martes, 5 de octubre de 2010

¿Son los controladores realmente tan listos?



Chicos, tenemos un admirador. Se llama Gabriel. Y creo que se merece un post entero porque, joder, es de los poquitos que conseguimos este año y yo lo aprecio en lo que vale.

Manque mis compis me corten las pelotas…en el cuerpo de descontrol hay de todo como en botica y como en el Match.com.

Para ser controlador, cuando yo empecé, Sicilia 1816, no había que ser una lumbrera, lo digo porque aquí estoy yo sin ir más lejos.

Y aprobé estudiando cabrones, que os veo venir.

Te pedían tres años de carrera. Yo llegué con cinco, por aquello de que no me gusta dejar las cosas a medias y porque las asignaturas que más molaban eran justo las de cuarto y quinto. También porque en teoría era a lo que me quería dedicar…hasta que ví que en este país lo más que se puede hacer con mi carrera y con suerte es flipar en tu huerto fabricando tomates transgénicos caseros.

Estudié Biológicas, especialidad Fundamental que lo llamaban, básicamente Genética y Bioquímica. Y no coincidí con Ana Obregón, que hay que ver qué daño le ha hecho esta mujer a la profesión.

Y sé que de lumbrera no tengo nada porque en cuarto cogí una mariconadita que se llamaba Ingeniería Bioquímica que hizo que se me cayeran todos los palos del sombrajo a la vez. Tanto es así que preferí cambiarla por Paleobiología, más acorde con mi nivel intelectual.

Como lo de los tomates me tiraba poco hice un máster de Telecomunicaciones y Electrónica, el leño del siglo, ¡válgame dios!.

Conseguí nuevamente quedarme calva, pero con un trabajo en Telefónica y un novio divino, quien por cierto, ahora también es controlador. El si es una lumbrera. La madre que lo parió. Hicimos el curso a la vez y mientras yo me pelaba los codos a él le entraban las asignaturas por ósmosis.

Servidora especificaba centrales telefónicas, trabajo apasionante donde los haya.

Recuerdo que me dormía apoyada en la cisterna cada vez que iba al baño, eso sí, cobraba un pastón. 

Por eso sé de buena tinta que la pasta no te mantiene despierta.

Después de aquel curro vinieron doscientos más, buenos, malos, regulares, incluso horrendos. Bien pagados, mal pagados e incluso sin cobrar.

Hasta que un día me cansé y decidí que me apetecía quedarme quieta una temporadita, aunque sólo fuera por probar, y decidí hacerme controladora.

En aquellos tiempos aún no habíamos alcanzado la fama de la Esteban, de modo que casi nadie sabía qué era un controlador.

Yo me enteré porque tengo algunos en la familia. Supongo que a esto es a lo que se refiere el público cuando dice que la nuestra es una profesión endogámica, comentario que siempre me ha parecido curioso y que achaco a la falta de información del personal en general sobre nuestro trabajo.

Tener un pariente controlador no implica acostarse con él, y menos aun que te enchufe, a no ser que sea el presidente de AENA.

También he de decir que cuando dos controladores follan su hijo a veces es controlador y a veces no, incluso a veces no tienen hijo. La profesión no se hereda como si fuera un título nobiliario cuando tu padre muere ni se transmite a través de los genes.

Que hacemos muchas cosas juntos sí es cierto, y en mi opinión se debe básicamente a que nos envían a currar a cualquier sitio. Yo sin ir más lejos soy de Madrid y vivo en Palma, y la primera gente que conoces, sobre todo aquí que son encantadores pero no la hostia de sociables, es a tus compañeros.

También ocurre que el roce hace el cariño. Pasamos mucho tiempo juntos y nuestro curro es un tanto especial, es decir, las pasamos putas juntos y nos comemos juntos un montón de marrones, lo que a la larga, une.

Y por último, pero no por ello menos importante, tenemos horarios flipodélicos.

Cuando vosotros os vais de vacaciones, de puente, de fin de semana, a ver a vuestros padres en Navidad y fiestas varias de guardar, es cuando más curramos nosotros.

Yo antes libraba un fin de semana de cada cinco más o menos. Ahora en ocho meses he librado uno.

