miércoles, 17 de septiembre de 2014

Confíe en la Biblia y en su Banco







Están pasando a mi alrededor cosas extravagantes que, cósmicamente hablando, pa que se me entienda, me inducen a pensar que:

- El fin del mundo está cerca.

- En la próxima tormenta por fin se me caen las paredes de casa.

- La peña es subnormal.

He sacado del baúl de los recuerdos recónditos mi ristra de ajos, el rosario de mi abuela y un ábaco que le compré a un nigromante birmano a ver si me libro de lo que coño sea que me ronda porque...no tiene buena pinta.

Juzgad vosotros mismos...

Hace dos días encontré junto a mi puerta un papelorio fascinante que dice lo siguiente:

"¿Se contradice la Biblia? Nosotros (los que han dejado el papel, supongo), nunca hemos visto ningún ejemplo que después de analizado se haya podido confirmar."

Yo tampoco. Ni siquiera cuando un papa dice una cosa y el siguiente la contraria y resulta que los dos son infalibles.

"Por ejemplo, algunas personas tal vez se remitan a lo que para ellas es una discrepancia en la Biblia y pregunten: ¿De dónde consiguió Caín su esposa?"

El que no se haya preguntado lo mismito al menos una vez en su vida que dé un paso al frente.

"Existe la suposición de que Caín y Abel fueron los únicos hijos que Adán y Eva tuvieron, pero esta suposición se basa en un concepto erróneo de lo que dice la Biblia, pues ésta explica que Adán llegó a ser padre de hijos e hijas, de modo que Caín se casó con una de sus hermanas (cuando aún no había estudios serios sobre los efectos de la endogamia porque no había dado tiempo...supongo yo) o posiblemente con una sobrina."

¿Veis qué fácil?

Tanto comeros el tarro y resulta que era una tontería.

"Los resultados conseguidos hasta ahora confirman lo que la fe (esa herramienta tan científica) ya intuía: que ante el aumento de conocimiento la Biblia únicamente puede salir beneficiada."

Y si no que se lo digan a los creacionistas. Más claro agua.

Al día siguiente me llama por teléfono una gachí para decirme que tengo preconcedido (sic) sin haberlo ni tan siquiera pedido un préstamo de 48.000 leuros con un interés del 6%.

Mira tú qué bien.

Le contesto que gracias, pero que ahora mismo no tengo ningún caprichito de ese tamaño.

Me dice que un préstamo al seis por ciento siempre es un buen negocio.

Empiezo a ponerme sádica y le digo que desde cuándo es un buen negocio pedir prestada pasta que no necesitas.

Ella dice que la puedo utilizar para invertir.

¿En qué concretamente? - pregunto yo.

Pues en productos que tengan una rentabilidad superior, obviamente.

Le digo que por qué no invierte el dinero en ellos directamente en lugar de pegarme el coñazo a mí...y me dice que buenos días y cuelga.

Qué profesión más malita la de estos mendas...

Creo que me produce a partes iguales fascinación y desazón que la peña dedique su tiempo a esto...y que alguien encima pique.

O a lo mejor me lo pienso despacio y acabo trincando la pasta para comprarme un iglú en medio del quinto coño.

Casi que va a ser lo más prudente...


1 comentario:

  1. Cuando recibo llamadas de esas, siempre respondo: Lo siento, pero ¡vaya mierda de trabajo que tenemos Vd, y yo!.

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