miércoles, 10 de noviembre de 2010

The Worst Part of Censorship


Es tener que hacerla por cojones. Recomiendo a los amargados que se hagan de una puta vez su propio blog.
Comments are closed.

13 comentarios:

  1. Hola preciosa

    Ayer, como no tenía otra cosa que hacer y la tabla de surf me la quitó el coronel Kilgore me pasé el día volando. Ni que decir tiene que desde que te frecuento cuento con una perspectiva más para analizar esos centros de gestión de unidades de carbono que son los aeropuertos. Monolopios creadores de necesidades estúpidas y carísimas, donde la gleba traga sí o sí. Veo a los ancianos y sus caras de pavor al observar esos pasillos enormes tan vacíos como el hotel Overlook: sin sillas, sin descanso, sin alma. Lo único que dicen es: si te paras, viejo de mierda, no sólo vas a perder el vuelo sino que te vamos a llevar a un cuarto para procesarte. En fin, por no hablar de la 'seguridad': este capítulo requiere exclusividad. A poco de animarme a empezar a escribirte te leí uno llamado no se qué de las ranuras pero por algún extraño motivo... en fin andaría pensando en otra cosa.

    Que no me descentres, Cibe, esta noche te leo tranquilo y te adorno los oídos.

    Pd.: Aniquila a esos. Bon día.

    ResponderEliminar
  2. Creo que hay conceptos espinosos en estos tiempos tan revueltos.
    Según parece ahora es obligatorio leer un blog que no mola. Y pegarle el coñazo a la autora en lugar de a tu señora.
    Y mira que me jode moderar el blog.
    Acabaré corre que te corre por los aeropuertos con mi bastón.
    No te despistes con las ranuras a estas alturas... sólo soy una máquina ¿recuerdas?
    Bona nit.

    ResponderEliminar
  3. Y yo sólo un hombre. No tengo opción, no electrocutarme no figura en mi línea de código.

    ResponderEliminar
  4. Sentado, que no tumbado11 de noviembre de 2010, 14:13

    La clave es moderar con acierto o con criterio. Es muy difícil, porque se puede caer en la tentación de alejarse de moderar y acercarse a la censura.

    Yo, por eso nunca escribo en la web de Pepe Blanco.

    ResponderEliminar
  5. En mi caso el criterio es sencillo, con que no me toquen las pelotas basta. Tampoco es tanto pedir, digo yo...

    ResponderEliminar
  6. Por cierto que yo sí probé a escribir en la web de Pepino Blando, más que nada por aquello de que considero que por ser ministro y porque cobra de mi bolsillo antes y de mi sangre ahora, tengo derecho a que me dé explicaciones, que lo suyo no es un blog.
    Todavía no he visto publicada ninguna de mis preguntas. No me lo explico, con lo maja que soy yo.

    ResponderEliminar
  7. Sentado, que no tumbado11 de noviembre de 2010, 21:40

    Por no perderme en disertaciones sobre lo público y lo privado, sobre el derecho y la oportunidad, sobre si el dinero recircula y cómo lo hace, sobre si es un blog o no, sería interesante una entrevista (ya me entiendes) con él, aquí.

    En estos tiempo ya no es necesario quedar, y ya existen anzuelos sin pincho. Si no te ha dado la bienvenida en su casa, dásela tú. Y así tendría la oportunidad de conocer otro "yo".

    Si no publica tus preguntas es por los prejuicios de sus colaboradores o porque entiendan le quieren tocar ahí abajo. Disfrázate de ciudadano amable con inquietudes.

    ResponderEliminar
  8. ¿Para que me dé las respuestas que les da a los ciudadanos amables con inquietudes?

    ResponderEliminar
  9. Sentado, que no tumbado12 de noviembre de 2010, 13:15

    No, mujer. Para que cuando te diga... por cierto, ¿usted a qué se dedica?... se lo cuentes. Su reacción tiene que ser interesante. Ni yo la imagino. Igual se sincera contigo.

    ResponderEliminar
  10. ¿La suya o la del negro que le escribe el blog?

    ResponderEliminar
  11. Sentado, que no tumbado15 de noviembre de 2010, 0:33

    Escribir, escribe él. La tijera la manejan sus colaboradores, algunos de los mismos que contestan. Ni él mismo suele atender las reacciones que provocan sus mensajes. Sería masoquismo.

    Al menos es lo que él confiesa a sus cercanos.

    ResponderEliminar
  12. Va a ser que es verdad que escribe él mismo.
    Lo que es decir absolutamente nada y encima escribiendo fatal. Es imposible leer esta mierda sin lobotomizarse como mínimo el lóbulo frontal.

    Sacado de su blog:

    Pregunta

    Las formas pueden incrementar problemas de fondo. Por ejemplo, si se envía a Bruselas un plan sobre la reforma de las pensiones y se retira a las pocas horas.

    Repuesta

    Ese es un ejemplo de cómo una anécdota se convierte en categoría. Lo importante es que el Gobierno había realizado un planteamiento de estabilidad presupuestaria y al final lo que quedó es la anécdota. En el debate político nacional hay, lamentablemente, demasiadas anécdotas y bien pocos análisis de fondo.

    ResponderEliminar
  13. Sentado, que no tumbado15 de noviembre de 2010, 17:32

    Claro, mujer. El es uno de los precursores nacionales de las autoentrevistas.

    Verás como nunca se presentará con la camisa abierta en un plató de t.v. o estudio de radio. Cuando ha hecho algo parecido, salió desencantado.

    ResponderEliminar