¿Con quién me largo yo a la playa un martes? Pues con otro controlador. Más que nada porque el resto de mis colegas “normales” (suerte tienen que no hacen noches oye), están en sus oficinas.
Además de los tres años de carrera, me tuvieron seis meses pasando las tales pruebas de selección de AENA.

Un par de exámenes de inglés con una mala leche de la hostia. Calculad como sería la cosa que recuerdo que llegamos al Palacio de Cristal de la Feria del Campo en Madrid como siete mil tíos. Ahí ya lo flipé. Pensé que seríamos menos.

Nos pusieron unos cascos ideales y empezamos con el listening.

No se entendía un carallo, había chasquidos, gruñidos, interferencias por un tubo, un desastre.

Servidora, como siempre monísima, le dijo a la profe:

- Perdone señorita, mis cascos no funcionan.
- No hija mía, el examen es así.

Después del inglés vinieron los tests psicotécnicos.

Los primeros una monada, ocho horas del tirón. Y realmente cabrones. Con ellos medían tu resistencia a la fatiga, al estrés y todo lo demás que se les ocurriera y que yo ni sé.

Otro día hicimos otros en inglés, y finalmente llegué a la parte de entrevistas con psicólogos varios y la última con la directora de RRHH de AENA.

Esta la verdad fue bastante cachonda.

La peña se presentaba con zapatillas y vaqueros hechos jirones, cosa que me flipó bastante porque yo iba de romano, con una faldita con el largo justo, blusa de escote monjil, medias que picaban de la hostia y unos zapatos con un poco de tacón, que queda fatal sacarle una cabeza entera a quien te entrevista.

Recuerdo el momento memorable en que esta buena señora me preguntó:

- ¿Tú que crees que deberías cambiar de ti misma?
- Creo que debería dejar de fumar

Y el caso es que le debió hacer gracia la respuesta porque aquí estoy.

Diré que los exámenes fueron un coñazo integral, más que nada porque hasta que no pasabas uno no ibas al siguiente, y como nos presentamos 7000 tíos, el proceso de selección duró seis meses.

Al final pasamos unos cien.

Así que para ser controlador necesitas de momento los tres años de carrera y pasar las pruebas de selección de AENA. Lo digo porque si ellos enchufan a alguien es cosa suya, no nuestra. Desde luego en mi promoción hicimos todos lo mismo. No ví aprobar a nadie que no se hubiera dejado las pestañas.

Luego entras en la vorágine de la escuela, 18 meses si mal no recuerdo.

Lo que realmente consigues al aprobar es una beca, o sea, tus estudios los paga AENA, lo que mola, porque en aquellos tiempos formar un solo controlador costaba diez milloncejos de pesetas. Ahí es nada.

Ahora que según dice ufano el ministro todo el mundo puede ¡por fin! acceder a la profesión te los pagas tú de tu bolsillo. Progresamos adecuadamente vamos, porque en España tres años de carrera los tiene todo dios y 45.000 euros de vellón para empezar los tiene muy poquita gente.

Digo para empezar porque con los 45 te haces torrero, para tocar un radar necesitarás otro tanto más y supongo que para hacerte aproximador más de lo mismo.

Yo salí de la escuela con todo el equipamiento de serie.

Pero bueno, si en esta época plagada de novedosos concetos los ricos son “todo el mundo” pues mira tú qué bien. Pasen amigos, que al fondo hay sitio.

A mí además tuvieron a bien darme quince mil pelas al mes para tabaco, porque como era de Madrid no me tocaba más. Menos mal que no soy huérfana porque si no hago el curso durmiendo en un parque.

A los de fuera les daban 80.000 o así para que pudieran alquilar pisos de cinco o en cinco o vivir en la residencia de la escuela.

Lo de la escuela fue un infierno.

Había asignaturas por un tubo, nos daban unos tochos gordísimos y cada semana te examinabas de todas las asignaturas y si no sacabas mínimo un siete te enviaban a tu casa.

Empollé más que en la carrera.

Comías con aviones, dormías con aviones, soñabas con aviones, dabas vectores conduciendo, aparcando, haciendo footing.

