domingo, 7 de julio de 2013

La instrucción de los nuevos o que Dios reparta suerte





El control aéreo se ha vuelto una de las cosas más absurdas del planeta por culpa de la famosa fuga de cerebros.

Lo que en mis tiempos se traducía como "que se vayan las guapas y que se queden las que follan", sólo que no estamos haciendo una peli porno sino un certamen de belleza y claro, así nos va.

Ahora nos vigila a todas horas el GENIUS de la lámpara que venden los senegaleses en Ciudad Jardín, un invento de la AESA a lo HAL 9000 pero mucho más cañí.

Hay que reconocer que en cierto modo es apropiado porque la tal agencia, que es el órgano responsable de la seguridad aeronáutica en España se parece mucho más a la TIA que a la NASA, de hecho aquí lo hemos rebautizado cariñosamente como la TASA, y si miráis el precio de vuestros billetes de avión entenderéis el mote a la primera.

Y hablando de órganos se asemeja más a un intestino que a un cerebro.

Tenemos una tarjeta GENIUS cortesía de la TASA de "acceso a todo-movimiento por el recinto" que usamos más que los de Locomía sus abanicos.

Y la tal tarjeta registra religiosamente, aunque no siempre con criterio, que como todo en esta vida de vez en cuando se cuelga, los tiempos que trabajamos en cada posición.

Y GENIUS dice que los que se están formando llevan ya las doscientas horas de prácticas que requieren los mandamientos de la habilitación radar y que tienen que examinarse ya.

Pero GENIUS no tiene en cuenta que no es lo mismo hacer doscientas horas con trescientos aviones que con mil doscientos, que es la diferencia tontísima que hay aquí entre el invierno y el verano.

Y puede que el tamaño no importe, pero la cantidad mucho, y más cuando aparecen rutas y conflictos que no has visto en tu vida pero tienes que resolver.

Y basándose en el tal GENIUS y mucho más en cuadrar las cifras de sus papeles, los gestores de AENA obligan a examinarse a alumnos que no están preparados para afrontar el tráfico veraniego ni de blas.

Y los alumnos están acojonados, además de negros y con razón.

Y piden más instrucción, cosa que se ha hecho toda la vida y toda la vida se les ha dado, y a unos les obligan a examinarse y a otros los mandan a su casa porque hay más alumnos detrás, que en algún sitio hay que meter a la peña de las torres que con tan lamentable criterio han privatizado.

Y los demás, que tendremos que dejarnos el tello ayudando a estos pobres, estamos medio alelados porque llevamos meses trabajando con tres aviones, que cuando hay algo de tráfico se sientan los alumnos.

Y reventados, que nos brean a turnos saltándose el laudo en lo que ya viene siendo una costumbre fija de cada verano junto con el posado playero de la Obregón.

Porque nos importa tres cojones que Pimentel dijera que no podemos trabajar seis días y librar uno y medio. Que nos ponga una multa la Inspección de Trabajo y a la mierda y os lo coméis.

Y lo lleváis a los tribunales y nosotros lo mandamos a la Audiencia Nacional para que os den las uvas con el juicio, y además allí ya tenemos jueces amiguitos que dirán a todo que no por mucha razón que tengáis.

Total, que el centro de control ahora mismo está lleno de mendas que no dan pie con bola. Lo que se llama hacer un pan como unas hostias. Incluso a hostias.

Y todos cansados y cabreados.

La verdad es que yo si pudiera vendría a Mallorca en tren...

2 comentarios:

  1. A veces,y solo a veces,las lluvias traen los lodos. Ya se que ningun tiempo pasado fué mejor o peor, solo es eso, tiempo pasado. Más a veces hechos pasados traen y devienen en los presentes que tenemos. Vale, de acuerdo, Pepinho no actuó del modo más correcto, pero era algo sabido para quien estaba en proximidad en esos "dulces" años que de un modo u otro algo tenía que pasar. Y pasó ! Es muy entendible el cabreo por los cambios tan a peor de los últimos tiempos,pero alguien ha pensado en la cantidad de profesionales,muchos amantes de su trabajo,que han quedado en el camino y con salidas tan poco dignas como el ERE de Aena. Muchos trabajaron para que Control tuviese las herramientas para desarrollar su trabajo,en tiempos que la carencia de medios se suplía con entrega y profesionalidad, fogoneros de la máquina,a los que solo les queda el hollín de la travesía. "Compañeros" de Control, hubo quien perdió todo por el ninguneo a que fueron sometidos.La nueva etapa de control, los nuevos "controlas" de formación paganini y salario mileurista, las privatizaciones de las torres, casi hacen ver un sálvese quien pueda. Solo nos queda desearos suerte y haceros saber, que más abajo, la máquina perdió todo el fuelle. Feliz travesía, los tiempos llegan raros. Un saludo.

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  2. Los lodos los traen los gobernantes mendrugos, no las lluvias.

    Tengo claro que nuestro curro no puede existir sin el vuestro y siento en el alma que nuestros lamentables gestores no lo tengan tan claro como yo.

    De estos barros ya vendrán los lodos, y esos van a ser gordos y si no al tiempo.

    Un abrazo.

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