lunes, 23 de enero de 2012

Cuarto y mitad de aberronchos



He hecho una petición en Internet para cambiar el nombre del Día de la Marmota por el de La Noche de Valpurgis, también conocida como Noche de Brujas.

En esta época de transición equinoccial era costumbre que se juntasen las brujas y hombres lobo, aberronchándose sobre el rocaje vivo, según leyendas, en las inmediaciones de la sierra para sus reuniones.

Sé que habéis flipado todos con el verbo aberronchar, así que os comento que significa "alcanzar un nivel simbiótico por imposición de una especie animal con un elemento de la naturaleza, en este caso el rocaje." 

Según parece, y para que os hagáis una idea de la importancia del asunto, "las mentes pensantes más eminentes de nuestro planeta en los últimos años aún no han llegado a un acuerdo sobre si se refiere a que el sujeto se aberroncha vivo, o por el contrario es el rocaje el que esta vivo en el momento de la aberronchación", aberronchamiento o aberronchatura.

Yo creo que es una cuestión irrelevante porque lo importante es si el hongo que resulta de esta unión coloca más o menos, y lo demás son tecnicismos.

Y os cuento todo esto porque es lo único que se me ocurre a la vista del nombramiento de Librero como Secretaria de Transportes.

Y cuando no os expliquéis por qué la aviación sigue siendo un pifostio no me lo contéis a mí, os coméis un aberroncho y veréis qué rápido lo entendéis.

Y a la mierda y a correr.

Lectura imprescindible para el día de hoy:

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