas de trabajo, le pedimos disculpas,

Saludos

Supongo que se disculpan por llamarme gilipollas...again.




Que no es que yo menosprecie la labor de un fontanero, dios me libre, pero como tengo dudas...

Hola,

He estado haciendo cuentas y calculo que una hora de trabajo de una persona son 200 euros + IVA. ¿Es esto correcto?

Gracias, un saludo,

Cristina

Y hasta hoy, porque ni me ha contestado.

Llamada de emergencia a todos mis conocidos y una amiga me recomienda otro fontanero que es formal, trabajador, serio y pero que mu decente. 

Me llama a los dos días para decirme que "señora, estoy en Palma, si está en casa me acerco en un pis pas".

Mi cuello de los cojones y yo estamos en casa, sip, así que viene.

Mira lo que coño sea que mire esta peña , que ya ni sé lo que es y atentos a la conversación:

- Vale, visto, le hago un presupuesto y usted me dice.

Y aquí es donde servidora, como una gilipollas, pronuncia las palabras mágicas que desencadenan la batalla de las Termópilas:

- ¿Le importaría desglosar cuánto es cada cosa para que yo me haga una idea?

Mirada asesina del menda y atentos:

- Señora, yo no desgloso.

Es cierto que siempre me ha desesperado la imbecilidad supina, lo siento pero es que no tengo mecanismos para lidiar con ella, qué se le va a hacer. 

Que no desglosa. Y a mí ya se me pone la cara del puto asesino de la media.

Primer intento de conciliación:

- ¿Ah no? ¿Y por qué no?

- Pues porque no.

Segundo intento...ya no tan conciliador, por mí que no quede, aunque no sé ni pa qué me mato porque lo que realmente me pide el cuerpo a gritos es meterle un sartenazo.

- Verás, me gustaría saber cuánto es cada cosa porque si resulta que me vas a soplar 2000 pavos por bajar los radiadores busco a un chatarrero que se los lleve con menos remilgos. Y por saber si cuesta lo mismo una hora de fontanería de la NASA quitando la caldera, que por lo menos la entiendo, que bajar los radiadores.

- Los radiadores pesan.

- Sí, pero caben en el ascensor y no hace falta estudiar.

- Pues yo no desgloso porque cuando hago un presupuesto no lo muevo, y si curro menos horas es mi ganancia y si curro más es mi pérdida.

- Este razonamiento que, no me malinterpretes, es tremendamente interesante, en realidad me la trae al pairo porque yo quiero pagarte lo que curres, ni más ni menos, quepa o no en el presupuesto, que tengo ojos en la cara y si curras cinco horas de más me voy a dar cuenta fijo...siempre y cuando te salga de los cojones desglosarlo.

Todavía estoy esperando el presupuesto de Mr. Dignity.

Acabo de llamar al tercero así que...

Continuará.





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sábado, 6 de agosto de 2016

El Error Humano de Marras




En esto de los errores humanos, para mí los hay de dos tipos: los que son a sabiendas y los que no.

El dibujo que os pongo resume lo que se conoce como Modelo de Reason, a día de hoy tan aceptado como ignorado en los análisis de riesgos. Y mira que "reason" la tiene toda, supongo que precisamente por eso todo el mundo pasa de él.

Como veréis tienen que pasar muchas, pero realmente muchas cosas, para que nos acabemos dando una hostia de tren, avión, submarino, autobús, metro o tengamos un error médico garrafal...poned aquí lo que os venga a la mente.

Y ahora viene la primera pregunta:

Si tienen que pasar tantísimas cosas ¿por qué después de la hostia sólo se habla del maquinista, el conductor, el controlador, el piloto o el médico?

Porque de las víctimas tampoco se habla lo suficiente.

Mucho bla, bla, bla, de esta chica se iba a casar o aquel hombre era majísimo, pero nada de los tratamos penosamente desde las instituciones porque sólo los queremos para sacarnos fotos con ellos,  nos abalanzamos como buitres cuando están hechos polvo para ver si conseguimos portadas de mierda, demandas de abogados varios y toda una ristra de cosas espeluznantes que les pasan cuando ya nadie está mirando, como por ejemplo que el seguro de la compañía correspondiente no les pague.

Y no hablo de una compensación para ahogar las penas en alcohol en un bar de La Habana, sino del dinero que necesitan para tratamientos médicos de todos los colores.

Id pensando.

Condiciones latentes son, por ejemplo:

- Poner en un ministerio cualquiera a una persona incompetente decidiendo sobre temas de los que no tiene ni puta idea pero sí muchas ganas de ponerse medallas o de inaugurar o de trincar, que no veas si les gusta.

Un ministro cualquiera y su camarilla promulgan unas leyes en las que dicen que todos podemos currar hasta el infinito and beyond, sin encomendarse ni a dios ni al diablo, ni siquiera sin saber si lo que piden es factible o a lo mejor sí, porque los empresarios ahora quieren esclavos y como pasta manda, los políticos se los dan.

Y porque al primero que vea a un político aplicándose cualquiera de las leyes que nos cascan a los demás le pago unas cañas.

