viernes, 5 de agosto de 2011

Qué es lo que yo respeto...y lo que desprecio



Ultimamente oigo mucho la palabra respeto. Y curiosamente casi siempre en boca de gente que no lo merece. Claro que supongo que por eso han de pedirlo...porque no son capaces de ganárselo, que es como debe ser.

También estoy un poco frita de la patochada ésa de que los tacos sean una falta de respeto. Los tacos pertenecen al lenguaje español y en mi modesta opinión lo enriquecen y mucho. Sólo hay que saber entenderlos. ¿O me váis a decir que mola más que te echen del curro sin avisar y sin soltar ni un taco que que te pongan a caldo y te devuelvan a tu sitio?

A ver si nos centramos en lo que es importante para variar, que las apariencias son lo que son y engañan que es un primor.

Yo respeto a la gente buena, que ya sé que parece una cualidad innata en la mayoría de la gente, pero a la hora de la verdad no siempre está ahí. De hecho en general en materia de bondad dejamos mucho que desear.

Respeto a la gente generosa. Siempre gana más el que da que el que recibe, aunque saber recibir y apreciar lo que te dan en lo que vale también es todo un arte. Y una gozada que alguien te dé cuando necesitas. Y obviamente no hablo de pasta, que eso es muy fácil.

Respeto a la gente que pelea por aquello en lo que cree. Respeto a la gente que trabaja, que se esfuerza.

Respeto la honradez, la paciencia, la sabiduría y la inteligencia.

Lo que jamás podré respetar me ponga como me ponga y aunque me arranquen la piel a tiras es a los mediocres que tienen que aplastar a otros para sentirse bien.

A los que se mienten a sí mismos y a los demás.

A los que roban, engañan y son capaces de vender a su madre y a sus compañeros con tal de trincar ¿pasta?¿poder? Son patéticos.

A los que ocultan sus muchos complejos inspirando temor a los demás.

A los que se rodean de inútiles para que no les hagan sombra.

A los que se creen mejor que el resto porque tienen pasta o un carguito...porque no lo son.

Podéis obligarnos a obedeceros...a respetaros jamás.

6 comentarios:

  1. Brillante. Con todos mis respetos. ;)

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  2. Lo has resumido perfectamente. Los más inútiles se rodean de inútiles que les alaben, en lugar de trabajar en ser mejores.

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  3. Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto.

    Georg Christoph Lichtenberg

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  4. ¡La imbecilidad al poder!

    Cristo dijo algo sobre los humildes, pero sobre los imbéciles ¿a qué reflexión llegó...?

    P.D. Trifero, ahí l´as dao.

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  5. A los imbéciles no es que los desprecie, es que directamente no los soporto. Con lo fácil que es callarse y aprender coño.

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  6. Ya, por eso me gusta leerte. Porque si hay algo que no soporto en la vida es la falta de inteligencia.

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