miércoles, 26 de enero de 2011

La importancia de castigar con el voto


La importancia de castigar con el voto
  
Estoy seguro de que muchos de vosotros tenéis en estos momentos los mismos sentimientos que yo: rabia, frustración, un poco de resentimiento y sobre todo mucha desesperación al ver como el gobierno aprueba, pasándose por la olímpica las opiniones de sus ciudadanos, leyes que no sólo son injustas sino que además vulneran derechos tan fundamentales como la libertad de expresión. 

A mí personalmente una de las cosas que más me fastidia es el sentimiento continuado de que mis acciones, mi legítima protesta, no tienen efecto alguno sobre mis políticos, que se mueven en una órbita completamente ajena, una órbita sólo susceptible a los poderes y las presiones de lobbys de la “cultura” y de las discográficas o de países lejanos como EEUU, desde luego mucho más poderosos e influyentes que yo, un simple ciudadano.

Ayer, después de mucha negociación (y algunos favores que no dudo y que desconocemos) el PP se puso por fin de acuerdo con el PSOE para apoyar la Ley Sinde después de haber estado muchísimo tiempo en contra e incluso de haber llamado a González-Sinde el “Gran Hermano de Internet” algunos meses atrás para luego doblegarse ante ella por puros intereses políticos. 

No voy a hablar más de ello, sobre lo injusta, lo prevaricada y lo manipulada que ha sido esta ley ya hay mucho y muy bien dicho, de lo que quiero hablar precisamente es de la importancia de castigar con el voto, de castigar con el voto a dos partidos llenos de sinvergüenzas que hacen que la palabra ‘político’ tenga hoy por hoy y por desgracia una connotación negativa en este país.

Y lo digo porque olvidamos muy rápidamente, y dentro de un año y medio cuando haya elecciones generales (aunque las autonómicas sean en mayo dentro de muy poco) cuando la Ley Sinde haya fracasado estrepitosamente, no dudéis que lo hará, y los subnormales de turno ya estén buscando otras alternativas legales para criminalizar al usuario no dudo que serán muchos los que ya se hayan olvidado de lo que pasó con todo esto e irán de nuevo inconscientemente a depositar su voto en las urnas para uno de estos dos partidos. 

Yo no soy quién para decir a quién debe votar cada uno, y la triste realidad es que en estos momentos ni siquiera lo sé, pero lo único que tengo bien claro es que voy a usar mi voto, mi arma legítima para castigar, con todo el peso de la palabra, a semejante grupo de incompetentes sin un mínimo de vergüenza ni decoro profesional.

Ya no se trata de PP y PSOE, de izquierdas o de derechas, se trata de que la clase política en este país es mayoritariamente, una jodida vergüenza, lo que hacen estos señores es el equivalente a si yo, como futuro médico, me lío a repartir recetas sin haber hecho un diagnóstico antes, como si un profesor de matemáticas se pone a enseñar lengua, como si un bombero hace de policía o un conductor de ambulancia de taxista, lo que hacen estos señores no es política, no es mínimamente decente, es marrullerismo y amiguismo remunerado, es bajarse los pantalones ante una serie de potencias y factores externos que, desde luego, ni somos los ciudadanos ni comparten los intereses de la mayoría. 

A mí juro que se me caería la cara de vergüenza si algún día me atreviese a hacer lo que ellos han hecho, someter mi voluntad, traicionar mis principios (porque seguro que muchos lo han hecho), pasarme por el forro la confianza depositada por millones de ciudadanos con el fin de hacer lo que a otros, a otros, no a mis ciudadanos, les conviene.

No me canso de leer en Twitter que tenemos la clase política que merecemos, y es verdad. Hay que tener clara, muy clara, una cosa: a lo único que tienen miedo los políticos es a las urnas, a perder el poder que ingenuamente les otorgamos cuando depositamos nuestro voto en ellas. 

No dejéis de insistir, de proclamar en Twitter, en Facebook, en vuestra casa, con vuestros amigos, que un partido político que se opone a la amplia voluntad de sus ciudadanos no es un partido político, es otra cosa que se aproxima a la tiranía, y que ayer, por apoyar la Ley Sinde tanto el PP como el PSOE perdieron probablemente cientos de miles de votos, esperemos que sean muchos más. 

