miércoles, 23 de marzo de 2011

Pido humildemente perdón a AENA


Por no haber correspondido a sus desvelos con la misma buena fe que ha demostrado conmigo.

Según la resolución del segundo expediente por el blog, "el contrato entre trabajador y empresario genera derechos y obligaciones recíprocas que exigen su ejercicio de acuerdo con las normas de la buena fe", y según parece esto no me ha salido muy bien, así que me han cascado esta vez un mes de empleo y sueldo.

Lamento profundamente todo el mal que haya podido causar con mis palabras, y reconozco públicamente que es posible que la ofuscación provocada por la supresión de mis derechos laborales de un día para otro, la falta de sueño provocada por unos turnos en mi modesta opinión incompatibles con la vida, nueve meses sin tener un fin de semana libre, el acoso sistemático al que he sido sometida durante un año entero, la desaparición de  mis vacaciones cuando más las necesitaba, tres meses y medio pululando por los pasillos del curro sin ningún trabajo asignado y tres expedientes disciplinarios por escribir un blog en mi casa, hayan mermado mi capacidad, que no intención, de expresar de forma clara e inequívoca la buena fe que he mantenido en todo momento a lo largo de este año.

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