domingo, 5 de enero de 2014

On the reidio



Este es un post experimental, que ya sabéis que yo sólo escribo cuando estoy de mal café o para poner a caldo a quien se tercie y hoy...estoy de buen humor.

Porque acabo de salir de currar de noche después de no pegar ojo, que ya sé que es lo normal después de atizarte un par de cafés a las tantas para aguantar despierta pero sigue jodiendo como si fuera la primera vez...y al que madruga dios le ayuda...o algo.

Y porque ayer me lo pasé muy bien haciendo un programa de radio con un encantador grupo de marcianos.

El programa se llama Mallorca en xarxa, o sea, en red, y va sobre ¿Internet, usos y costumbres, tecnologías varias asociadas y entes diversos que por allí pululan? O algo así, porque la peña que va a ir es tan variopinta que no sabría yo qué decir, aparte de que promete ser interesante y divertido.

El caso es que ayer descubrí...

- Que si te pones una camisa blanca sales con cinco kilos más en la radio, cosa que le ocurrió a nuestro flamante presentador, conductor de programa o como se llame al que lleva el hilo del asunto, que por cierto lo hizo muy bien. Es lo bonito que tiene saber hacer las cosas que uno hace, lo que a día de hoy sorprende por infrecuente, al menos en el entorno en el que me muevo yo.

- Que si dejas el vaso de golpe en la mesa o tamborileas nerviosamente con los dedos en la base del micro suena como un trueno en la emisión.

Esto me recordó un master que hice allá por 1815, en el que, entre otras cosas, intentaban enseñarnos a hablar en público, para lo cual dábamos una charla que grababan en video.

No os imagináis a cantidad de nucas que se vieron en aquel evento, que hay peña capaz de hablar una hora entera mirando las transparencias que tiene...detrás.

O lo mucho que despista una corbata mal colocada, que te pasas la hora haciendo telekinesis para ver si la enderezas con el poder de tu mente...en lugar de escuchar.

- Que no es tan fácil como parece, que una no sabe muy bien cuándo tiene que hablar o estar callada.

- Que hay que ver lo bien que hablan mallorquín los mallorquines y lo mal que lo pasé a ratos porque estaba yo convencida de que entendía mallorquín divinamente y...para variar...resultó que no tanto.

Bueno, tanto sí, sólo que no todo el rato.

Esto de creerme que voy mejor de lo que realmente voy me pasa con cierta frecuencia así que tendré que hacérmelo mirar un día de estos.

No he escrito ni un solo taco en este post.

¿Me estaré volviendo formal?

No jodas.

3 comentarios:

  1. Gran crónica. Pues sí esa camisa se hincha como un globo. Y la luz zenital del estudio no permitirá que salgamos favorecidos en ninguna foto; tendremos que aprender a vivir con eso ;-)

    Por lo demás, todo fue mucho mejor de lo que esperaba por ser el primer programa: micros provisionales demasiado sensibles; estudio por terminar, no insonorizado; nos faltan molinetes o separadores; nos faltan efectos. Y muchas cosas que irán llegando a media que tengamos más confianza y nos desmelenemos más. Pero tela por ser el primero.

    Cometí el error de llevar demasiado guión, ya no me acordaba que siempre me lo salto. Luego quería retomarlo, por aprovecharlo (ya que lo tienes ahí) y eso es fatal: no dejar de hablar (el miedo a los silencios en la radio) mientras lees el puto guión para hacer cuadrar lo que has dicho, a tu bola, con lo que el guión dice que deberías haber dicho.

    En nada pillarás cuando te paso palabra; la cosa es más ping-pong que preguntas. No sé preguntar, demasiado directo ;-)

    Tú eres una reidiocrack fijo, tiempo al tiempo.

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  2. ¿Sería posible obtener el link de ese programa?

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  3. Cotillo, jajajaja.

    En cuanto lo tenga te lo paso.

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