Esperemos que lo que pierdan también sea la herramienta más auténtica de un político, la dignidad, la dignidad y la confianza de unos ciudadanos que los castigan con su voto.

http://alt1040.com/2011/01/la-importancia-de-castigar-con-el-voto#more-102815

11 comentarios:

  1. Yo lo tengo bien clarito. Con mi voto no les voy a dar legitimidad para que hagan todas estas burradas, ergo no voto.
    Saludos

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  2. Pues les estas dando alas, porque solo se cuentan los votos que hay en las urnas. Si no votas, despues no te quejes del partido que hay en el poder y apechuga.
    Asi esta hecha la ley de votaciones, o como se llame, se ponen los porcentajes sobre el monto total de votaciones que haya, si solo ha votado el 10% de la poblacion, pues ese sera el 100% de votos, al resto que le den.
    ¿quieres verlos salir de la poltrona?, vota a algun partido minoritario, pero que pueda llegar a algo, no a uno que sea tan minoritario que no valga ni para el porcentaje.

    Salu3

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  3. Hombre, en teoría, si vota menos de no-sé-qué porcentaje, las elecciones no son válidas y hay que volver a votar.
    La auténtica putada es que da igual que votes, según dónde vivas, porque tu voto no vale una mierda. Tal y como está redactada la ley electoral, los votos de X comunidades valen más que los del resto, y está hecho de manera que únicamente, y digo ÚNICAMENTE, puedan ganar las elecciones generales el PP o el PSOE. Esa es la auténtica putada y por eso ambos partidos hacen lo que les sale de los cojones. Porque si no ganan un año, pues sólo les queda esperar que el que gane meta la pata, y eso siempre pasa, porque, lo dicho, no gobiernan para el pueblo, gobiernan para satisfacer sus propios intereses. Si realmente pudieran dejar de gobernar durante, digamos 50 años porque el resto de partidos fueran también una opción, ya te digo yo que se esmerarían muchísimo más.

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  4. Hola a todos.

    Lo primero querría felicitar a Cristina por su blog. Sigue luchando pues sabes que no os merecéis lo que os están haciendo. Será duro y muy frustrante, pero rendirse significaría darles el "permiso" de que hagan lo que les dé la gana. Soy hijo de piloto y conozco el mundillo. Tenéis todo mi apoyo.

    Ahora viene el comentario a esta entrada de Carlos Rebato y a las aportaciones de Luis y Tony-tux. ¿Qué posibilidades tenemos? El problema de la clase política y lo que ha generado la crisis es la ambición. No sólo la ambición politica sino la empresarial. Lo único que importa es lucrarse más sea como sea. Me explico.

    Por un lado tenemos el mundo de las grandes corporaciones. Su único objetivo es conseguir el mayor beneficio posible. ¿Cómo? Reduciendo costes: echando personal, construir fábricas en China donde los trabajadores sufren enfermedades neuronales y pagándoles cuatro perras por un problema que van a tener de por vida. Creando vertederos gigantescos en paises como Ghana lo que significa que hay muchas personas que están viviendo en vertederos generados por el primer mundo. Es muy difícil actúar como individuo en estos casos.

    Pongo otro ejemplo de España, Telefónica Movistar fue la empresa con record de beneficios en 2010. Pero luego alegan que las tarifas planas de internet iban a acabar porque podrían provocar la saturación y la quiebra del sistema. En vez de invertir en mejorar la infraestructura para que no se sature el servicio, cobramos más, que no requiere tanto mantenimiento.

    Y ejemplos como este hay infinidad: el vertido del golfo de México, aeropuertos de Ciudad Real, Lérida y Huesca, construcciones del AVE, centrales nucleares, construcción de la ampliación del metro de Madrid. Si explico cada uno de ellos, necesitaría escribir una novela. Así que iré al grano.

    Muchos políticos han construido obras absolutamente innecesarias a día de hoy para cobrar las licencias de construcción y hacerse más ricos. No se bajan los sueldos, ni las pensiones y da igual el color, muchos son incultos. Lo único que importa es la ambición.

    Todo esto es un círculo vicioso. Las corporaciones nos meten a través de la publicidad que tenemos que consumir más y más y los primeros en caer son los que menos cultura tienen: los políticos. Así que la administración para consumir más y más necesitan robar más y más.

