lunes, 21 de noviembre de 2011

El método Antón y Super Lo



Está mal que cuelgue yo esto, pero es que me ha hecho mucha ilusión, a ver si creéis que las tías macarras no tenemos nuestro corazoncito.

Mi querida Lo es una mujer asombrosa y un encanto, y no lo digo por hacerle la pelota, sino porque lo es, que el otro día ¡por fin! tomé unas cocacolas con ella.

Sin tener nada que ver con nosotros, al menos que yo sepa no es pariente, ni novia, ni curra en aviación, un buen día me la encontré defendiéndonos en su blog como si lo fuera. Por amor a la verdad diría yo.

Fijaos en cómo empieza su primer post, que es brutal:

No me preguntes nada; no cuestiones nada. Tampoco es que me preocupe porque sé que va a ser así. Lo sé porque te manipulo y una parte de mí conoce cómo vas a reaccionar. Esa parte de mí sabe que vas a estallar, que vas a perder el control y que la ira que he provocado en ti ofuscará tus pensamientos y obnubilará tu razón.

Escribe muy bien, razona mejor y se documenta muchísimo antes de hacerlo, que fijo que la mitad de los que nos han puesto a caldo ni se han leído el laudo y ella sí...y todo lo demás.

Me maravilla, me asombra y me pone pero que muy tierna que haya gente así. A ella le da igual que no esté bien visto defendernos...empezó hace mucho y lo sigue haciendo.

Y cada vez que escribe, a mí me devuelve parte de la fe en la humanidad que perdí hace ya casi dos años enteros...

Gracias Lo. Y un beso muy fuerte.

Aquí os dejo su post...



La primera vez que supe de Cristina Antón fue al descubrir su blog mientras recopilaba información sobre qué funciones desempeña el gremio al que pertenece esta singular mujer y el porqué de la repentina y frecuente aparición en los medios de los portavoces del sindicato de controladores aéreos –USCA- desde febrero de 2010 en adelante.

No fue hasta diciembre de ese mismo año, justo una semana después del revuelo que se armó tras lo sucedido en los aeropuertos españoles durante el puente de la Constitución debido al cierre del espacio propiciado por AENA, que pude ponerle cara y voz gracias a una aparición suya en La Noria.

El ejemplo de manipulación y tergiversación mediática que constituye esa entrevista, con un orden de preguntas perfectamente diseñado para que el presentador pudiera encajar las arengas populistas que serían aplaudidas a la orden del mismo regidor que reclamaría el abucheo para las respuestas, es digno de estudio.

La lectura de su blog me dibujaba a una persona apasionada por su trabajo, muy preocupada por las mermas de seguridad que la degeneración de las condiciones laborales del sector aéreo están causando; alguien con afán de superación y a quien, sin lugar a dudas, no le van las medias tintas ni los ambages.

He tenido la fortuna de poder confirmar lo que la intuición me apuntaba al asistir, esta misma semana, a una conferencia sobre la privatización de AENA organizada por Attac Catalunya en la que Cristina participaba como ponente junto a otros profesionales del sector aéreo.

Que no hubiera prensa cubriendo la conferencia para después aportar a la sociedad un punto de vista crítico y alternativo contribuyendo, de ese modo, a la creación de criterio propio es algo que hace tiempo que ha dejado de sorprenderme aunque sigue decepcionándome profundamente.

Aún así, en esta ocasión el desencanto se esfumó ante la oportunidad de ver cómo funciona el Método Antón in situ.

¿Qué es el Método Antón? Algo que, desde luego, no está al alcance de cualquiera.

Para empezar diría que requiere un chorrito del verbo ágil y mordaz de quien no se anda con rodeos ni pone paños calientes a la cruda realidad. Se precisa también de una buena cantidad de ironía, que es el recurso de los inteligentes ante la estupidez, además de una gran dosis de sentido del humor aderezada con la actitud atenta del que sabe escuchar.

Pero, sin lugar a dudas, el ingrediente principal lo constituye  el cuajo y la valentía de quien ha sido expedientada por verter la verdad de lo que está ocurriendo es sus posts o de quien tiene 5 juicios pendientes –la última sentencia a su favor le ha permitido regresar al Centro de Control de Palma de Mallorca tras un traslado forzoso a Pamplona- para luchar no por privilegios sino por derechos que se le presuponen a cualquier trabajador.

Esta controladora de ojos vivaces y manos expresivas, comprometida con su trabajo y con la sociedad, es capaz de hacerte pasar un buen rato mientras te explica que las barreras de seguridad en materia de seguridad aérea están adquiriendo la transparencia del papel de fumar por obra y gracia de un sistema en el que solo parecen importar los dividendos a repartir entre accionistas. 

Llegará un momento, no obstante, en que se preguntarán qué hacen riéndose de cosas que, en honor a la verdad, son cualquier cosa menos graciosas y ahí se darán cuenta que los certeros cañonazos que Cristina Antón lanza sin despeinarse van directos a la línea de flotación de los argumentos que no se sostienen.

La insistencia por enfatizar el continente que no el contenido, retrata el torpe fariseísmo cínico de quienes se rasgan las vestiduras ante las maneras de las que se sirve esta inteligente mujer, que no deja indiferente a nadie, para intentar despertar la conciencia de una sociedad sumida el letargo de la demagogia catódica que nos invade a diario.

En eso consiste el Método Antón precisamente. Y es bastante complejo, se lo aseguro. Prueben sino a afilar la lengua sin perder la elegancia que confiere un cerebro bien amueblado. Hay que tener cierta grandeza para ello.

2 comentarios:

  1. Dos mujeres con talento. Que tanto bien me hace cuando las leo. Por muchos años. Gracias.

    ResponderEliminar
  2. Plis, quiero ver el vídeo ¿o solo tenemos foto? Escuchar la grabación también me vale.

    Viene esto a cuento, porque el día que Cristina estuvo en el programa del "innombrable" (lo tengo que poner así porque el apelativo que utilizo para referirme a él desde el día de la caza de brujas, que no entrevista, no se puede reproducir) en los pocos instantes que lo vi, la impresión que tuve es la misma que después leyendo los artículos, claridad de ideas, firmeza, determinación, no retroceder ni para coger impulso, y como dice el de Toy Story "hasta el infinito y más allá"

    También me pareció ver muchísimo cansancio, seguramente fruto de tantos despropósitos, por cierto, más de uno y de dos ya los está sufriendo en primera persona y los demás estamos a la cola para el corte de pelo.

    El caso es que me gustaría oir a Cristina a sus anchas, lo de leerla está bien pero no es lo mismo.

    Y si no puede ser esta vez, esperaremos la ocasión.

    Saludos.

    ResponderEliminar