Al final del palizón y de haber mandado a tomar por culo a todos y cada uno de los profesores sin excepción, y de que estuvieran a punto de expulsarme de la escuela el último día precisamente por mandar a freír espárragos a un profesor paranormal por culpa de un pequeño problema de carácter que tengo desde pequeña y es que no aguanto bien las gilipolleces, ya estaba yo probándome tablas de surf para acabar en Fuerteventura…cuando me dijeron que iría a Palma.

Me comí la tormenta del siglo para llegar hasta aquí, pero eso os lo cuento otro día porque la verdad es que mi llegada a Palma fue espectacular incluyendo la correspondiente lipotimia al llegar porque aquí hay una humedad que tiemblan las paredes del misterio.

Me tuvieron ni sé cuántos meses de instrucción y finalmente me soltaron en la torre.

El primer día ni me salía la voz de lo nerviosa que estaba. Tiempos aquellos…porque ahora soy un cocodrilo de cojones., jajajajaja.

En resumiendo, yo diría que para ser controlador no se requiere una inteligencia sobrenatural. 

Simplemente hay que pasar por toda esta gaita, y si yo lo hice lo hace cualquiera, que no soy tan especial.

Unicamente para empezar ya le tienes que echar más huevos que Manolete, que como decía alguien por ahí el prelencamiento es fino. El en realidad hablaba de eso que precede al sexo y que es justamente la parte que a las tías nos encanta y lo que todos los tíos se saltarían.

Cuando empiezas a currar te das cuenta de que tus habilidades básicas han de ser:

- Aguantar el estrés sin despeinarte, porque aunque las estés pasando putas y estés histérico perdido tienes que seguir con lo tuyo y no fallar. Ya le pegarás unas patadas a una farola para desfogarte cuando te releven.

- Has de ser capaz de hacer muchas cosas a la vez. Yo escucho a los aviones con un oído, con el otro a mis compañeros que me hablan para coordinarme cosas como pedirme desvíos o niveles o me cuentan cómo viene tal o cual avión.

Todo ello mientras llamo y me llaman por teléfono tres personas más a la vez, que mi consola tiene más líneas que una central de telefónica y además simultáneamente doy instrucciones a los aviones.

¿Qué para qué tengo un ayudante? Para que me vaya contando lo que se me viene encima, se pelee con el sistema informático que usamos que es de otra dimensión y ni siquiera paralela, y para que pegue los ojos a la pantalla por si se me escapa algo a mí. 

Y si le sobra tiempo para que coloque las fichas de los aviones, que la impresora escupe como las ametralladoras del Vietcong.

- Tienes que pensar muy rápido, porque en medio de todo este fregado has de ser capaz de decidir que vas a hacer con los diez o veinte o los que sean aviones que están en tu frecuencia en ese momento. 

Debes tener claro qué es lo primero y más urgente, luego lo siguiente, etc, es lo que nosotros llamamos priorizar y es muy importante hacerlo bien sin olvidarse del resto, que los aviones en el aire no se paran y si no aciertas te los comes.

Y hacer no es decirles buenos días, sino subirlos, bajarlos, cruzarlos, darles rumbos y que no se te vayan a Utrera.

Muchas veces puedes llegar a cruzar a quince tíos sobre el mismo punto.

Y no olvidemos que mientras tanto siempre estás discutiendo con algún piloto, que ya os digo que todos quieren ser los primeros, o a los que no desvías, etc,…

- Y por último tienes que lograr solucionar cualquier imprevisto a toda velocidad, que los hay a miles. 

Es lo divertido de este trabajo, que nunca es igual.

Y es esencial también sacar la pata que has metido a toda hostia, porque señores, los controladores nos colamos, al igual que los pilotos y que todo bicho viviente.

Recuerdo a un profesor que me dijo en la escuela: “lo importante en control no es no meter la pata, sino saber sacarla.”

Si hay que ser más o menos listo para esto no lo sé. Hay que hacerlo y punto.

Lo que sí puedo decir es que quitando los capullos irrecuperables para la Humanidad, que los hay en todas partes y aquí suelen hacerlos jefes, la peña es majísima.

