sábado, 13 de julio de 2013

Ponte enfermo en el curro...y palmarás





Los médicos no entienden que yo tenga ganas de asesinar a todas horas, y yo lo que no me explico es cómo consigo controlarme.

Y esto no es una incitación a la violencia, sino un hecho empíricamente constatable.

Llevo una racha buenísima de rien ne va plus en el curro...que te lo crees tú.

El caso es que una piensa que cuando al personal le fallan todos los cromosomas a la vez, lo siguiente debería ser un fallo multiorgánico, y sin embargo ahí siguen oiga, yo misma sin ir más lejos.

AENA es como una chistera de mago sin fondo, pero del estilo de Chucky el Muñeco Diabólico, que toda la magia que hace da pavor.

El caso es que andan todos muy crecidos porque cuando presionas demasiado durante mucho tiempo (y te saltas impunemente el laudo y lo que te pongan por delante), a la gente le rompes la espalda y le quitas la afición, que si en Guantánamo tienen a la peña sin dormir es porque funciona, y esto a AENA le mola.

Lo que no saben es que si no aflojas nunca la peña se pasa de vueltas, se vuelve loca y le importa todo tres cojones, de modo que lo siguiente que tienes es la Plaza Tahir o una huelga de hambre indefinida, punto al que nos vamos acercando peligrosamente.

Y esto es, nuevamente, la formulación de otro hecho empíricamente constatable por cualquiera que se moleste en mirar un poco y que tenga al menos dedo y medio de frente.

El espectáculo que presencié ayer en el curro fue dantesco, deprimente, demencial, disparatado y todo lo que, por veinticinco pesetas, se os ocurra con la letra d.

A media tarde a un compañero le empezaron a salir bultos por toda la cara y la cabeza. No granitos ni ronchas, auténticos bultos acompañados de picor gigante y de dolor de cabeza.

Lo que sin ser médico y sólo con mirar cualquiera diagnostica como una alergia de competición.

Dice que se tiene que ir del curro, para lo que hay que activar un protocolo que empieza haciendo que se quede a esperar a un médico del aeropuerto.

¿Que cuánto va a tardar en venir? No se sabe.

Llega el tal médico y resulta que en lugar de chutarle un Urbasón en directo dice que no tiene autorización para darnos medicación.

Y cuando termina de mirar a mi compañero empieza el festival, porque el tal protocolo requiere que el controlador rellene los anexos I y II y los firme, que el supervisor envíe dichos anexos a RRHH y facilite copia de los mismos al controlador, que también debe dar copia de los tales anexos al médico, quien a su vez entregará al controlador, viva el intercambio de cromos, el anexo III que el controlador debe rellenar y firmar para que el médico lo remita al Servicio de Medicina de la Dirección Regional correspondiente, tras lo cual rellenará el impreso del anexo IV y lo remitirá a la División Regional, y entonces pasa al anexo V, del que entregará una copia al supervisor, otra a RRHH y otra a la División Regional, y si el controlador quiere copia de la historia clínica que le ha hecho el médico puede solicitarla a RRHH, quien a su vez le pedirá una copia al médico, al que aún le quedará un ratito cada mes para rellenar el anexo VI para que se pueda disponer de datos estadísticos, anexo que se rellena por triplicado y se envía a sitios varios con la información de contacto del anexo VII.

Y yo mientras tanto estoy haciendo un surco en el suelo y fumando en pipa porque esta mierda dura como una hora entera y a mí lo único que me preocupa es que no sé qué alergia tiene este hombre ni lo seria que es y pienso que, con un poco de mala suerte se le acaban cerrando las vías respiratorias, cosas que tienen las alergias gordas y entonces qué coño estamos haciendo aquí.

Y si esto es normal que baje Dios y lo vea, porque a mí no me lo parece ni de coña.



2 comentarios:

  1. ¿Que mierda de medico tenís nel curro? ¿quien le ha retirado la autorización de dar un medicamento? ¿seguro que es un médico y no un chaman de pueblo?

    ResponderEliminar
  2. Es el médico del aeropuerto. Lo sangrante es que no le dejen suministrarnos la medicina correspondiente, con lo que, encima de que estás mal tienes que ir al médico dos veces, que manda cojones.

    A este compañero le recetó pastillas pero si necesita inyecciones o cualquier otro tratamiento ¿qué hacemos?

    Y el día que a alguien le pase algo por culpa de este procedimiento tan acojonante ¿de quién exactamente será la responsabilidad?

    ResponderEliminar