martes, 7 de junio de 2011

Alfredo es tu amigo, por eso tantos y tantos compañeros lo quieren


...que cada uno rellene los puntos suspensivos según su criterio personal. A mí me parecería sencillamente espantoso tener semejante presidente del gobierno. Desde luego no da el pego ni de coña con el buen rollito que pasea últimamente, que lo de disfrazarse de Heidi con más dientes que un tiburón rechina una barbaridad.

No me consuela en absoluto ver que no soy la única a la que se expedienta una y otra vez por no estar de acuerdo con los desmanes de los jefes. Las cosas no salen como queremos y por eso te jodes tú. Y como mando yo es lo que hay. Pues qué bien. Y qué grima.

Es bochornoso ver a qué extremos se está llegando en España y una pena ver nuestra supuesta democracia a la altura del betún.


Interior incrementa las presiones para multar más

La negativa de los agentes de Tráfico a aplicar indiscriminadamente la fórmula que ellos mismos tildan de «rodillo al ciudadano», en base a las directrices marcadas desde el Ministerio del Interior, está pasando una factura muy elevada a determinados miembros de la Guardia Civil. 

Las denominadas «listas negras» se extienden y son ya muchos los profesionales del cuerpo que han visto reflejadas en sus nóminas las represalias. 

Si bien, más allá de las sanciones económicas que se traducen en la pérdida de ciertos complementos, lo cierto es que la guerra se ha convertido en una persecución personal sobre aquellos que, por el mero hecho de hablar en «clave de deficiencias», se han visto envueltos en procesos judiciales. 

Significativo es que de los agentes sancionados en Galicia, más de un quincena, pertenezcan a la Unión de Guardias Civiles de Galicia, una de las agrupaciones profesionales más críticas con unas órdenes que consideran «injustificadas». «El objetivo es únicamente recaudatorio»; y estos profesionales siguen resistiéndose a entrar por el aro.

Se juegan la piel en el asfalto y como premio ven reducido su salario a fin de mes. Una incongruencia en si misma, máxime cuando hace apenas unos días el Jefe de Tráfico en la provincia de La Coruña y también coordinador de la Dirección General de Tráfico en Galicia, Pedro Pastor, se contratulaba por «los magníficos resultados obtenidos en la Comunidad en lo referente a la seguridad vial y el importantísimo descenso en el número de muertos como consecuencia de accidentes de circulación».

La reducción del número de multas, un 87 por ciento en Pontevedra, un 84 en La Coruña, aproximadamente a la mitad en Ourense y en cerca de un 70% en Lugo, levantaba la voz de alarma en el seno del cuerpo que. vía comunicado, informaba a los diferentes destacamentos que se tomarían medidas. Amenazas en toda regla que no tardaron en ejecutarse, tal y como apuntaron miembros de este colectivo a ABC.

Conscientes del esfuerzo que el ciudadano ha tenido que hacer para adaptarse a las nuevas circunstancias (el límite de 110 km/h), «hecho que debe ser aplaudido», piden que «no se engañe al lector con parábolas». 

«Es de justicia reconocer la importantísima labor que realizan a diario los guardias civiles que prestan servicio en las carreteras de la Comunidad autónoma; los mismos que aplican la legislación que, según el señor Pastor, ha sido acertada, que manejan la insuficiente maquinaria a su disposición y que, con suma profesionalidad, han aumentado el número de patrullas en las carreteras a pesar de los constantes recortes humanos y materiales», puntualizan desde la UnionGC, al tiempo que añaden: «los mismos a los que agradecen sus servicios con recortes arbitrarios en su salarios, cercanos a los 200 euros».

Primero fue la sonada huelga de los «bolis caídos», los agentes no multaban tanto como deberían o como al Ministerio del Interior le gustaría. 

La acción respaldada por varias asociaciones profesionales de España tuvo y tiene su efecto y reflejo en las nóminas de los trabajadores, en los complementos por productividad; por primera vez se empieza hablar de las «listas negras». 

Después llegaron los cursos de reciclaje y las amenazas con la pérdida de destino. 

La coacción velada de que podrían ser enviados a una academia de Mérida para realizar un curso de reciclaje pesaba sobre varios agentes gallegos que no cumplían las expectativas previstas en el número de sanciones acumuladas. 