Y tengo que reconocer que en este año de mierda que nos está dando el ministro estoy más orgullosa que nunca de todos ellos, porque os aseguro que están aguantando una tralla de la hostia y están resistiendo más que los galos, y siguen al pie del cañón haciendo su trabajo a pesar de todas las puestas a parir, y se ayudan y se apoyan como yo jamás he visto hacerlo en ninguno de mis doscientos trabajos anteriores.

Antes para mí control era un trabajo divertido, ahora estoy orgullosa de ser controladora, más que nunca, y le doy las gracias al ministro de Cemento (por su caradura digo), por haber sacado lo mejor de todos nosotros, a pesar de que se está dejando los huevos intentando lo contrario.

Un abrazo para Gabriel…y gracias a todos los demás.

18 comentarios:

  1. Pelota, jajajajaja.
    Besos, que te los has ganado. ¿Os he dicho que a las chicas nos encantan los piropos?

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  2. Sigo tu blog desde hace poco tiempo, pero ya me he zampao unos cuantos posts, con muchisima atención. Y es que nunca me he creido lo que dice pepiño y su banda y aquí he encontrado una visión del "otro lado" creible, didactica y sobre todo amena. Tal vez influya que soy controlador, virtual eso sí, en www.airhispania.com (puedo saludaaar?) y, hombre...algo siempre se queda. Con información como esta, si se os puede defender ante la gente que ni se molesta en informarse de que vá todo esto. Un abrazo a todo el colectivo, mi admiración y lo dicho...p'alante.

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  3. Ahhhhhhshís ¿qué es lo del controlador virtual? ¿eres piloto? ¿quieres serlo?
    Lo de controlador real ni se te ocurra, que ya ves cómo está el patio.
    Gracias por los ánimos, en ellos estamos y palante vamos aunque tengamos que peregrinar a Lourdes con tacones de doce centímetros.

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  4. ¿Que es lo de controlador virtual?,pues... a lo mejor te gusta: http://www.oecav.org/

    Si Pepiño no nos deja, con algo nos tendremos que conformar... jajaja

    Saludos!

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  5. Grasiah Huberto, olé pa tí por leerlo entero...espero

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  6. Entero?, por supuesto, es más dos veces entero... No tiene desperdicio.. jaja

    Te hacia de letras, por lo bien que escribes, pero ya veo que de eso nada, bióloga... jaja

    Publiqué un comentario antes de este, pero como no llevo bien lo del Blogger todavía, vuelo a ponerte esta web, por si se extravió: http://www.oecav.org a ver si te gusta.., al menos no tenemos a Pepiño mareando por nuestros cielos jajajaja

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  7. No me dejan entrar en la web si no me registro y es todo un festival.
    Me parece totalmente cachondo lo del control virtual. Sois geniales.
    Yo reconozco que con el real ya me llega, pero si alguno estáis por Palma y queréis venir a visitarnos sólo tenéis que decirlo y os llevo.
    Y si quieres hacer un comentario y no te sale envíamelo a yoconestospelos@gmail.com y te lo cuelgo yo.

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  8. Tienes razón, para ver el foro y algo más tienes que registrarte, aunque las fotos de nuestros ACCs improvisados por un día,si las puedes ver... jaja

    Tomo nota, para cuando visite vuestra isla, esa será una visita obligada... :)
    Gracias!

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  9. Ay Pepiño! con ese cambio de look tan prometedor (ahora sin gafas) hace al revés lo que pone en el manual del perfecto caradura... Primero roba carteras y luego intenta romper corazones... XDDDDDDDDDD

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  10. Joder, no me digas esto, acabo de tener una visión aterradora de Pepino vestido de play boy marbellí rompiendo corazones y casi me caigo de la camilla.
    Menos mal que estas correas resisten...

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  11. Pues yo aún sigo sin entender lo del controlador virtual XD Esto de trabajar en casa y traduciendo textos del inglés me está haciendo que deje de entender mi propio idioma. En fin.

    Cristina, me llama la atención esto:
    "...mi llegada a Palma fue espectacular incluyendo la correspondiente lipotimia al llegar porque aquí hay una humedad que tiemblan las paredes del misterio."

