viernes, 18 de abril de 2014

Decálogo para cargarse una empresa...cualquiera




- Lo primero es lo primero: pon de capo di tutti a un menda al que le guste muchísimo la pasta...y le importe tres cojones todo lo demás, como por ejemplo, entender lo que gestiona o el personal a su cargo. 

- Que ninguno de los jefes sea más inteligente que el presidente o cargo digitalmente electo para similar puesto...obviamente, no sea que discuta sus flamantes ocurrencias y así no se puede trabajar. Este objetivo además es muy fácil de cumplir, así que empezamos ya triunfando.

- Establece un sistema de amenazas, chuzos, rayos, truenos y promesas de combustión lenta y dolorosa en el fuego eterno para quien no cumpla las directrices del padre prior, porque de todos es sabido que la peña funciona mucho mejor cuando la forran a hostias que cuando la tratan bien.

- Castiga a quien las incumpla...y a quien las cumpla también. Cada vez que uno meta la gamba jode a absolutamente todos, esto es importante porque a ti te quita curro y genera un clima de psicosis y paranoia extrema entre todos los demás que hará que estén más pendientes de salvar su culo que de lo que tienen que hacer y ni dios tomará una decisión medio decente, no digamos ya responsable, pero sobre todo y fundamental, nadie se fijará en que tú tomas todas las que no deberías y ninguna de las necesarias.

- Dale importancia a los detalles, ya que no puedes con todo lo demás. Córtale los cojones al que pise el césped, al que se deje una puerta abierta, al que se tome un café de más o al que use el doble de papel higiénico. Cierra el parking del edificio para que tengan que poner el papelito cada dos O.R.A.S mientras simultáneamente prohíbes a todo dios abandonar el sucinto recinto antes de finalizar niquelada su jornada laboral.

- Premia al incompetente y al escaqueado y dale caña con saña al que valga para algo...y por supuesto al inocente cliente.

- Odia a tus empleados con toda la fuerza de tu corazón, de tu razón y de tus dientes. Son la cruz que, como jefe, te ha tocado soportar. La otra posibilidad es que hagas tú solo el curro de todos ellos y de eso ni hablar. Pandilla de vagos y delincuentes, hasta ahí podíamos llegar.

- Pásate por el arco todos sus derechos y más, que para eso están. Y si no que te pongan un gimnasio en el despacho, que para dar por saco hay que entrenar.

- Monta una trama complicadísima de contratas y subcontratas difíciles de rastrear...o no tanto, que esto es España y aquí se ve como normal. De ahí es de donde saldrá tu sueldo, que lo que te dan a fin de mes es calderilla para un menda como tú.

- Pon un político en nómina, o como mucho dos, que estos sí que trincan todo lo que les dejan y si te pasas te despluman vivo. Este punto es fundamental porque necesitas que aprueben leyes para hacer y deshacer a vuestro antojo pasando de todas las que ya hay pero que a ratos resultan molestas. 

El se encargará de la propaganda de "la empresa va genial", y para cuando se hunda no habrá quien lo toque porque será aforado y estará apalancado en un carguito de alto rendimiento en el extranjero, de esos que no haces ni el huevo y te sueltan treinta mil al mes por elegir con el iPad peinado para tus faisanes en Bodas, Banquetes y Congresos.

Alguno diréis que con este sistema lo que se crea es una empresa profundamente disfuncional y que es imposible que se mantenga, pero no es verdad...basta con que sea pública.


Nota de la Autriz: Esto no es más que un ejercicio teórico integrante de mi tesis doctoral que versa sobre "Economía En Los Borogobios Y Más Allá". Cualquier parecido con la realidad, de haberlo, que ya me extraña porque nada de esto es posible es un país civilizado como el nuestro, sería una asombrosa coincidencia de modo que declino toda responsabilidad. Si alguien lo encuentra que se lo haga mirar.


2 comentarios:

  1. Y una cosa, si un mando intermedio osa por casualidad tomar una decisión, ínflale a llamadas telefónicas inquiriendo por qué la ha tomado, dudando de la eficacia de la misma y recordándole que está incumpliendo los puntos x y x del escrito que se envió a su departamento. O sea, acojónalo

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  2. Todas estas cosas se arreglarían cuando apareciera o apareciese algún --->>> menda al que le guste muchísimo la pasta --- bastante perjudicado , a que me explico. ;)

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