- Poner a supervisar a teóricos organismos independientes que dependen directamente del Ministerio en cuestión. Si además habilitas un mecanismo tremendamente viciado como que se financien a base de multas absurdas tienes una buena base para la tormenta perfecta, porque en lugar de mirar lo importante miran lo que da pasta, que típicamente son chorradas y lo gordo ni lo ven. 

Ni lo ven porque no lo quieren mirar, obviamente.

Imaginad por un momento que la Guardia Civil se financiase con las multas que pone. Si no os lo podéis imaginar daos una vuelta por Marruecos, que así es como se redondean el sueldo y es de flipar. Nunca he visto tantas multas tan absurdas ni tantas señales mal colocadas...o sí.

- Poner en las comisiones de investigación a personal que firma lo que le pongan por delante con tal de mantener un puesto tremendamente confortable y a algún que otro ex directivo de fabricante de aviones o compañía aérea, compañía farmacéutica...you name it, de manera que el resultado de las tales investigaciones jamás sea ni susto ni sorpresa.

- Burrocratizar (con dos erres, sí) las compañías y servicios públicos hasta extremos de ciencia ficción de manera que cuando hay que buscar algo, la maraña es de tal calibre que a ver quién es el responsable final de algo.

Hoy en día impera lo que yo cariñosamente llamo el cubreculismo. A la gente no le preocupa hacer bien su curro, ya sea porque no les dejan ya sea porque no saben. Lo único que le preocupa a todo el mundo es no comerse un marrón. Y a esto dedican el tiempo que antes servía para hacer cosas útiles.

No hacen jefe al personal por su valía sino por sus tragaderas y esto está pasando en todos los ámbitos. Y un tipo que no sabe hacer su trabajo pero quiere a toda costa conservar su puesto es peligroso, porque no se rodea de gente más lista que él, que sería lo suyo, sino de incompetentes que no le hagan sombra.

El resultado de esto es que mucha gente hace chorradas de todos los colores pero el sistema está montado para que la mierda se la coma el último, que es el que no tiene a nadie por debajo para cargarle el marrón.

Y los últimos son los controladores, los conductores, los pilotos, los mecánicos, los médicos...y las víctimas.

Pensad por un momento en el famoso accidente de Angrois.

Alguien se quiere poner un medallón inaugurando una cosa que no está lista.

Medallón VS no está lista. Ya sabéis quién gana. El medallón, of course.

Algún infeliz diría: pero coño, que no está lista. ¿Alguien lo oyó a tiempo? Seguro que sí, sólo que ¿a quién coño le importa?

Y tras oírlo después ¿ha pasado algo?

Alguien también diría: oye, que con un conductor no llega, habrá que poner alarmas.

Quita, quita, que eso es pasta y además llegamos tarde al medallón.

Tengo otra pregunta:

¿Cuánto tiempo sois capaces de mirar fijamente una vía sin que os ardan los ojos y el cerebro o sin quedaros dormidos por mucho café que toméis?

A mí, en un día bueno me daría para una hora como mucho. En uno malo para media.

Esto son muchos relevos. Gente es pasta. 

¿Alguien ha preguntado cuánto curraba este hombre del tirón? ¿Cuánto curra un piloto? ¿Cuánto un controlador? ¿Cuántos pacientes atiende un médico de la Seguridad Social en una mañana? ¿Cuánto duran sus guardias? ¿Con qué horarios?

Cuando yo entro a currar habiendo dormido tres horas la culpa es mía porque en mi folio pone que tengo ocho horas libres, pero es lo que duermo muchos días porque mis turnos son una insensatez y mis biorritmos no entienden de folios por más que lo diga un ministro.

Si sólo currásemos los días que logramos dormir un mínimo de ocho horas no habría ni controladores ni pilotos ni médicos ni conductores ni la madre que nos parió.

Falta gente, gente es pasta. Reventemos a los que hay y que salga el sol por Antequera, total, cuando nos demos la hostia la culpa será sólo suya, que ya nos hemos encargado de poner leyes absurdas para cubrir todo lo que estamos haciendo mal.

Y lo curioso del caso, jaté, es que la prevención es infinitamente más barata que la burocracia.

Si estamos descansados casi ninguno cometemos errores y esto es lo que hay.

Por cada conductor, piloto, controlador, etc., hay veinte tíos de RRHH, otros tantos en oficinas dedicados a flipar greguerías y procedimientos y cursos y supervisiones y análisis de mierdas que no valen pa ná, directores de todos los colores y políticos para aburrir.

Queridos empresarios y gobiernos varios, dedicad la pasta a la gente que realmente saca el curro adelante y poned personal suficiente...A la larga os va a sorprender y mucho la cantidad de pasta que podéis ahorrar y ganar.

Volviendo al principio y ya para terminar, los errores humanos que provocan accidentes están todos mucho antes del momento en que alguien se despista y son muy fáciles de evitar.

Todo el mundo da por sentado que errar es humano y por lo tanto inevitable. So sorry, pero no es verdad.

Estamos poniendo a trabajar a gente en condiciones en las que va a meter la pata por cojones.

Mirad el dibujo del principio: la loncha del maquinista es la última...antes ha fallado todo lo demás.

¿Seguro que no tenía arreglo?
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