    Cómo se puede parar esto: con la educación. Pero, ¿qué se puede pedir de un país donde la educación es un arma electoral y va a peor cada vez, donde los universitarios tienen que emigrar para encontrar trabajo y donde los ministros no se sabe si tienen el graduado en ESO?

    Creo que de nada sirve votar a un minoritario porque es muy probable que empeore la situación, ya que este debe lucrarse más y más. Supongo que dependerá de la honestidad del político, pero lo pongo en duda. Creo que la solución es una Revolución Francesa 2ª parte. Todas las grandes revoluciones económicas han ido acompañadas de revoluciones sociales.

    Hay que enseñar a la gente que lo más importante son las personas y hay que aprender a vivir todos cómodos (no unos super ricos y otros super pobres). Hay que aprender que no necesitamos la inmensa mayoría de lo que compramos. Y acabar con las grandes corporaciones y la corrupción política.

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  5. Concuerdo con el autor del artículo, a los partidos tradicionales nada puede dolerles más que se cuelen en el parlamento otros que les obliguen a espabilar. Es cierto que la división actual en circunscripciones (más que la Ley Electoral) provoca que las nuevas alternativas tengan escasas o nulas posibilidades de obtener representación en muchas de ellas por lo que los políticos se han vuelto acomodaticios.

    Ellos se legitiman en nuestro voto, sin interesarse en el motivo del mismo. En muchos casos les votamos para que no salga el otro, que es aún peor. O algunos crédulos se ilusionan con promesas electorales que después no tienen el menor problema en incumplir... sin responsabilidad alguna.

    Como quiero unos políticos ilusionantes (y que luego no defrauden), responsables, transparentes y con PRINCIPIOS Y VALORES creo que acabaré dando mi apoyo a UPyD. Es un voto inconformista, rebelde, y sobre todo no ideologizado (actualmente soy militante del PP, pero he pasado por otros partidos... curiosamente de izquierda. Minoritaria, claro, que los del PSOE son unos sinvergüenzas lo he tenido claro siempre).

    Por cierto, estas tesis (y otras más radicales) las sostienen en este blog que quizás le interese a más de uno: http://www.votoenblanco.com/

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  6. Luis,

    no votar no es la solución. Es seguirles la corriente. Si no quieres votarles a ellos al menos quítales votos, que no es poco.

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  7. estoy de acuerdo con cristina,no votar no es la solución al problema,ni votar en blanco, están saliendo partidos independientes con personas al frente serias,responsables y que se merecen apoyo,toda esta sociedad por algún lado empezara a cambiar puesto que tal como vamos es imposible,ademas conseguir votar le a costado a este país mucha sangre para que ahora el descontento nos haga meternos en casa a llorar las penas,ni p.s.o.e,ni i.u,ni p.p se merecen nuestro voto,pero hay nuevas alternativas que pienso que se merecen un poco de respeto puesto que no sabemos si sera esa la solución,a mi con que quiten al gobierno de en medio me basta para empezar.

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  8. Yo lo tengo claro, votaré al Partido Pirata.
    Anda y que les den al PP, PSE, CIU y toda esa lacra cojonera...

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  9. El problema es, que, los que tienen poder/capital/empresarios/mercados... saben bien a que partidos votar, sabe bien que partidos defienden sus intereses.
    Nosotros/as estamos más perdidos/as que la serie aquella de los PERDIDOS.
    Damos palos de ciego, por ello, creo que los Internautas nos podriamos poner de acuerdo para votar a algún partido que de verdad esté por la ciudadania y no por los mercados de los cojones.

    ¿Que sentido tiene ir a votar si mandan los Mercados?

    En fin...se que me contradigo, pero para el bien de todos/as nosotros/as creo que tendriamos que ponernos de acuerdo de una santa vez.

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  10. Por cierto Cristina, hacia días que no entraba por tu blog, pero me sigues cayendo de p.m.

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  11. Si los casi 5 millones de parados que somos hacemos un partido politico y a el se suman todos aquellos hartos de los partidos tradicionales, ganamos las elecciones! Ah y de Presidente a Perez Reverte! jajaja...

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