domingo, 31 de marzo de 2013

Botellón con vuelo en planeador gratis



Lo sé, el título no es más que un truco sucio para llamar vuestra atención, pero como ya sabéis todos, ser Madame durante tanto tiempo hace que una coja sus vicios.

El caso es que este año, as usual, los controladores virtuales, esos flipados sí, montan otro de sus fabulosos eventos en Barcelona.

Os recomiendo a todos los que queráis que os paséis por allí. Es una gozada ver lo bien que se lo pasan estos chicos y sobre todo, es una oportunidad fantástica para que os hagáis una idea de cómo es lo de ser controlador ahora que es más fácil conseguir la nacionalidad por telepatía que entrar en un centro de control de AENA.

Y si tenéis hijos de los que se pasan el día pegados a los videojuegos, con esto van a flipar. Y vosotros también, qué coño, que una cosa de éstas no se ve todos los días y encima gratis.

Yo ya fui una vez y me lo pasé pipa repipa, lástima que esta vez no pueda repetir porque trabajo hasta durmiendo...pero espero con ilusión ver los videos que grabarán.

Sólo para que conste en acta esta publicidad es gratis y ninguno es pariente mío.

Son geniales. Es lo que hay.

Y me sigue emocionando muchísimo que con la que está cayendo haya gente a la que le guste controlar.

Un beso muy fuerte para todos.

Y gracias :-)

Pasen amigos...al fondo hay sitio:

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Verano Azul en pleno otoño



Me ha dicho mi terapeuta que es bueno hablar de los traumas de una y, aunque no voy a ninguna terapia pero sí a clases de Muay Thai desde entonces, he decidido que le voy a hacer caso, así que hoy os contaré mi atraco.

El de Pepiño no, que ya os lo sabéis, el siguiente.

El día ya empezó malamente pues, para variar, tenía en el cuello un tirón de esos que no se salta un gitano ni con pértiga.

Me fui al fisio del gimnasio, me recolocaron morolés y para seguir triunfando, al ir a sacar el coche del parking le di un leñazo sin querer a un bonito Audi blanco que tenía detrás.

Como no encontraba las "gafas del serca" como las llama un colega cariñosamente, acabé a cuatro patas escaneando el coche con la napia pegada al chasis para ver si le había hecho algo.

Al cabo de un rato decidí que era mucho más práctico escribirle una nota al menda que seguir dejándome las rodillas, así que le pedí un papelito al vigilante y lo dejé en el parabrisas con un perdón por las disculpas y mi teléfono es tal: llámame si ves algo que no haya visto yo, que es bastante probable.

Meditando sobre éste y otros asuntos llegué a casa en ese modo "he-llegado-y-ni-sé-cómo-ha-pasado" con el que conducimos todos la mitad del tiempo, y que hace que mogollón de veces mi piloto automático me lleve al aeropuerto cuando lo que quiero es ir a Andratx.

Entré en el garaje, aparqué, me bajé del coche y empecé a buscar las llaves de la puerta, cosa que tiene un nivel de dificultad como de quinto dan en un bolso como el mío.

Estamos hablando de las dos de la tarde y de un edificio en el que vivimos sólo como noventa vecinos.

Y justo en ese momento noto algo raro, levanto la vista y descubro, perfectamente cuajada, a un menda vestido talmente como Chanquete, o sea, con pantalón corto, barriga y camiseta de rayas, con el casco de la moto puesto y una pistola en la mano que se abalanza sobre mí.

Antes de que me dé tiempo a decir esta boca es mía y el bolso y el reloj también cabrón, me atiza dos culatazos en la cabeza que hacen que me caiga redonda al suelo mientras me pide histéricamente las llaves.

Os aseguro que en ese momento pensé que había pasado a una dimensión paralela en la que el tal Baumgartner había saltado en la estratosfera pero acababa de caer en mi casa.

Vestido de dominguero de los que ponen mesas plegables pegadas a la carretera en la Casa de Campo para comer tortilla con la parentela.

Con pistola.

No me digáis que no es pa flipar.

En fin.

El menda se llevó el bolso, las llaves del coche y del garaje y ya puestos el reloj, que me jodió que ni te lo crees porque era monísimo. Espero con ilusión que se muera de cáncer quien coño lo lleve puesto.

El resultado del evento fueron dos chichones de puta madre en la cabeza, una fisura en una mano, la rabadilla hecha un fistro y un ataque de mala hostia como el sombrero de un picador, que ya me va cargando que me dé todo el mundo en el mismo sitio...a saber, yo no paro de currar para que venga un  ministro indocumentado y haga con mi vida lo que le da la gana o, en su defecto, para que me robe un cretino gorrón que debe pensar que no tengo nada mejor que hacer que ganar pasta para que él se la lleve.

Tengo que decir que los chicos de la policía se portaron mejor que bien, que a los tres minutos de llamar había dos municipales y tres nacionales en mi puerta, me llevaron a urgencias, esperaron y de allí  me llevaron a la comisaría para poner la denuncia.

Y esa misma tarde los del grupo de atracos, que son divinos también, estaban en casa viendo las cintas de las cámaras de seguridad, que ya os he dicho que hay mogollón gracias a los vandarras de mis vecinos.