No pasar el citado examen, simplemente por el informe psicológico, supondría para muchos perder el puesto que tienen en la agrupación de Tráfico, para posteriormente ser ubicados en otro destino, comandancia y sección de España.

Medallas por sanciones

Más de 20 años de sus 40 de vida dedicado al cuerpo, vistiendo el traje oficial, 14 años sin causar su baja por ningún motivo y 18 sin sanciones en su expediente, en el que destacan 9 condecoraciones, es el impecable currículum en la Guardia Civil de uno de los agentes más valorados por el cuerpo en Galicia y en el resto de España. 

El mismo que participó en la liberalización de José Antonio Ortega Lara, antiguo funcionario de prisiones español secuestrado por la organización terrorista ETA durante casi un año y medio entre 1996 y 1997, y que participó en numerosos operativos contra el terrorismo durante su estancia en el País Vasco, lleva acumuladas, desde hace tres años, siete sanciones por pertenecer al sector crítico del cuerpo.

Ourensano de nacimiento sufre la «venganza personal» en sus propias carnes, tal y como explicó en su conversación con ABC. A.V.A. está convencido de que «han levantado ampollas, pero también de que no cejaran en su empeño por buscar mejoras en el sistema». 

«No tenemos derecho a huelga, pero si a hablar y no nos callarán por muchas amenazas que se inventen», asevera visiblemente molesto.

Sancionar al cartero parece cosa fácil, y este miembro de la UnionGC bien sabe lo que es lidiar en los Juzgados, militares y civiles. 

De las siete sanciones, ha ganado ya cinco y dos están incoadas, si bien advierte que «no se callará» a pesar de las argucias que han utilizado contra él y contra varios de sus compañeros

Ahora está suspendido de destino y sueldo bajo el argumento de: «Proferir frases tendentes a menoscabar la disciplina exigida a un Guardia Civil».

http://www.abc.es/20110607/comunidad-galicia/abcp-interior-incrementa-presiones-para-20110607.html

4 comentarios:

  1. Guau, el motivo de la última suspensión dice mucho de quien la haya dictado. Esto se va pareciendo cada día más a Corea del Norte..

    ResponderEliminar
  2. Lo siento por ellos. Y mucho. Todavía queda gente honesta en el mundo.

    Ahora cuento yo la otra parte:

    Multa por saltarme un semáforo en rojo y resulta que es un día que estoy trabajando. Trabajo en el Cuerpo de Bomberos, así que resulta que yo sí puedo demostrar dónde estoy ese día y a esa hora con un parte de prestación de servicio, el papelito firmado por el Oficial Técnico y demás. Esto no no digo yo, lo dice el Director General de Protección Ciudadana. También puedo demostrar dónde está mi coche, porque hay registros de entrada y salida del vehículo.

    Pues va a ser que no, porque aunque no hay ni una sola prueba en mi contra, ni por supuesto foto ni nada, me toca joderme, que me quiten los puntos correspondientes y me embarguen la cuenta, casi 300 euretes de nada.

    En la impotencia y la desesperación tengo el caso ya en el Defensor del Pueblo, pero no tengo ninguna esperanza, la verdad, dado el afán recaudatorio del Ayuntamiento de Madrid. Pensé que con el impuesto revolucionario del aparcamiento y la tasa de basuras (ya incluida en el IBI, por cierto), estábamos más que servidos pero no, el que más, y el que menos, aquí vamos a palmar siempre los mismos.

    ¿A que mola?

    ResponderEliminar
  3. Exactamente lo mismo que le pasa a un vocal de la Mutua Motera, miembro de la Benemérita y requeteexpedientado por contar la verdades sobre guardarrailes y demás asesinos de motorista en la carretera.

    Pececito, no te engañes, hace tiempo que dejamos a Corea del Norte atrás...

    ResponderEliminar
  4. Lo que mola es que los mismos somos todos y muchos más que ellos y estamos ya muy hartos.

    Si te sirve de consuelo tengo una multa por colocar mal el papel de la hora, que tenerlo lo tenía pero el pobre tipo que vigila no lo pudo leer. Ni le apeteció hacerlo cuando se lo enseñé yo misma. Me dijo que la multa no era por no tener papel, sino por colocación incorrecta del mismo. Tócate los cojones.

    ResponderEliminar