viernes, 4 de febrero de 2011

"Permitidme tutearos, imbéciles" de Pérez-Reverte


* Como que conecto yo a la perfección con este hombre oiga. Ya sé que esta carta tiene un tiempito pero estoy a punto de incluirla en mi lista de clásicos.

Por otra parte soy de las de antes y creo que nunca sobra refrescar los conceptos interesantes...

Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. 
Etcétera. 

No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. 

De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. 

De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. 

De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.

Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. 

Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. 

Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. 

Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico»

O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.

Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos»

Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p’alante. 

Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.

Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado.

http://xlsemanal.finanzas.com/web/firma.php?id_firma=5150&id_edicion=2687

24 comentarios:

  1. Uno de sus muchos gritos de indignación. Lean este otro. Cuando leo a este tío, siempre me pregunto dónde coño se mete el resto de la intelectualidad española para que persistan en su indiferencia o en su silencio. ¡No logro entender cómo logran contener sus indignación!.

    Artículo premonitorio de Arturo Pérez Reverte publicado el 15 de Noviembre de 1998 y que ahora, 12 años después, se revela como una auténtica profecía.


    “Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o de un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

    Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio -o al revés-, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

    Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará a usted el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analis-tas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo; porque siempre ganan ellos, cuando ganan, y nunca pierden ellos, cuando pierden.

    No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combina-ciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.

    Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder; el riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas finan-cieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
    (sigue)

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  2. ...Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días.

    Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es eufo-ria, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

    Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces -¡oh, prodigio!- mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

    Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.

    Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la pagan con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con sus puestos de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

    Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.

    Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza”. (ARTURO PÉREZ REVERTE).

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  3. Algo no funciona en el sistema educativo que han creado nuestros politicastros cuando me llega una multa de aparcamiento en la zona azul del Ayuntamiento de Sevilla en la que me ofrecen FRANCCIONAR el pago. Quien quiera que sea, el politicastro o politicastra que haya nombrado a dedo a la funcionaria o el funcionario que ha redactado este documento oficial, también merece sentarse en el banquillo de acusados del juicio de Nuremberg cultural que invoca Pérez Reverte.

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  4. Pues yo, al contrario, creo que lo han hecho de puta madre. Para ellos, eso sí, ¿o crees que les conviene una ciudadanía crítica, formada e inconformista? Esto no ha sido un "accidente" sino precisamente lo que pretendían.

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  5. Por supuesto, Cliente X, la miseria a todos los niveles... pero PLANIFICADA, y eso durante muchos años: échales un vistazo a los sistemas de educación y te darás cuenta del por qué somos las almorranas de Europa.

    Aquí todo ha sido Jauja hasta que la realidad nos ha golpeado diciéndonos que no se puede ir de sobrados en esta vida, y mucho menos en política. Así que imagínate el futuro con las mentes privilegiadas que nos llegarán.

    Deberíamos contratar políticos profesionales formados y extranjeros para que nos enseñaran de qué va esto de la política, para que fueran haciendo cantera: lo primero que tendríamos que aprender es el significado de la palabra DECENCIA.

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  6. El mayor ataque contra la cultura en este país ha sido admitir como académico de la lengua a Arturo Pérez-Reverte.

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  7. Eso también lo dijeron de Camilo José Celá ¿nó?

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  8. asgar, no lo sé; pero a Pérez-Reverte no me lo imagino en Estocolmo como no sea de vacaciones. Vamos, ni en Alcalá de Henares como no sea comprando garrapiñadas. Si un día sucede, Pérez-Reverte, Premio Nobel y Cervantes, tal vez piense en mi gusto literario; pero antes no, ni de broma.

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  9. Juan Ignacio, yo me imagino a Pérez Reverte en el frente como reportero de guerra, que para eso hay que tener los cojones bien puestos.

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  10. Miguel, no dudo de la valentía del sr. Pérez-Reverte; pero, ¿qué tienen que ver los cojones con escribir un diccionario o la gramática española?

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  11. Yo me refiero a su tarea como corresponsal de guerra, pero para tu satisfacción te diré que tiene mucho que ver, porque es en un sillón de la Real Academia Española de la Lengua donde el sr. Pérez Reverte tiene que sentar sus santos cojones.

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  12. Lo que tú digas, Miguel, ¿los demás académicos están de pie o castrados?

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  13. No olvides que también hay unas cuantas mujeres en la RAE.

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  14. Ésas son académicas, académica está bien dicho, para eso están ellas en la RAE; yo he hablado de académicos, pero si dices que hay académicas con cojones, lo que tú digas Miguel.

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  15. Esa gilipollez de que hay académicas con cojones la has dicho tú. Y si Pérez Reverte ocupa uno de esos sillones, por algo será, mal que a ti te pese.

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  16. Sí, y Juan Luis Cebrián otro; por algo será. Pero por su valía como lingüistas seguro que no.

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  17. Sobre su valía como lingüistas es mejor que opinen sus respectivas mujeres.

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  18. Miguel, me causas vergüenza ajena. Aprende algo, anda.

    http://www.wordreference.com/es/en/frames.asp?es=lingüista

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  19. Juan Ignacio, no es cierto que el sentido común sea el menos común de los sentidos, al contrario, es el bien mejor repartido: Mucha gente piensa que es más lista que los demás.

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  20. Que Pérez Reverte es un escritor no hay duda, que sus artículos no son retóricos también. Que coincida con muchas de sus opiniones no es relevante y que su estilo espadachín solitario me parezca una pose de héroe-antihéroe como su personaje con quien por momentos parece mimetizarse, tampoco. Ahora bien, el hecho de que escriba no lo convierte en literato, con Don Benito sólo tiene en común el Pérez… Que sus novelas sean entretenidas es de agradecer, para quienes gusten de las novelas históricas entre comillas. Alatriste no es Adriano, tampoco Reverte es Yourcenar … Y que escriba y venda mucho lo situará en un puesto de honor en las clasificaciones de Alfaguara pero de ahí a un sillón en la academia???
    Creo, y es tan sólo una creencia, que el hecho de que este país sea tan papanatas o en sus propias palabras, tan de imbéciles e incultos lo que lo ha alzado al “Sillón”… No es el primero ni será el último al que, parece, le tocó en la tómbola…
    Me echaré las manos a la cabeza el día que le den el Cervantes!!! Al igual que sucedió cuando le dieron el Nóbel a Cela???
    … Felipe Gonzalez fue un gran estadista, el Rey es un demócrata sin renunciar al cargo, Zapatero dirige España, el Sr. Lema dirige AENA… Pérez Reverte populariza los designios de la lengua… Cuestión de coherencia.

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  21. Me hace mucha gracia que se hable de la posible incompetencia de quienes ocupan los sillones de la RAE mientras que el Consejo de Ministros está formado por una banda de iletrados e iletradas.

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  22. A esta gente se le debería hacer un test tipo TOEFL y si no superan los 550 puntos, a tomar por saco.

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  23. Miguel, estoy de acuerdo en todo lo que dices, especialmente en lo de los cojones de Reverte. Fíjate, no sabia que Cebrián también tenía un sillón, será para compensar por contra la honestidad de Reverte. Reconozco que no he leído apenas nada de Cebrián, salvo El País, que va a ser de los que piensan, o eso decían los días previos a su lanzamiento. Ya te digo.

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  24. Puede que el sr Reverte no tenga la talla de algunos otros academicos, pero lo que dice ahí arriba es real como la vida misma... y la Academia.

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