Nunca pensé que le estaría agradecida al que tira las cáscaras de plátano por la ventana :-)

No os imagináis lo divertida que fue esa tarde con un dolor de cabeza como un piano de cola: llama al cerrajero, cambia las cerraduras, lleva el coche al parking del curro que está vilgilado porque sólo falta que te lo roben también y el hijoputa se ha llevado las llaves, avisa a los vecinos de que hay un chorizo suelto con todas las llaves del portal y del garaje, pide documentación nueva, cancela tarjetas, médicos, policía...la de dios.

Y, aunque os dé un ataque de risa, hasta fui al parking del gimnasio a dejarles mis datos a los de seguridad porque se me caía la cara de vergüenza de pensar que si me llamaba el del Audi le iba a parecer que le había dado un móvil de truco tipo éste:



Al cabo de un mes o así salió la siguiente noticia en el periódico:


Que los han trincado vamos.

Y que se me han puesto los pelos como escarpias al enterarme de lo finos que son, al ver que los cretinos que fabrican pistolas de fogueo las hacen idénticas a las de verdad, que hay que ser canalla, y al descubrir que con una mariconada de éstas te pueden volar la cara entera con la calma. Ni fogueo ni hostias.

El caso es que con este evento he meditado yo mucho sobre esta cosa que siempre le dicen los americanos  en las películas a la policía: encuentren al que ha hecho esto.

Sobre lo bonito que tiene que ser poder llevar armas encima siendo civil, la pena de muerte, etc...

Y sobre el curioso asunto de que siempre tomen el café con la tapa puesta en el vaso, cojan las linternas como si fueran Norman Bates y su cuchillo en Psicosis, y tengan esas puertas tan ridículas con la de maníacos que hay por allí sueltos.

La conclusión es que me la trae bastante al pairo. Qui cir, mola que los quiten de en medio porque ya hay demasiado cansino suelto, pero os aseguro que no consuela ni arregla nada.

Así que ahora entro en el garaje como un puto comando y el día menos pensado mando a un vecino cualquiera a urgencias con los ojos chorreando spray de pimienta porque me ha asustado al entrar.

Y tengo un souvenir precioso para la posteridad, que no todo el mundo tiene grabado su atraco en un dividí y con Chanquete de protagonista.


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sábado, 30 de marzo de 2013

Think Happy Thoughts




Sé que soy una desconsiderada, una descastada y una petarda por desaparecer durante tanto tiempo sin dar ninguna explicación. Alguna cosita tenía que tener, joder.

El caso es que he llegado a límites inauditos de aburrimiento a la salud de:

- Las muy acojonantes sentencias de mis queridos jueces sobre el asunto de este blog, porque según parece AENA es una empresa magnífica que obra siempre con absoluta buena fe, que digo yo que seguro que los hutus le dijeron lo mismito a los tutsis, y yo soy una desnortada que no tiene nada mejor que hacer que ponerlos a caldo porque he dejado de tomar mi medicación por culpa del copago y todo lo que me pasa es poco.

- El conjunto de despropósitos que vivo a diario en el curro, que no os cuento porque es que me duermo sólo de pensar en ello.

- Un cretino que me atracó en mi propio garaje a punta de pistola tocándome las pelotas de solemnidad. 

Algún día haré un post sobre esto cuando se me pase la mala hostia, aunque os diré a modo de avance que debo ser la única tía de España que tiene su puto atraco grabado en un CD, porque el garaje está lleno de cámaras gracias al vecin@ que no para de lanzar cáscaras de hortalizas varias por el balcón para expresar su desacuerdo con la nueva junta directiva de la comunidad.

- Nuestros queridos políticos. No añado nada porque creo que este epígrafe lo entendéis todos a pelo.

- Mi cumpleaños. Gensanta qué mayor soy sin haberme dado ni cuenta.

El caso es que entre unas cosas y otras llegué al punto en que no me quedaron más opciones que:

a.- Subir a la azotea con un fusil de mira telescópica.

b.- Dejarme de berenjenales y dedicarme a las labores propias de mi sexo en lugar de tanto pensar.

Siendo como soy, me puse rápidamente manos a la obra con la opción a, pero como entre los muchos privilegios que disfruto no está el de tener contactos con la mafia rumana, lo más telescópico que encontré fue el mango de una fregona así que tuve que resignarme con el plan b.

Me he enganchado al punto de cruz. Como os lo cuento. Mano de santo para las neuras oiga, eso sí, no exento de riesgos, que empecé con tanto entusiasmo que la primera semana creía que me había pillado un síndrome de túnel carpiano más un codo de tenista, que servidora no cose desde que hacía pretecnología y ya han pasado un par de años o tres.

Evidentemente yo no voy a coser osos hormigueros, ni alfabetos, ni manteles, así que le hice caso a una chica que vende kits por internet:


Y manzanilla de mí, encandilada con lo de "the beginner very much in mind" y los "sweetest of dreams", que falta me van haciendo, me compré "Oh deep, deep joy!" este bonito cojín sin prestar demasiada atención a la parte que dice 85 cm, que se me están cayendo los palos del sombrajo para manejarlo y ni me imagino qué año seré capaz de terminarlo.


El caso es que ahora soy una tía feliz porque en lugar de guillotinas ya sólo veo agujas y encima aprendo inglés, que nos examinan dentro de nada de competencia lingüística en inglés no operacional y yo estoy aprendiendo a hacer crosstitch y needlepoint con unos tutoriales de Youtube en los que una tal Svenska cose que es un primor.

Y estoy entretenida mientras espero con ilusión a que procesen a mi Campeón :-)




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