miércoles, 2 de febrero de 2011

Aproximación final


Bueno, bueno, bueno. Vuelve mi buen humor así que os cuento algo sobre control. 

¿Qué por qué vuelve? Porque me hace feliz que mis gestores se pasen el día en el juzgado viendo como les tiran con demandas las mierdas que nos endiñan, que aunque no sean todas menos da una piedra.

Por ejemplo, están poniendo vacaciones como les da la gana y unos cuantos jueces han dicho ya que las cosas no se hacen así. Que a ellos les da lo mismo y siguen erre que erre, pero ya cambiará la cosa.

También les están diciendo que lo de denegar reducciones de jornada legales no está bien.

Se les está viendo el plumero con la movida del puente. Y a mí con esto me llega.

Y además los veo sentarse en el bar formando su miserable grupito, que no les aguanta ni dios, y esto vale su peso en oro. 

Y os diré que he llegado a un punto asombroso porque realmente me dan pena. Tiene que ser un coñazo estar amargado el día entero y que tu única satisfacción en esta vida sea joder a los demás...y ni eso, que no jode quien quiere sino quien puede, y aunque me pongan de patitas en la calle sigo ganando yo.

Así que hoy hablamos un poco, pero poco, que vengo del gimnasio hecha un fistro, de cómo va lo de la aproximación final.

El otro día me preguntó uno de vosotros que qué criterio seguimos para ordenar los aviones a la hora de aterrizar.

Os he puesto una carta con algunas de las rutas de entrada a Palma, hay más al sur y suroeste. Con esto quiero decir que los aviones llegan de todas partes.

Primero pasan con un par de sectores que se llaman alimentadores. En ellos el controlador de turno hace un pre-secuencia, o sea, los va ordenando un poco.

Un alimentador regoge tráfico del oeste y el noroeste y otro del sur, suroeste, este y noreste.

El tipo que está en final va cogiendo aviones de los dos alimentadores y su curro consiste en ponerlos en fila para que vayan aterrizando.

Visto así parece sencillo, pero a la hora de la verdad no lo es tanto. Básicamente por lo de siempre: hay muchos aviones.

¿Cómo decidimos en qué orden entran?

Normalmente se fija una en:

- la altura a la que están, si pueden entrar ya o están demasiado altos, en cuyo caso tienen que seguir volando para bajar, que yo los coloco a unas alturas determinadas,

- en la distancia a la que están del campo porque bajan de una manera determinada y necesitan espacio para hacerlo bien, además normalmente se mete al que está más cerca o llega primero si se puede,

- en si van rápido o despacio, que a veces interesa que corran para aprovechar los huecos, o si un avión vuela muy lento le cabe otro por delante,

- en si maniobran con facilidad o no y en si conocen la zona o no, por ejemplo, los aviones de Air Nostrum en Palma se saben el camino de memoria y son aviones pequeños con lo que pueden hacer maniobras muy ajustadas y por el precio de uno metes dos,

- en su tamaño, que también importa porque si el avión es gordo hay que separar más al que va detrás y a lo mejor mola más meter otro gordo y no perder el hueco que hay,

- en el viento que tienen porque afecta a la manera en que van a virar. A veces llegan dos a la vez pero en el norte el viento favorece el viraje y es más fácil meterlo antes que al del sur,

- en la cantidad de tiempo que llevan volando. En igualdad de condiciones yo tiendo a meter antes al que lleva más tiempo en el aire,

- en si el avión tiene un problema, que siempre les doy prioridad,

- en si ha tenido que desviarse por ejemplo por una tormenta o por lo que sea. Intento que el suplicio del piloto sea el mínimo posible,

- en si les vale la otra pista, que en Palma hay dos y a veces podemos usar la de despegues para los aterrizajes también,

En fin, que como veréis criterios hay mil y hay que tenerlos todos en cuenta y reajustarlos continuamente sobre la marcha prque muchas veces tú planificas una secuencia y luego un piloto se despista, o te cuelas tú y calculas mal, o te viene un nubarrón y hay que esquivarlo, o el avión frena y no te lo esperabas, o corre más de la cuenta, o no puede tomar y vuelve al aire y hay que recolocarlo...que te puede pasar de todo vamos.

Luego está el asunto de colocarlos en su sitio una vez que has decidio el orden, que no es moco de pavo y será otro post un día de estos.

Lo que yo desde luego no hago jamás es colocarlos por compañías que me caigan mejor o peor. Ni colocar el último a un piloto que me ha puesto a caldo. 

De hecho como soy una chica y soy pérfida con los que me regañan me porto fenomenal para que no les quede más remedio que darme las gracias...me chifla ;-) Y también entiendo que en un momento dado están hasta el moño como todos nosotros y que son gajes del oficio.

Creo que jamás en toda mi vida he abusado de mi posición para incordiarle a un piloto aunque reconozco que mi fantasía más pornográfica siempre ha sido la de contestarle a alguno: le atiende el contestador automático del centro de control de Palma de Mallorca...

3 comentarios:

  1. Me encantan este tipo de post, dejando a un lado el lio que teneis, vuestro trabajo es super interesante.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Cristina, no les des ideas a AENA con el contestador automático de torre de control, que el inutil de Blanco se lo toma en serio y este con tal de que no haya controladores en torre, es capaz de dejar a un contestador automático que nos aterrice los aviones. Así que dejate de fantasías pornográficas que estos son capaces de todo. Ya lo han demostrado con el AFIS y el brutal mobbing a los controladores. Cuando un inutil tiene poder, es capaz de todo y no tiene limites en su perversión. Blanco es un buen ejemplo de ello.

    ResponderEliminar