lunes, 30 de agosto de 2010

Entrando en harina con unas sencillas cifras





Me viene a la mente un albañil que en cierta ocasión le dijo a un amigo lo siguiente:

- A mí déjeme en paz con tanto celímetro, me pinte en un palo a qué altura quiere el tabique y ya está.

Os cuento esto porque en aviación, al igual que en la construcción, hay cierto cacao con las medidas.

Las distancias horizontales en el aire se miden en millas náuticas.

Una milla náutica equivale a 1,85 kilómetros.

Es un poco molesto, pero al final te acostumbras.

Sin embargo en el suelo se miden en metros, por ejemplo, la longitud de una pista puede ser 3.270 metros en Palma o 1.250 metros en El Hierro.

Las distancias verticales se miden en pies.

Un pie equivale a 30,5 centímetros.

Os pongo un ejemplo:

Los famosos pisos van separados de mil en mil pies, así que un avión que va a 10.000 pies para nosotros está a nivel de vuelo 100. Sólo hay que quitar los dos últimos ceros y la cosa sale fetén. Si las alturas se diesen en metros sería bastante engorroso.

¿No os habéis fijado en que el piloto, más o menos hacia la mitad del vuelo por ejemplo entre Palma y Madrid, os cuenta que vais a una altitud de crucero de 31.000 pies?

Pues eso significa que estáis volando por el piso 31 a unos diez mil metros del suelo, o sea, a 10 km de altura.

Para nosotros estáis en el nivel de vuelo 310.

Las velocidades se miden en nudos, que vienen siendo las millas náuticas que recorre un avión por hora.

Esto sí es una faena porque pasa como con los dineros. Tú te tomas un café por tres euros y te parece bien. Cuando piensas que son 480 pesetas se te caen los palos del sombrajo.

Pues en aviación ves que el avión va a 500 nudos y piensas que no es para tanto…hasta que te das cuenta de que en realidad va a 925km/h, o sea, a toda castaña.

Una parte importante de nuestro trabajo es mantener separados los aviones en el aire. Y existen distancias de seguridad como para los coches.

Estas distancias están establecidas y se deben cumplir de manera obligatoria.

Cuando dos aviones van uno encima de otro, tienen que tener una distancia mínima de 1.000 pies.

Cuando van por la misma carretera deben mantener una separación horizontal que puede ser de 3, 5, 8 millas o más, dependiendo de por donde vuele y de lo cerca que esté del suelo.

Aquí me encantaría meter una gráfica, pero como soy rubia informática mi talento de momento no da para tanto, así que tendréis que imaginar un avión volando dentro de un cilindro, que es, por así decirlo, su área de protección.

Y ahora imaginad a todos los aviones del mundo volando dentro de su correspondiente cilindro.

Nuestro trabajo es asegurar que los límites de la zona de protección del avión se mantienen en todo momento, y si pensáis en la cantidad de aviones que hay y en que suben, bajan, se cruzan y el tamaño del cielo es el que es, empezaréis a tener una idea de que la cosa no es tan simple como parece.

Intentad ir de Madrid a Valencia montados en un Lamborghini que va a setecientos kilómetros por hora, manteniendo siempre una distancia de por ejemplo ocho kilómetros o más con absolutamente todos los vehículos que encontréis en vuestro camino, en vuestra misma carretera y en todas las que se cruzan y sin parar en ningún semáforo.

Y ahora imaginad que sois miles a la vez haciendo lo mismo porque todo el mundo se va de vacaciones a la vez.

Vosotros sois los pilotos, y nosotros los que nos encargamos de que os esquivéis unos a otros.

Os dejo echando una partidita con vuestro videojuego imaginario.

Yo juego todos los días a lo mismo, sólo que mi consola es de verdad y en los aviones vais vosotros.
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El conceto es el conceto





Por eso seguimos con el tema del espacio aéreo, que no es tan fácil de entender como parece a simple vista, o sea, mirando hacia arriba y nada más.

