miércoles, 20 de julio de 2011

El Gobierno dice que no conspira y no se lo creen ni ellos


* Resulta que en febrero de 2010 no había ningún conflicto con los controladores más que el que se sacó de la chistera Fomento pasándose por el forro toda la legislación laboral habida y por haber y haciendo una nueva a su medida.

Es decir: el Gobierno fabricó un conflicto con los controladores que no existía.

En un alarde de previsión sin precedentes encargaron analizar un conflicto inexistente a una consultora que se llama Mc Kinsey y que casualmente está especializada en cargarse sindicatos. Porque ese informe es anterior al primer decretazo. Y casi fijo que costó una pasta indecente, que esta consultora es de todo menos barata.

Pero todo esto es coincidencia, porque dicen que se hace de manera obligatoria y que el tal plante rebasó las previsiones iniciales, o sea, que estaba calculado desde hacía más de un año que nos iban a dar por saco lo que hiciera falta y más hasta llegar al numerito que tenían perfectamente planeado.


Curiosamente no tenemos documentos similares para nubes de ceniza, que son bastante más probables que soluciones para conflictos inexistentes a no ser que ya tengas clarísimo que los vas a provocar tú.


Tampoco tenemos planes para resolver las demoras y el carajal de tráfico que vamos a provocar cargándonos a los controladores, mintiendo a Eurocontrol y haciendo leyes que luego tenemos que saltarnos porque ni para eso valemos, pero sí para decretar el estado de alarma. 

Bueno sí, tenían ya cocinado el laudo, pero como supongo que no lo hizo Mc Kinsey el resultado hace aguas por todas partes y ni saltándoselo les salen los aviones.


¿En serio alguien se cree que todo este tongo no lo montó el gobierno? 

Y si como dicen ellos, es un procedimiento normal ¿cómo es que no lleva hecho quince años?

El Ejecutivo ya estudiaba militarizar el espacio aéreo en febrero de 2010

 

Un informe interno sugería el estado de alarma ante el plante de los controladores




La declaración del «estado de alarma», medida adoptada tras un Consejo de Ministros extraordinario ante el caos aeroportuario generado el último puente de la Constitución, ya se estudiaba en el seno del Gobierno desde febrero de 2010, es decir, diez meses antes de que se produjera el clímax del conflicto, cuando los controladores abandonaron sus puestos de trabajo. 

La decisión ya estaba contemplada en un estudio de una importante consultora internacional, que Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) utilizó como documento interno de trabajo. 

En él se hacía un diagnóstico del conflicto con los controladores aéreos, planteaba posibles escenarios y recomendaba medidas para resolver el problema.

A lo largo de 52 páginas, el documento es un buen ejemplo de diseño de una política de gestión de crisis, planteando de forma gráfica sus procesos, sugiriendo medidas previas, escenarios, medidas «regulatorias» y medidas «posteriores». 

Lo llamativo es que con diez meses de antelación se expresa con claridad meridiana —y con notable capacidad predictiva— que se llegará a un escenario en el que el primer día se da el «cero por ciento de plantilla y se cierra el espacio aéreo español». 

A continuación, da cuenta del anuncio de Fomento: «Si no se presentan en ocho horas, serán despedidos», junto con la militarización de los centros de control aéreo y la declaración del «estado de emergencia», lo que lleva a activar la ley de seguridad aérea, «para poder usar controladores militares».

El documento, asimismo, indica que tras el «retorno a la normalidad» debía «de forma inmediata» empezar a negociar el II convenio colectivo con el sindicato USCA. Si bien la existencia de este estudio era conocida por los representantes de USCA, que incluso lo dieron a conocer el 3 de febrero, el carácter predictivo de su contenido solo se comprobaría a la luz de los acontecimientos.

Fuentes del ente público señalan que la elaboración de este tipo de documentos «no oficiales» es de «obligatorio cumplimiento» y que, además, el plante de los controladores en el puente en diciembre rebasó las previsiones iniciales, informa L. M. Ontoso.

Mientras tanto, ayer le tocó a Camilo Cela, presidente de USCA, declarar en calidad de imputado en la causa abierta contra 16 controladores por el abandono de sus puestos de trabajo durante el 3 y 4 de diciembre. Cela aseguró que «el único responsable de lo que ocurrió fue AENA y no los controladores, como se les achaca».

1 comentario:

  1. a mi me parece que detrás de este gobierno y de la clase política en general hay una ramalazo-tufillo ductatorial y parafascistoide.
    Un servidor envió emails a todos y cada uno de los diputados de CiU pidiendoles que no apoyaran el estado de alarma que nos hacia volver a la larga noche de la dictadura.
    Curiosamente casi todos mis emails me vinieron devueltos porque la dirección del destinatario no existía pero yo simplemente la había obtenido de la web del concreso. Duran i Lleida me respondió diciendome tal barbaridad que mejor obviar su respuesta.
    La clase politica se mueve entre la mierda, la corrupción, el tocarse-los-huevos (vease el caso del senador curbelo que entres años no ha rpesentado ni una pregunta), la vergüenza y la indignidad.
    Para mi TODO, ha sido una manipulación. AHORA sois vosotros: Mañana militarizan a los taxistas con las excusa de que son vitales para el PIB (transportan turistas) y les hacen trabajar por la cara en los trayectos aeropuerto-city. Pero pasado serán militarizados los cirujanos cardivasculares y serán obligados a operar 24h al día y si la espicha uno paciente serán acusados de sedición.
    Lo malo es que con el PSOE esto es una mierda, pero con el PP será la misma mierda.

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