martes, 22 de febrero de 2011

¿Cuántos votos por una pierna?


Hoy he encontrado una noticia que dice que Esperanza Aguirre tiene cáncer pero esperan que se recupere pronto porque no debe ser de los graves. 

Espero que así sea, que no les deseo ningún mal a mis políticos más que la deportación a una isla remota y a ser posible desierta en caso de inutilidad supina pero en perfecto estado de salud.

Lo que me ha parecido tremendo es el siguiente párrafo:

"...Pese a que, como resulta evidente, una enfermedad no forma parte de los cálculos electorales de un candidato, su influencia en la opinión pública es un asunto que se ha debatido en la calle Génova. 
La previsión de los populares es que la ola de solidaridad con Aguirre se traducirá en un aumento de la intención de voto, lo que consolidaría su mayoría absoluta. 
Según Luis Arroyo, presidente de Asesores de la Comunicación Pública, se trata de un fenómeno habitual: “Por definición, una enfermedad, si no afecta gravemente a la capacidad de gobernar, fomenta la simpatía por el candidato”.
“Este efecto se ha denominado rally round the flag, es decir, un cierre de filas ante la dificultad, una ataque o una amenaza, que prima a quien está en el Gobierno.

Normalmente se aplica ante otro tipo de sucesos, como cuando Silvio Berlusconi fue golpeado en el rostro y subió siente puntos en valoración, pero también funciona con una enfermedad”, indicó este experto en comunicación política. 

Otro caso reciente es el del candidato a la presidencia de Colombia por el Partido Verde, Antanas Mockus, quien avanzó en las encuestas tras admitir que padecía Parkinson. En Brasil, Dilma Rousseff también superó un cáncer linfático antes de convertirse en presidenta de su país...."  

Hay que ver lo fino que hilamos para todo, que yo a esto no lo llamo política sino manipulación. Manda huevos que tu guía sea un asesor de comunicación política y no la Constitución por ejemplo.

Porque no importa si eres bueno o no en tu curro, sino si eres guapo, si molan tus modelos, si tienes labia para no decir nada o si te dan una hostia. Bajo estamos cayendo amigos.

Porque reconozco que yo no le voto ni harta de grifa a una señora con Parkinson no sea que pierda el criterio, y si a Berlusconi le sueltan una torta primero pregunto por qué...que tal y cómo se comporta el  buen hombre, pues...en fin, eso.

El caso es que he tenido una visión fugaz de los políticos españoles amputándose distintos miembros del cuerpo, tal como hacen mendigos en la India, para conseguir más votos.

Pues si Fulanita tiene cáncer yo me corto una pierna.

Si Menganito se corta un pierna, yo me corto las dos.

¿Cuántos votos consigue uno por una pierna? ¿Y por un ojo? ¿Y por un cáncer?

Me parece acojonante que se hagan estos planteamientos. Que vale que la mujer te caiga bien o te dé más o menos pena o que desees que se recupere pronto, ahora que de eso a votarle porque pobrecilla...tela. 

Propongo que a partir de ahora los políticos expongan en su programa electoral no sus proyectos políticos, que salta a la vista que o no los tienen o se los fuman, sino que nos enchufen sus informes médicos de modo que podamos elegir al que más pena nos dé o, ya puestos, al que le falte menos tiempo para morirse, de modo que si lo hace mal nos lo quitamos de encima rapidito.

Joder.

http://www.elconfidencial.com/en-exclusiva/2011/esperanza-aguirre-cancer-pp-madrid-20110222-75182.html

4 comentarios:

  1. A mí me parece una frivolidad el especular con los cambios que puede producir la enfermedad de un político en la intención de voto. Y por cierto, no hay cáncer menos grave, en cualquier caso será menos agresivo.

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  2. Según Thorwald Dethlefsen y Rüdeger Dahlke en su libro La Enfermedad como Camino escriben:
    "No hay que vencer el cáncer, solo hay que comprenderlo para poder comprendernos a nosotros mismos. ¡Pero los seres humanos siempre tratan de romper el espejo cuando no les gusta su cara!"..."El cáncer es nuestra gran oportunidad para ver en él nuestros vicios mentales y equivocaciones."..."El cáncer es el síntoma de un amor mal entendido. El cáncer solo respeta el símbolo de un amor verdadero. El símbolo del amor verdadero es el corazón.¡El corazón es el único órgano que no es atacado por el cáncer!"
    Es un libro muy denso y a veces, o casi todas las veces, muy difícil de digerir pues en el fondo nos vemos retratados con nuestras estupideces sin forma de escapar de ellas ya que no somos víctimas de nuestras enfermedades sino nuestros propios verdugos, como dicen en el prólogo, y eso desarma a cualquiera. Pero eso te ayuda a comprenderte y así a no volver a cometer el error de enfermar de nuevo. Ya sé que esto para algunas personas puede sonar un poco raro pero si uno pone de su parte y lee este tipo de libros uno puede cambiar y así ir cambiando el mundo.
    Besos y abrazos para Cristina y para todos los que escriben y leen el blog aunque no estén de acuerdo con lo que digo.
    Margarita

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