lunes, 22 de diciembre de 2014

La UNED, la rafflesia y a ver si nos lo curramos más




Me he matriculado de unas asignaturillas en la UNED. Por despejarme un poco el cerebro y para ver si lo resucito, que dedicarlo todo el rato a lo  mismo lo acaba dejando acartonado.

Por puro vicio, curiosidad y ganas de disfrutar, que soy esa tía tan rara a la que le chifla escuchar a gente que sabe de algo muchísimo más que yo, asisto (siempre que mis desastrosos horarios de curro me lo permiten) a cursos que dan sobre asuntos varios.

Recientemente me he chupado uno sobre venenos en la Antigüedad, otro sobre Criminología y otro sobre el funcionamiento de la memoria.

El de los tales venenos lo impartió una dama que sabía tantísimo de lo suyo que se me saltaron las lágrimas de gusto escuchándola. Qué maravilla lo de esta mujer, de verdad.

Empezó rompiéndonos un montón de ideas preconcebidas que todos teníamos sobre griegos, romanos, egipcios, faraones y emperadores, personajes conocidos y no tanto y hazañas de unos y otros que ni habían sido tales ni habían sido suyas.

Fue enlazando unos temas con otros y poniéndolos en contexto con una sencillez acojonante y una erudición espectacular.

Pero lo mejor del curso con diferencia fue la pasión con la que lo explicó todo. No sólo sabía muchísimo, sino que disfrutaba investigando, estudiando, compartiendo su conocimiento y esto amigos...no tiene precio.

Hasta se le cayó un lagrimón, y esto es verídico, cuando nos habló de la destrucción de patrimonio histórico de valor incalculable que se produjo durante la guerra de Irak.

Y la comprendo perfectamente porque servidora se fue al quinto coño a ver una rafflesia, y cuando tras una caminata mortífera con barro por la rodilla y sanguijuelas hasta en el carné de identidad la encontré...a mí también se me cayó un lagrimón de la emoción.

Es que soy bióloga antes que controladora y es la flor más grande del mundo payos. Y es rarísima. Y estaba delante de mí. No me lo podía creer.

En fin...Grandes momentos de la Humanidad.

Emocionada con la experiencia me lancé a los otros dos cursos pensando: hostias, esto va a ser un festival.

Pues no josmíos.

En los siguientes cursos me han tocado dos prendas de flipar.

Para mí lo fundamental de la Universidad es que, si aprovechas tu paso por ella, aprenderás a pensar de otra manera. A cuestionar cosas, a procesar información y no sólo a leerla, a ENTENDER, a elaborar tus propias ideas a partir de lo que te cuentan, a desarrollar un pensamiento crítico, que es la única forma de estudiar y aprender con criterio en mi modesta opinión.

Pues en los dos últimos cursos me he encontrado con un par de profesores que, con dos cojones, se han pasado horas leyendo literalmente lo que ponía en las transparencias y, si les daba por explicarlo, o bien utilizaban las mismas palabras, lo cual es un gilipollez porque leer sabemos todos, o recurrían a un vocabulario tan ridículamente pobre que he pasado hasta vergüenza.

Y me he quedado flipada porque no sé cómo pretendemos que los alumnos piensen si los profesores son los primeros que hacen esta mierda.

Te ponen delante un tipo que sabe la de dios de lo suyo, que tienen todos una trayectoria espectacular...y te lee unas transparencias. Es que se me cae el alma a los pies.

Porque lo que me cuenta ya lo encuentro en Google si le dedico una tarde, y lo que espero de él es precisamente todo lo que no puedo encontrar y que él sí sabe por su experiencia.

Reconozco que cuando empezó el curso de uno de estos mendas lo primero que pensé fue en levantarme y marcharme. Luego pensé en ponerlo directamente a parir y finalmente opté por brearlo a preguntas, que se supone que deben ser al final, pero es que si le tengo que aguantar cinco horas non stop de lectura de transparencias al final lo acabo asesinando delante de todo el mundo y no es plan.

Y mira que son dos charlas que con UNA sola transparencia con un ejemplo se hubieran dado mejor que bien.

Queridos profesores, tenéis que poneros las pilas, so sorry. Y si no sois capaces...no deis vosotros los cursos porque nos quitáis a todos la ilusión.

Me parece un desperdicio de la hostia el esfuerzo que decís todos que hacéis para elaborar las transparencias: dejadlo ya, son un coñazo tremendo.

Y este post va a ser el resumen que me piden de la clase de criminología más patética de todas las clases que me han dado en mi vida...porque no me sale del coño copiar a mi vez las tales transparencias, que ya sería el colmo del ridículo y la memez y ya no tengo edad para estas chorradas.

Estoy cabreada sí, porque quiero aprender, porque soy la alumna mejor predispuesta del mundo y con la que todo profesor soñaría...y no me merezco que me enchuféis estas mierdas.



2 comentarios:

  1. Suerte que entre mayoría de alumnos que van a cumplir la papeleta por el título, y mayoría de profes mediocres que van a cobrar sin esforzarse dando un nivel mínimo de información, en contadas ocasiones encontramos personas de vocación, pasión y genio. ¡Ella es una de las elegidas! Brindemos. Algo me dice que la proporción se repite en otros ámbitos...

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo, me ha tocado un menda en Inteligencia Artificial que sabe la leche; pero la última vez que se preparó bien una clase fue en una época en la que los políticos eran honrados, no te digo más.

    Te dejo, que tengo que enseñar a mi ordenador a resolver puzles y no llevo nada bien que mi portátil me tome el pelo con esto del 28 dic. Mierda de inteligencia artificial, si no aprende esto lo pongo a recitar monólogos a lo Faemino y Cansado; pero le tengo que sacar provecho como sea.

    Feliz lo que más te guste :o)

    ResponderEliminar