    Fíjate tú que yo, cuando voy a Madrid, me tiro una semana con los labios cortados porque, a pesar de beber agua como si fuese alcohólica y en los grifos de Madrid saliese vodka, en vez de agua, la inmensa sequedad del aire madrileño (y seguramente también algo de polución) me deja la garganta, la nariz y la boca en constante sequedad (me despierto y no puedo ni hablar), y tardo como una semana en acostumbrarme (bueno, yo no, mi cuerpo), y coincide justo cuando tengo que volverme XD

    Aquí en Londres la gente se queja de humedad... Buff, estos no se han enterao. Cómo se nota que pisan la isla solo en verano. Te vas a Mallorca en invierno y vas por la calle y la ropa se queda tiesa de la humedad. Hacer una colada y esperar a que se seque, es una desesperación porque, si la dejas en la coladuría/terraza, te tarda tres días en secar. Vamos, que al menos en mi casa (y hasta que mi madre descubrió la maravilla de las secadoras) vivíamos como los gitanos: llegada la noche, la cocina y el salón se llenaban de ropa medio seca.
    Y eso por no decir lo insoportable que es el frío húmedo... así que aprovecho desde aquí para que toda España se entere (y, de paso el mundo entero): Las Baleares son estupendas en verano, si te gusta mucho el calor y sudar, pero en invierno, sobre todo diciembre, enero y febrero, que son los más fríos, te cagas en las bragas con el frío. Y no, no nos bañamos en la playa en invierno (que más de uno me lo ha preguntao); eso son en las Canarias :)

    Creo que ya te he dicho muchas veces que me encanta tu blog, así que, seguiré haciéndote la pelota. Me encanta tu blog ;)

    Besos

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  12. Lo del control virtual supongo que es una afición tan buena como otra cualquiera. Ya te digo que es un curro muy divertido.
    Supongo que habrá gente a la que le guste el juego en sí, otros que quizá quieran ser controladores y algún maníaco que lo sea, porque controlar dentro y fuera del curro ya es vicio.
    La verdad es que esto sólo lo supongo, nos lo tendría que explicar un controlador virtual de los que hay por aquí.
    La humedad me chifla, es más ni la noto. Y como tú, cuando voy a Madrid no es que me quede seca, es que se me craquela la piel directamente. Entro en modo lagarto instantáneo.
    Eso sí, no deja de fascinarme que el agua salga del grifo y no de botellas de Lanjarón.
    Y claro que no nos bañamos en invierno, ni nos vamos a Alcudia si no es a pasar el día entero, que está en el quinto coño.
    Lo de la secadora, que yo también tengo, más que nada porque me pulí la terraza de casa, está muy bien cuando superas la fase experimental y por fin dejas de convertir tus jerseys en sostenes, que yo lo he logrado ya con varios.
    Besos guapa.

    P.D. Después del de los incidentes irá el post de mi legada a Palma, especialmente dedicado a tí ;-)

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  13. No jodas Mª Cristina, eso es hardcore gore. No sé si lo podré soportar una vez más.

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  14. María Cristina me quiere gobernar...y yo le sigo le sigo la corriente...
    Me llamo Cris en general.
    Al gore no es tan difícil cogerle el tranquillo. Unos cuantos decretazos y cuando te quieres dar cuenta estás filmando snuff movies...
    A todo se acostumbra uno...o no, menos mal.
    Besos

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  15. Bioquímica, otros son arquitectos, otras periodistas o economistas... vamos, que os gustaba la aviación un huevo así que dejasteis de triunfar en vuestras profesiones (me parto) y os metisteis a controladores... porque os gustaba más la aviación. Control va a mejorar y mucho con la entrada de gente nueva y motivada, por mucho que digais que ahora es más elitista al tener que pagar 45000€ por el curso y es que una carrera de primer ciclo son 3 años que no salen gratis tampoco.

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  16. Anónimo, no son gratis, pero tampoco cuesta 45000... y mira que mi carrera es cara, pero no pasa de los 1500 anuales y son 5 años más el de proyecto. Ahora, como me de por estudiar algo más sí q me van a dejar pelada!

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