Al menos yo tuve visiones una temporada larga hasta que lo pillé, claro que soy una chica y no de las más listas, así que no me extrañaría que hubiera alguien más por ahí con el mismo problema que yo.

En realidad lo supongo y lo deduzco por los comentarios que he leído en los periódicos a los largo de estos meses, que ya sabéis casi todos que se ha hablado más de nosotros que de la Esteban, y eso que ella es un filón.

Pido al Señor que le devuelva el puesto que se merece en los medios de comunicación y que se olviden de nosotros, que ella en definitiva vive de eso y yo no.

Hoy en día está muy de moda cambiar los nombres de las cosas de toda la vida por otros más rimbombantes. Así parece que todo es más serio.

No tenéis más que ir al médico con un catarro para comprobarlo. Seguro que salís con una infección de las vías aéreas superiores…pero con la misma tos.

En nuestro caso pasa lo mismo, así que el cielo de toda la vida se llama espacio aéreo, y las carreteras aerovías.

Seguiré utilizando los nombres de siempre para que me entendáis, pero os voy contando cositas para que os suenen.

Dijimos que además el cielo se dividía en pisos, unos cuarenta y cinco más o menos. Es lo que llamamos niveles de vuelo.

El hecho de que haya pisos se debe a varios motivos.

En primer lugar los aviones no se mueven sólo en horizontal, sino también en vertical, o sea, suben y bajan, y no de cualquier manera. Hay razones para que vayan de un piso a otro y deben hacerlo de forma ordenada.

En segundo lugar hay poco sitio y cada vez más aviones, luego hay que aprovecharlo al máximo. Hace años, cuando no había tantos aviones, los pisos estaban más separados entre sí y había menos.

Pensad en las casas antiguas, todas tenían techos divinos de cuatro metros de alto o más. Hoy en día miden dos y pico y vas que ardes con lo que en el mismo edificio caben el doble de vecinos.

También se ha aumentado el número de pisos porque los aviones cada vez son mejores y pueden volar más alto y con mucha más precisión, de modo que no hay problema en que vayan más juntos.

Tenemos aviones, carreteras, pisos y un cielo enorme.

Para poder manejar esto hace falta mucha gente, de modo que los sabios han dividido el cielo en trozos. 

Esos trozos son los que manejamos los controladores y los llamamos sectores. Normalmente hay uno o dos por cada trozo, dependiendo de lo complicado que sea y de la cantidad de aviones que se muevan dentro de él.

Yo he llegado a ver ocho controladores manejando un solo sector un día de tormenta, pero eso pertenece a la sección de chascarrillos varios que vendrá más adelante. No va a ser todo estudiar.

Para que os hagáis una idea, si vuestro avión vuela de Palma de Mallorca a Barcelona, pasará por las manos de unos nueve controladores aproximadamente. Si va de Palma a Madrid aún pasará por más. Y si va de Madrid a Pekín ya ni os cuento.

Los aviones se mueven dentro de los sectores de acuerdo con reglas establecidas, y os aseguro que hay cientos. Nosotros las llamamos procedimientos.

Cuando os montáis en el avión, éste tiene que salir de su aparcamiento de una manera determinada, tiene que llegar a la pista siguiendo un camino concreto, debe despegar cuando le corresponde, ha de subir haciendo unas maniobras determinadas, colocarse en su piso y en la carretera que le lleva a su destino siguiendo instrucciones precisas y las normas que se aplican para ese trayecto.

Y cuando se va acercando al aeropuerto de destino el proceso es el mismo pero al revés.

Nosotros somos los que organizamos todo esto dando instrucciones a los pilotos. Ellos las siguen y además nos ayudan un montón. Aprovecho la ocasión para agradecer su inestimable cooperación.

Os dejo asimilando todo esto porque me está entrando un hambre espantosa y voy a ver si encuentro algo que no esté caducado en la nevera.

