Ayer estuve haciendo turismo por los alrededores, concretamente por Bilbao. Y como no podía ser menos, me pasé por el Guggenheim.
Menos mal que el edificio es espectacular por dentro y por fuera, porque lo que se expone en su interior es una jiña innombrable. Es que hasta me puse de mala hostia viéndolo. Os juro que hacen un centro comercial y mola más.
Ayer descubrí al que, a partir de hoy, va a hacer que empeñe hasta los sostenes para conseguir toda su obra.
Primero os pongo la historia...y luego el cuadro. Id preparando los pañuelos porque transmite una emoción tan intensa que váis a llorar más que si os destinasen a remar en una galera los próximos diez años:
"Motherwell tenía sólo 21 años cuando en 1936 estalló la Guerra Civil española, pero marcó una huella indeleble en él y, a partir de 1948, dedicó la que quizá es su serie más conocida, Elegías a la República Española (Elegies to the Spanish Republic), a este tema.
Las Elegías no fueron su única evocación a España. Entre las múltiples obras de esta temática destaca la serie Iberia de 1958, que inició durante su primera visita a España ese mismo año.
Conocía perfectamente de antemano los estragos causados por el régimen de Franco, pero no cabe duda de que sus dotes de observación le permitieron percibir en profundidad la sombría situación que predominaba en España.
Esa lobreguez se plasma en un talante negro, en un ambiente negro que amenaza con arrasarlo todo.
En esta obra de grandes dimensiones —una de las más duras de la serie— la oscuridad de la superficie se ve aliviada tan sólo por una pequeña apertura en la parte inferior izquierda.
Se ha creado en la superficie una atmósfera sofocante que, de lejos, parece impenetrable.
Sin embargo, Motherwell trabajó a fondo la superficie, consiguiendo el peso de la oscuridad mediante numerosas pinceladas que se fusionan y se separan, y que incluso sugieren una especie de caos infernal.
El atrevido planteamiento que hace Motherwell de un tema sumamente cargado de emoción se pone de manifiesto en esta importante obra de la serie Iberia."
Las Elegías no fueron su única evocación a España. Entre las múltiples obras de esta temática destaca la serie Iberia de 1958, que inició durante su primera visita a España ese mismo año.
Conocía perfectamente de antemano los estragos causados por el régimen de Franco, pero no cabe duda de que sus dotes de observación le permitieron percibir en profundidad la sombría situación que predominaba en España.
Esa lobreguez se plasma en un talante negro, en un ambiente negro que amenaza con arrasarlo todo.
En esta obra de grandes dimensiones —una de las más duras de la serie— la oscuridad de la superficie se ve aliviada tan sólo por una pequeña apertura en la parte inferior izquierda.
Se ha creado en la superficie una atmósfera sofocante que, de lejos, parece impenetrable.
Sin embargo, Motherwell trabajó a fondo la superficie, consiguiendo el peso de la oscuridad mediante numerosas pinceladas que se fusionan y se separan, y que incluso sugieren una especie de caos infernal.
El atrevido planteamiento que hace Motherwell de un tema sumamente cargado de emoción se pone de manifiesto en esta importante obra de la serie Iberia."






















