miércoles, 1 de abril de 2015

Seamos un poco serios





Con el accidente de Germanwings anda todo el mundo como pollo descabezado proponiendo soluciones de lo más peregrino que quedarán muy monas de cara a la galería pero...¿van a servir para algo?

Queremos que se haga algo que garantice que no vuelva a suceder nada similar en el futuro y que se haga ya, sólo que...las cosas no funcionan exactamente así.

Para empezar habrá que esperar a que termine la investigación, digo yo, por si aparece alguna novedad que nos haga enfocar el asunto de otra manera o que ayude a entender exactamente lo que pasó, que por la parte que me toca veo muchas cosas cogidas por los pelos y conclusiones que para mí no son tales, fruto de la presión mediática y de la precipitación.

Lo de poner dos personas en cabina siempre me parece muy grande y encima, mira tú, lo hacen en IUESEI.

¿Y si es el TCP el que le da dos hostias al piloto que queda o viceversa? 

¿Cómo se selecciona a los TCPs que meteremos en la cabina? Porque piamos mogollón con los pilotos pero ¿qué sabemos de esta gente?

Blindamos la cabina y luego metemos dentro a un tipo que no ha pasado los mismos controles que el piloto. ¿O los va a pasar también?

¿Se van a gastar las empresas pasta en esto?

No los estoy atacando, simplemente me parece poco serio.

Por no mencionar que, cada vez que el TCP desaparezca de la vista del distinguido público, el pasaje entero se va  a poner neurótico y no es plan.

¿No pueden un piloto o un TCP ponerle n somníferos en el café a su compañero y estrellar un avión?

Porque unas pastillas pasan con la gorra cualquier control de seguridad. Las que le recetan a tu abuela mismamente, que ni tienen por qué ser tuyas.

A lo que voy es a que nos estamos poniendo todos cardiacos y me da la sensación de que estamos convirtiendo una clara excepción...en norma, y esto es un error.

¿Dudamos de miles de profesionales serios porque uno supuestamente se haya salido del tiesto?

Es que, sinceramente, no lo veo.

Es como si hubiera que someter a exámenes psicológicos a todos los niños americanos cada vez que uno se despendola y se carga a medio instituto en lugar de pararnos a pensar y, por ejemplo, prohibir las armas.

Me parece perfecto que se revise con lupa a los profesionales de la aviación, pero según cómo se haga, servirá para algo o no.

Debería haber médicos y psicólogos especializados en la rama aeronáutica, que tiene muchas peculiaridades, y es muy difícil que un tipo que duerme cada noche y no conoce la profesión se haga una idea de lo que supone, sin ir más lejos, trabajar con nuestros horarios y con el nivel de estrés que nos meten a todas horas.

Por no mencionar que los controladores hace años que pedimos a las autoridades competentes (las que nos entierran con su burocracia, sí) una lista de medicamentos que podemos y no podemos tomar y aún no la hemos visto, y cuando le preguntas al médico de la Seguridad Social que si puedes controlar tomando un antihistamínico que produce somnolencia no sabe qué contestarte.

O por si las flies te pone de baja y entonces tu empresa te acusa de absentismo laboral porque un tipo que curra en una oficina jamás estaría de baja por eso.

Yo diría que queda mucho por hacer, y esta es una oportunidad magnífica para avanzar en prevención si realmente se quiere hacer.

Si a nosotros nos mira un psicólogo cualquiera, en dos minutos le hemos puesto los pelos como escarpias y nos da de baja a todos y sin embargo estamos bien...para nuestros estándares.

O nos dice que estamos genial cuando resulta que estamos fatal porque con lo que a él le parece normal no se puede controlar.

Esto ya pasó en 2010.

El otro día hice un curso obligatorio sobre manejo del estrés en el que me decían que me acostase todos los días a la misma hora para no descojonarme el sueño. Con mis turnos. Ole.

Imagino que este curso lo diseñó un psicólogo...que no sabe nada de aviación ni de los requerimientos específicos de mi profesión.

¿Y éste, por ejemplo, es el que va a hacer los tales controles?

Pues eso.

Si queremos arreglar algo, también deberíamos mirar lo que están haciendo las empresas, que antes un piloto los únicos problemas que tenía eran el sueño, el jet lag y que pasaba mucho tiempo fuera de casa, que ya están bien, y ahora lo brean vivo porque hay prisa por sacar el avión, pide que cambien el avión porque no lo ve bien y como no sea que se le ha partido el ala por la mitad lo lleva claro, se arreglan averías de aquella manera (y cumpliendo normativas, que es lo más acojonante), recordad el accidente de Spanair sin ir más lejos, a lo mejor lleva un copiloto que está pagando por volar y aprender al mismo tiempo, él mismo es autónomo (o no si tiene suerte), va con el combustible justito y encima es la cantidad legal...

Que les estamos metiendo a estos caballeros una montaña de presión innecesaria y luego resulta que el problema son los controles psicológicos.

No se solucionan las cosas cargándole siempre la culpa al muerto sin mirar lo que hay detrás.

¿Tendrán en cuenta las empresas lo que les digan los psicólogos para prevenir problemas en el personal o los controles sólo servirán para sancionar?

En 2010 ningún médico de AENA se mojó dándome un diagnóstico por escrito cuando dejé de dormir y me puse a reparir...por miedo a posibles represalias. Pero es que los de la Seguridad Social hicieron lo mismo...porque estábamos en la cresta de la ola.

Y a n compañeros de Barcelona les levantaron a capón las bajas, y eso que estaban fatal. Mirad las hemerotecas, que salió en todos los periódicos y a la peña que ahora se rasga las vestiduras le pareció genial.

¿Van a ser así los controles? ¿A gusto de las compañías/gobiernos o esto va a cambiar?

Entenderéis mis reticencias.

Sobre lo de que los médicos tengan que enviar las bajas a la empresa alucino, porque si uno no quiere una baja, lo que hace es no ir al médico y aquí paz y después gloria, así que nos cargamos el derecho a la privacidad del personal y total pa ná.

Y si quieres ocultar información te vas a un médico privado, le dices que te llamas Moncho, de profesión contable, le pagas en cash y a correr.

¿Estamos arreglando algo?

Nops.

Pues confiemos en el personal, que una excepción no es la regla.

Y por cierto y para los recelosos, al menos en el caso de los controladores, esto no va sólo con confianza, que si yo voy al reconocimiento médico anual, miento y me pillan, me cae un puro de dimensiones épicas, que ya hay leyes que se ocupan de ello.

También habría que analizar si los organismos reguladores están haciendo bien su trabajo, que yo diría que no. Nos sepultan con su burocracia y no afrontan ni uno solo de los problemas actuales de la aviación, que tiene muchos.

Ahora mismo lo único que pita es la pasta, concretamente los recortes, y por ahí no vamos bien. Y mucho me temo que los reguladores no son inmunes a tan desagradable tendencia.

Esto también va por el distinguido público, que pretendemos volar por tres pesetas cuando resulta que arreglar cualquier avería cuesta una morterada y para que despegue un solo avión hay un montón de personas currando y esto, amigos, hay que pagarlo.

Exigimos mucho y queremos pagar poco. So sorry, pero las cuentas no cuadran.

Seamos serios, tomar medidas sin pensar y sin ir más allá de lo que nos ponen delante de las narices no arregla nada y para los profesionales será un coñazo más a añadir a una lista excesiva e innecesariamente larga a día de hoy.



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