La vida de la mujer trabajadora es dura, sobre todo cuando tienes que elegir entre dormir o hacer la compra…
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domingo, 29 de agosto de 2010

Esto del Espacio Aéreo...¿qué eh lo que eh?




Si miramos al cielo todos tenemos la impresión no sólo de que es enorme, sino de que además está perfectamente despejado.

Desde luego da la sensación de que en él cabe una cantidad ilimitada de aviones.

Pues la realidad no es así.

Sólo para que os hagáis una idea, de un aeropuerto como el de Barajas entran y salen alrededor de 120 aviones CADA HORA.

Ahora pensad en todos los aeropuertos de Europa por ejemplo, y veréis que ni siquiera lográis imaginar tanto avión junto.

En tierra todos los pueblos, ciudades y países están conectados mediante una red inmensa de carreteras. 

En el cielo pasa exactamente lo mismo.

Hay cientos de miles de rutas, fijaos bien en la cifra: cientos de miles, porque parece increíble, pero es así.

Hoy en día se puede volar a casi todas partes, y los aviones no van por donde quieren, sino por caminos establecidos. Vosotros no los veis, pero están ahí.

Además hay que considerar otra cuestión: el suelo es, como quien dice, plano, normalmente las carreteras no van unas encima de otras. En el cielo sí.

Imaginad el cielo dividido en un montón de pisos.

Y en todos ellos hay carreteras, unas son iguales y otras varían de un piso a otro.

Resumiendo, el cielo que vosotros veis para mí es una especie de cubo inmenso con una tremenda maraña de caminos que van en todas direcciones. Y por esos caminos es por donde muevo los aviones.

Supongo que todos habéis visto Matrix. La primera vez que ves la pantalla de un radar de control te pasa como en la peli, sólo ves cifras de color verde pasar delante de tu nariz.

De hecho yo recuerdo que volví a mi casa hundida en la miseria pensando que no iba a ser capaz en la vida de entender nada con semejante mogollón y que me había equivocado claramente de profesión.

Con el aprendizaje y la práctica resulta que al final dejas de ver cifras y distingues perfectamente cada avión.

Os aseguro que es una sensación fantástica.

La cosa es que como hay tremenda cantidad de aviones y poco sitio, al final se acaban juntando, y aquí es donde intervengo yo.

En tierra hay semáforos, rotondas, circunvalaciones y en última instancia se forma un atasco, se para todo el mundo y a esperar.

En el cielo los aviones no se pueden parar porque se caen. Ya sé que parece obvio, pero creo que mucha gente ni siquiera se ha parado a pensarlo y por eso lo menciono.

Yo fabrico rotondas y desvíos en el aire para que los aviones puedan seguir su camino sin empotrarse unos con otros.

Y hago todo esto sobre la marcha, porque ni un solo día se repite la misma situación. Este es uno de los motivos de que el trabajo sea estresante, pero al mismo tiempo muy divertido y estimulante.

Os dejo asimilando lo del espacio aéreo…y preparo el siguiente post ;-)
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Despegando




No hace mucho cogí un avión en Barajas.

Nos tocó esperar unos veinte minutos para entrar en la pista y además se veían por las ventanillas bastantes aviones en la misma situación.

En un momento determinado, el señor que tenía al lado empezó a decir:

- Ya estamos otra vez con la huelga de los controladores aéreos, ¡qué vergüenza!

Aprovechando la ocasión, le comenté que yo era controladora y que contestaría a cualquier pregunta que quisiera hacerme.

Y fue la obvia, que no es cuánto gano, sino la siguiente:

-¿Por qué no salimos ya? ¿Por qué se cuelan aviones que han llegado más tarde que el nuestro?

Al oír la palabra controladora, toda la gente que estaba cerca puso rápidamente el oído con disimulo.

Le expliqué a este señor que algo que a él le parecía elemental, en realidad es muy complicado, porque hay aviones grandes y pequeños, y los grandes producen una especie de tornados con las alas que pueden derribar a los pequeños si no se separan lo suficiente.

