lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Para qué sirve un político?



A lo mejor os descojonáis, pero ésta fue mi reflexión durante todo el día de ayer. Y cuanto más pienso menos lo entiendo.

El desencadenante fue una frase que leí en un artículo en el que los médicos proponían alternativas a seguir antes de llegar al tan temido copago sanitario.

Proponían cosas como comprar todos los medicamentos juntos en lugar de que cada comunidad compre los suyos, recetar genéricos y en las dosis justas en lugar de treinta pastillas de las que tomarás dos, limitar pruebas carísimas a los casos estrictamente necesarios, optimizar los recursos existentes, coordinar las políticas sanitarias a nivel nacional...

Todo ello bastante razonable si os fijáis.

El caso es que una se pregunta por qué no lo estamos haciendo si está tan claro y es tan fácil, y entonces leo lo siguiente, dicho por una enfermera con 40 años de experiencia:

“Cuando la política se mezcló con la Sanidad empezó la enfermedad. Es maquiavélico que se la utilice como arma arrojadiza. La clase política ha reservado los puestos de gestión para sus expertos, gente sin experiencia, afín a sus ideas e incompetente. Así se han multiplicado los despachos y se ha acentuado la división entre profesionales. Actualmente, a los puestos de gestión se llega por criterios políticos”

Donde pone Sanidad poned Aviación, Educación, Justicia, Economía, Interior, Cultura, Fomento...y os daréis cuenta de que esta frase se aplica ahora mismo a cualquier ámbito que se os ocurra.

Siempe me ha flipado que los políticos sean perfectamente intercambiables oiga. Lo mismo les da que los pongas en Fomento que en Sanidad.

Ellos valen para todo porque en realidad no saben de nada. Y por eso estamos con estos pelos.

Tenemos demasiados políticos, más todos los cargos que van a dedo que no la rascan, casi dos millones, ahí es ná.

Y son una auténtica lacra porque para empezar no producen nada y cuestan pasta, y para seguir ni hacen ni dejan hacer, que encima todos tienen iniciativa pero no conocimientos.

No me digáis que no es sangrante que a los españoles se les pidan carreras, oposiciones, idiomas y la de dios para acceder a un puesto público y estos señores ni siquiera han tenido que estudiar para estar donde están y manejar lo que manejan.

Es inaceptable que el único requisito para ser ministro sea tener estómago para llevar a cabo todo tipo de acercamientos, tocamientos y juntamientos con menos remordimiento que la actriz porno más recia del momento.

Y lo de que no tengan que rendir cuentas ante nadie ni se les exija responsabilidad penal por las decisiones que toman es ya la rehostia.

Si controlando yo se rozan dos aviones me ponen una multa más gorda que mi hipoteca, pero Zapatero y compañía se van a sus chalés, unos más legales que otros, con una pensioncita que les pagamos todos después de haber desparramado lo que no está escrito.

Y somos tan majos que no sólo les dejamos pagar una birria de impuestos, sino que no les descontamos de la pensión todo lo que roban durante sus mandatos.

Si somos más tontos ardemos espontáneamente coño.

Si dejásemos a los profesionales ocuparse de sus cosas otro gallo cantaría. Sin ir más lejos yo arreglaba el problema de la aviación española en media hora, y no estoy vacilando, que es muy fácil: cuestión de pensar con el cerebro en lugar de con los cojones.

Y los médicos la salud, y los jueces la justicia...et ainsi de suite, que dicen los franceses. Que nos van a decir los franceses más bien. Y los alemanes.

Y nuestros bolsillos saldrían ganando, claro que los suyos no y por eso no nos dejan ni intentarlo.

Amigos, aquí hay muchas cosas que cambiar. Propongo que empecemos a exigirles a los políticos lo mismito que ellos nos piden a los demás: responsabilidad y recortes.

Sin descanso y sin perdón porque basta ya de tanto mamoneo.

2 comentarios:

  1. Si todo lo que se dice es cierto (y yo no lo pongo en duda), ¿a que estamos esperando?... ¿a que aparezca un nuevo Robin Hood?... Me imagino que algo se podría hacer, pero...¿que?, no creo que la solución esté en las urnas, entonces ¿seguimos haciendo la vista gorda, dejamos que ciertos "señores" además de pasarse las leyes por donde les da la gana y adaptarlas a su conveniencia?, porque verguenza debería de darles que en plena crisis, donde familias que no hace mucho vivían de una manera decente, tengan que estar recurriendo a la beneficencia, algunos de ellos se estén embolsando unos ingresos mensuales con los que vivirían diez familias desahogadamente durante un año entero y...¿ mientras tanto que?, ¿de verdad que en pleno siglo XXI y en un país demócratico se pueden consentir estas cosas?... ¿quienes somos el pueblo "llano"?, ¿acaso borregos?, supongo que sí... en una palabra "este público se tiene lo que se merece"

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  2. Buena reflexion, Cristina.
    La clave esta en que la gente se de cuenta de esto.

    Cuando los zombies despierten veran que estan infectados de parasitos, entonces es de esperar que reaccionen y se los quiten y puedan volver a ser seres vivientes en condiciones.

    Lo malo es que cuanto mas tarden en darse cuenta peor lo tienen, porque los parasitos continuan incansables con su labor de roerles las entrañas y el cerebro.

    El parasito ni sabra ni querra cambiar su naturaleza y comportamiento. Es como pedirle al fuego que deje de arder. Extinguiremos la plaga si sabemos usar bien nuestras cualidades.

    Energia bien aplicada. Es como el karate y tal. Hay que ser mas listo que el diablo. Saber lo que nos une y sostiene a nosotros y de que viven ellos.

    El camino para hacernos libres pasa por desprenderse de dependencias y ataduras hacia ellos, cortarles el grifo y empezar nuestro propio microsistema alternativo.

    Del dicho al hecho hay largo trecho, pero todo es empezar y estar motivado.
    Tal y como estan las cosas, motivacion no va a faltarnos me parece, jeje.

    Un saludo.

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