miércoles, 9 de febrero de 2011

Precursores en lo de dormirse en el curro


Porque os voy a enseñar unos bonitos aparatos que servían para escuchar acercarse a los aviones, si había suerte supongo, en las épocas en las que aún no tenían radar. Tiempos heroicos a los que volveremos cuando terminemos de gastarnos la pasta en, por ejemplo, importar pasajeros para los aeropuertos gallegos.

Ya apuntaba maneras la profesión porque para empezar, tenía un alto grado de estrés: si aciertas se libra el personal del bombardeo, si fallas le caen las bombas a todo dios, con la espeluznante posibilidad de que el escuchador saliese ileso y entonces su jefe le cortaría los cojones por no haber escuchado con más criterio. Aunque no lo creáis hay un caso peor, que es morir uno mismo en el intento.

Me pregunto cómo serían los turnos de estos caballeros porque al que sea capaz de aguantar despierto pegado a un chisme de estos más de diez minutitos le pago unas cañas.

Si os fijáis en la octava foto veréis que ya apuntaban maneras las cámaras de aislamiento sensorial y las celdas de Guantánamo.

Peeeero mi campeón es el de la última foto. ¿Por qué? Porque fumaba en el curro.

















2 comentarios:

  1. Y yo me quejo de que mi trabajo me está dejando sorda...

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  2. Por si sirve de algo, yo era de las que habia caido en la manipulación y me has convencido. Muchos besos.

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