sábado, 23 de julio de 2011

Echo de menos a Yavex



Ahora que voy releyendo el blog por aquello de mis múltiples juicios, recupero comentarios entrañables de mucha gente y posts realmente cachondos, que cuando no estoy cabreada estoy sembrada y vosotr@s sois unos geni@s.

La verdad es que escribir este blog está siendo de lo más gratificante. Estoy conociendo a un montón de gente fantástica. Y me fastidia enormemente tener que moderar los comentarios por culpa de los trolls, que me chiflaba cuando entrábais como si ésta fuera vuestra casa, que lo es, y discutíais entre vosotros sobre lo divino y lo humano.

Hoy me he reencontrado con Yavex. Un tipo asombroso. Brillante. Fabuloso. Fue uno de los primeros lectores de este blog.  Se fue cuando esto se empezó a liar sin que me diera tiempo a conocerlo mejor.

Como recuerdo dejó unos comentarios dignos de un libro para ellos solos...y cuatro días de empleo y sueldo que me cascaron en el segundo expediente a su salud, pero que me quiten lo bailado.

Amigos, os presento a Yavex. Saboreadlo, que lo merece...


Tengo familia, pero vivo solo y, ya sea por mi naturaleza, por mi trabajo, por el destino, soy celoso de mi misantropía y opaco a las nuevas tecnologías. 

Es cierto que no tengo tele, por muchos motivos, la casi totalidad de los mismos podrás saber y compartir. 

La música y los libros son mi descanso en casa, me gusta la radio sin excesos, nunca los domingos, y disfruto de la banda ancha.

Por ella se pueden disfrutar maravillosas creaciones, de otro modo inasequibles, y ver de otro modo a la gente, que te muestra una parte que suelen esconder. 

Para mí es como cuando me siento solo en una terraza, que tengo un ratito, y desconecto de lo mío. Y observo lo que me rodea, el sol en mi cara, el ruido de la vida, las casas, el trasiego de la gente. A mis congéneres y hasta qué punto se evitan a sí mismos, pues cualquier mandanga es bienvenida con tal que aporte evasión. 

Controlo mi respiración para hacerla más lenta, de ese modo mi cerebro registra detalles sorprendentes. Es un don y una maldición, pues tengo una resistencia innata a las situaciones de estrés. 

En ellas soy capaz de permanecer tan pancho tomando decisiones adecuadas, mientras mi cabeza registra hasta el último detalle, que después recordaré, me guste o no. Así que con los años, lo he ido aplicando a mi disfrute y ocio.

Otro día, si acaso, te diré cómo te encontré. Hoy te cuento cómo empecé a hablarte

Fue el día de ‘intento escribir de control pero no me sale…’. 

Te miré en la pantalla, rodeada de oscuridad, aquella breve línea en la que declamabas tu cansancio, en lucha contra poderosos y formidables enemigos, más tu voluntad de seguir. Cuatro líneas. 

Te vi tan digna, plantada en medio del campo de batalla contra todo un ejército, pasada la frontera de la esperanza sin doblar la rodilla, contra toda lógica, con la sola compañía de la razón. 

Si esto no es belleza ya me explicarás lo que es. Y más hermoso todavía, persististe. Por ello hice algo que nunca había hecho, bajé al cuadro de comentarios y aquí estoy.

Después brujulearon los borogobios, pero esto ya es otra historia. Mañana, cuando salgas de casa para tu torre, te acuerdas de lo que te digo: ‘A por ellos, guapa’. 


2 comentarios:

  1. Decía Miguel Rios en una canción:

    "No estás sola,
    alguien te ama en la ciudad
    no tengas miedo,
    que la alborada llegará.

    No estás sola,
    te queremos confortar
    sal al aire,
    cuéntanos de lo que vas."

    "No Estas Sola Lyrics by Miguel Rios"

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  2. Qué haría yo sin vosotros...

    Precisamente porque sois vosotros los que vais en los aviones nos dejamos los cuernos en el intento.

    No perdáis nunca de vista esto que os digo. Aunque no siempre nos entendáis nosotros seguimos estando al pie del cañón. Y peleando porque voléis seguros, aunque esto cada día cuesta más.

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