Los hay rápidos y lentos, y si sale primero un lento, que tiene el mismo derecho a volar que los demás, hay que esperar para que el rápido no lo arrolle.

Hay aviones con hora de salida prefijada o no, y a lo mejor aún no ha llegado esa hora. Esto sirve para evitar lo que podríamos llamar atascos en el cielo, que son peligrosos, pues los aviones no se paran en el aire, y aunque a todos el cielo os parece enorme, en realidad está más congestionado que la carretera de Valencia el día uno de agosto.

Hay rutas iguales o diferentes, y si son iguales también hay que esperar un poco, porque durante el vuelo nosotros tenemos que mantener los aviones separados entre sí una determinada distancia, que es lo que garantiza la seguridad.

Las pistas de Barajas se cruzan, y en ellas aterrizan unos aviones y despegan otros, de manera que hay que esperar a que pasen la intersección para que entre o salga el siguiente, que si no se empotran en el centro.

Y un montón de cosas más.

No os imagináis la cantidad de trabajo necesario para que un avión cargue el pasaje, llegue a la pista y despegue. Hay cientos de personas trabajando para que sea posible, tanto en tierra como en el aire.

Es curioso, pero mucha gente me ha comentado que ellos pensaban que tanto el manejo del avión como el control aéreo eran trabajos que prácticamente hacían los ordenadores.

Es cierto que en ambos casos utilizamos medios técnicos muy sofisticados, pero aún no se ha fabricado un ordenador capaz de reaccionar y de tomar decisiones a la velocidad que lo hace el cerebro humano, y ambas cosas son fundamentales para que los aviones vuelen.

Ese día decidí que, en algún momento me gustaría explicar a la gente qué es lo que hacemos los controladores.

Porque me gusta mi trabajo, porque disfruto haciéndolo y porque veo que la gente alucina cuando les cuentas algo y les interesa, y la mayoría quiere saber más, así que este blog servirá para eso, y contestaré encantada a cualquier pregunta que queráis hacer.

Espero que lo paséis bien.
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Permítanme que me presente





Bueno...esto...yo...la verdad es que estoy un poco nerviosa, sabes...porque tanta gente elegante y tanta cámara...y encima con pinta de listos...

Y yo...pues aquí, pasándolas putas ...Y no estoy muy acostumbrada a esto, no señor...y me pican las medias, y se me está derritiendo el maquillaje y...joder, no veo con estos focos, ¿son los únicos que hay?

Mucho ha cambiado este sitio...Y mira que saben que me revienta...me han vuelto a dar los tacones de otra y casi no puedo andar...y esta falda es demasiado estrecha...y la blusa muy pequeña y me ahogo...Sí, me queda de miedo, pero las cosas no son así...

Y dudo mucho...¿y si cuando llegue el momento no me sale la voz, o tropiezo o se me cae el papel al suelo o el sobre no se abre?...Además...no suelo hablar en público de cosas tan íntimas...y me falta vocabulario...¿Y si me hacen una pregunta que no viene en el cuestionario?

Y no han dejado pasar a mi novio porque dicen que es muy hortera y yo sin mi Paco no me apaño...Y tanto apuro para la birria que me pagan...

¿Que si me gusta la fama?...coño, claro ¿a ti no?...pero cuesta ¿eh?...Bueno va...Yo valgo mucho...Sólo lo sabemos mi madre y yo pero es suficiente...No, Paco no...

¿Qué tal estoy? ¿Estoy bien? ¿Seguro?...¿Alguna etiqueta colgando? ¿Carreras en las medias? ¿El escote en su sitio?...Mira que no es momento de mentirme...

Respiro hondo...allá voy...

Damas y no tanto, y caballeros...si es que aún hay...(para estos últimos regalaré tarjetas con mi teléfono a la salida...y no, no es la rubia del fondo)...bienvenidos a Controladores Aéreos y Otras Hierbas...

Mañana más.
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