lunes, 6 de mayo de 2013

Sara Montiel y las preferentes



El otro día vi con mi madre una peli de Sara Montiel. La primera de mi vida. Qué grande es esta mujer, coño. Sara qui cir. Bueno, y mi madre también.

Imagino que a la mayoría os parecerá un plan un tanto acojonante, pero si tenéis en cuenta que yo vivo a muchos kilómetros de mi familia, entenderéis que para mí es todo un lujo.

Sara me ha dejado completamente pasmada y me lo pasé pipa repipa con la peli de marras.

Como la buena mujer actuaba tirando a poco, se pasa la peli entera mirando como con cara de egipcia cabreada, que me río yo de los rabillos del ojo de Nefertiti, y poniendo boquita de piñón. Y esto sí que es una combinación acojonante donde las haya.

Dice un amigo que es la principal característica de la escuela manchega de actuación...de la que más adelante han salido otros muy notables talentos, como por ejemplo Penélope Cruz.

No puedo por menos que alabar la reciedumbre de esta mujer, porque lleva sin pestañear los tocados más ridículos de la historia y unos modelos cortinón-con-plumas para los que no tengo palabras.

Ni aliento cuando salió con dos rajas en la falda de la cadera a los pies.

Y qué argumento señores...

Resulta que Sarita está cantando en un antrillo y aparece un caballero que, arrebatado, le ofrece un contrato para trabajar en el extranjero, ese lugar que ahora nos da tanta grima pero que antes resultaba tan exótico.

Ella dice ¿en el extranjero? y sin preguntar ni tan siquiera en qué parte del mismo, porque mira tú que es grande, echada palante como ninguna añade: firmo el contrato pero ya.

Luego me entero de que la pobre mujer acababa de salir de la cárcel o similar, de ahí que perdiera los perjúmenes todos por largarse.

Una historia de las que no pierden actualidad por mucho tiempo que pase.

Y ahora viene lo mejor de la película por goleada.

Sarita pide el contrato, y el pavo le dice que lo lleva encima...sólo que está...EN ÁRABE.

Jajajajajajajajaja.

¿A qué coño de guionista se le ha podido ocurrir una gilipollez semejante? No me lo puedo creer.

Pero lo mejor es que a ella se la sopla y lo firma sin entender un palote, porque antes, que no ahora, un señor con traje era garantía de decencia y caballerosidad.

Y las mujeres españolas un desastre. Menos mal que no ha habido ninguna como Sara en los últimos cincuenta y cuatro años.

Como era de esperar, la pobre Sara, adalid de los valores de la época: decencia, ingenuidad y virginidad hasta el post-matrimonio, etc...acaba en un burdel beirutí.

Beirut que en realidad era Tánger, lugar que reconozco perfectamente porque es uno de los más feos y llenos de cansinos que he pisado en mucho tiempo, y donde me llamaron lesbiana y atea en la primera media hora por mandar a tomar por culo a un pelma.

Como si fuesen insultos...angelitos.

En fin, que el resto de la peli es Sara con un disgusto enorme, jaté, poniendo ojitos por aquí y por allá hasta que se camela a un payo que la rescata de la tal casa de lenocinio y se la lleva a París de la France...donde le vuelve a pasar de todo.

Lo que se consideraba una peli de presupuesto en la época.

Y mira que ahora oyes la tal palabra y se te ponen los pelos como escarpias.

El caso es que viendo a Sara firmar un contrato en árabe sin pestañear (la única vez en todo el telefilme), no pude más que pensar en toda la peña a la que han engañado con las preferentes, con lo sellos, con las hipotecas...que esto ha sido un no parar.

Y pienso que nuestros gobernantes deberían saber que somos igual de tarugos que Sara entonces, que la mitad de los que las firmaron son de su quinta.

Y que confiamos en que el señor con traje que nos atiende en nuestro banco de toda la vida lleva el traje porque se lo merece y es honrado y podemos creer lo que nos dice, que en una peli de éstas se distinguen perfectamente buenos y malos sólo mirándoles el modelo.

Y que si les votamos a ellos es para que nos garanticen todo lo anterior, no para que se pulan nuestros dineros en mariscadas.

Y viene a mi mente Madame de Cospedal, que cada día me tiene más calentita, diciendo que los movimientos sociales no son representativos y que si son tan listos, que se presenten a las elecciones.

Y yo me pregunto qué cojones de legitimidad se cree que tiene una gachí a la que han votado para que cumpla un programa electoral que se está pasando enterito por el arco.

Lo mismito que AENA con el laudo, que ya sabéis que en todos mis post hay un huequito para ellos, y estamos empezando ya otra vez con el festival de las semanas de ocho días con un día y medio de descanso en el más puro estilo Bangladesh, donde lo que importa son los plazos de entrega pero no las condiciones de trabajo...y encima tienes que darle gracias al cielo porque ganas treinta pavos y por sujetarte el techo del edificio.

Me estoy pintando el ojo con el BIC y recortando la cortina a ver si hay suerte y aparece un maromo con traje de verdad a sacarme de este grandísimo burdel en que se ha convertido España.

Lo que no sé es a dónde me puede llevar...

2 comentarios:

  1. Hija mía, tienes mas razón que un santo. Descubrí este blog por casualidad y la verdad es cada vez que te leo (como la canción), me identifico más con vosotros...

    Y que razón tienes compañera con eso de que Expaña se ha convertido en un burdel lleno de trajeados...

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  2. Ay... Lo más triste es que cada vez estoy más seguro de que no hay vuelta atrás...



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