lunes, 8 de septiembre de 2014

Sesudamente hablando






Es acojonante la afición del distinguido público por inventar palabras nuevas para describir las cosas de toda la vida...para las que hace siglos que existen nombres...y muchos apellidos en los últimos tiempos.

Es la forma de mentir en el siglo XXI.

Leo últimamente un montón de sesudos análisis sobre crisis varias y me da la risa floja, que pa los viajes que hacen no se necesitan alforjas y menos aún tan grandes.

Hay crisis porque mucho mendrugo hijo de puta especuló con lo que no debía, gastó lo que no tenía, trincó lo que no era suyo, prestó a lo loco, etc., y luego se fue de rositas y nos tocó a los demás pagar los platos rotos.

Los políticos entonces nos clavan la mierda de la austeridad mientras ellos siguen desparramando y los bancos siguen ganando comprando deuda del estado ahora que ya no tienen que pagar la suya.

Trincamiento doble que lo llaman.

Los empresarios ordenan al gobierno, que así es como funciona esto, que hagan una bonita reforma laboral aprovechando que el Tajo pasa por los cerros de Úbeda que les va fetén a ellos y a nosotros fatal.

Y todo dios se apunta al carro del mamoneo en un pis pas y en España se cambian curros decentes por auténticas mierdas que no dan ni pa llegar a fin de mes y por cinco millones de parados, suicidados, desahuciados, asqueados y todo lo que se os ocurra con el mismo sufijo chungo.

Ahora tenemos gobernantes empalmados porque dicen que baja el paro y que por sus buenas artes no nos han rescatado olvidando que fueron ellos quienes nos llevaron al abismo y eso no da ni para media medalla aunque según se ve sí para carguitos en Bruselas...más de lo mismo.

Y empresarios felices cazando perdices pagando sueldos de mierda y les parece mejor que bien aunque el resultado del curro sea una perfecta castaña, que un menda jodido va a poner el entusiasmo no ya justito, sino lo inmeditamente anterior, porque no entienden que un empleado contento y bien pagado produce muchísimo más que uno cabreado.

Empresarios lumbreras que sólo dan pa más...de lo mismo.

Lo que no saben es que con un sueldo miserable y un curro francamente inestable no hay guapo que se compre una casa, ni un coche, ni un modelito, ni un viaje, ni media mariconada y, tiempo al tiempo, se acabarán comiendo las chorradas que tan baratas ¡por fin! y con tanta ilusión producen.

Y mira tú que justo esto es lo que acabo de leer en un informe de un economista japonés listérrimo según se ve en un informe de tres folios lleno de palabros trésnicos.

Penita me da este hombre oiga. Pa uno listo que hay ni siquiera van a entender lo que dice...



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