domingo, 17 de octubre de 2010

Sigamos con los incidentes

Ya hemos dicho en otro post que nosotros llevamos a los aviones separados una determinada distancia.

Normalmente son tres millas muy cerca del aeropuerto, cinco millas después y ocho millas en todo lo alto.

Para nosotros se produce un incidente cuando dos aviones se pasan con menos distancia que la que toca.

Obviamente que dos aviones se pasen a siete millas es una mariconada, que se pasen con dos tiene mucha menos gracia.

Esto es lo que llamamos un cruce, en nuestro lenguaje carcelario lo llamamos cariñosamente un crujido.

Y un crujido mal solucionado puede acabar en un accidente.

Hay muy pocos accidentes provocados por controladores porque el sistema tiene muchas redundancias, es decir, tienen que pasar muchas cosas antes de que lleguemos al leñazo.

Los controladores cuando curramos mantenemos lo que se llama escucha activa. Es un rollo asombroso que desarrollas con el tiempo y que va solo. Ni te enteras de que lo estás haciendo.

Yo estoy pendiente de mis cositas en mi consola, pero tengo un canal en el cerebro que escucha además de a los pilotos, los teléfonos y los ayudantes, al resto de mis compañeros.

Es como cuando ponéis la tele para dormir a un volumen determinado y de pronto la suben y os despertáis.

Yo sé exactamente qué es normal de lo que dicen mis compañeros y si oigo algo raro instantáneamente digo ¿ein? Y le pregunto al que lo ha soltado o miro en mi pantalla qué está haciendo.

Pasa lo mismo si escucho a algún piloto decir algo que no cuadra o que mi compañero ha pasado por alto.

Cada vez que yo le digo algo a un piloto, él tiene que repetir la instrucción entera. Se llama colacionar, y es una forma de comprobar que se ha enterado de lo que le he dicho.

Si la colación no es correcta yo le repito la instrucción hasta que acertemos.

Tantas veces como sean necesarias.

Si yo le suelto una chorrada, como aquél que os conté que autorizaba a aterrizar cuando quería despegar, me lo va a decir él mismo.

Normalmente te pide que le confirmes la instrucción o te dice directamente que le has dicho una cosa que no puede ser o que no toca.

Y la misma instrucción la escuchan dos pilotos, con lo que la seguridad por ahí es doble. Si algo se le pasa a uno ya se da cuenta el otro.

Luego empezamos con todo tipo de putadas colaterales, como que se estropeen las líneas de teléfono, aparezcan blancos falsos en las pantallas, o sea, surge un avión de la nada donde menos te lo esperas y te quedas muerta.

Esto es un fallo del radar y lo arreglan rápidamente, o no, y entonces te pasas una mañana toledana que me comí yo separando a mis aviones de otros que no existían. Los aviones alucinaban, y yo ni os cuento.

También a veces el radar se flipa y se confunde y entonces aparece un avión con el nombre de otro y es el festival del humor.

Esto pasa en las esperas, o cuando llegan montados unos encima de otros como pasa todas las mañanas en Palma con los alemanes. Normalmente lo primero que haces es abrirlos un poco con un rumbo sólo para evitar esta gaita.

Las esperas son puntos a los que llevas un avión y lo pones a volar en círculos mientras esperas, por ejemplo, a que levante la niebla que le impide aterrizar. Y a lo mejor tienes siete aviones dando vueltas cada uno en su piso. O tienes aviones en varias esperas, que hay unos cuantos puntos distintos para hacerlas.

Cuando logras meter al primero vas bajando a los demás al siguiente piso inferior, y entonces te desaparecen los nombres ¿a que mola?

Tranquilos, para eso usamos las fichas, y esas sí que están bien colocadas. Nadie en su sano juicio lleva una espera sólo con el radar.

O te pasa como a mí en Andratx, ese bonito lugar, que me desapareció un avión entero a cinco mil pies. Bajé al de seis mil, y reapareció el de cinco mil. Casi me meo. ¿Y cómo pasó esto? Porque desapareció justo durante el relevo, que es un momento delicado.

Por eso antes hacíamos tres relevos y ahora hacemos cinco y según dicen todos mis jefes volar es más seguro.

Tacita a tacita nos acabaremos dando la hostia.

Incluso te puedes quedar sin radar del todo y esto es ya el cagarsen y el sálvese quien pueda. También lo he visto y no tiene ninguna gracia. Es lo peor.

En mi curro como son tan listos se inventaron un plan de contingencia por si fallaba el radar. Hicimos las prácticas…con el radar. Sin comentarios.

Pero es que hoy en día con la de aviones que hay ni prácticas ni fichas ni hostias. Se te cae el radar con veinte tíos en frecuencia y la jodiste maciste te pongas como te pongas.

Lo suyo es avisar a los aviones para que empiecen a mirar como locos, avisar a los de otros centros y a las torres para que los cojan ellos si los ven y que dios reparta suerte. Y cerrar el espacio aéreo de la zona hasta que se arregle el problema.

Otra posibilidad genial es que te quedes sin radio. Esta se suele arreglar fácil, pero aún así es una risa. Primero buscas otro enchufe para tus cascos, luego otros cascos, luego coges la radio de emergencia y si falla todo te vas cagando virutas a la consola de al lado en la que no ves un pijo pero por lo menos hablas.

Y si no hay manera le dices al de al lado que transmita por la frecuencia de emergencia, que la escucha todo dios y que les dé instrucciones a tus aviones.

Si te pasa esto haciendo una maniobra delicada es genial porque además te pones de los nervios.

También puedes tener una tonelada de interferencias o una recepción de mierda, que es lo que nos pasa a nosotros desde hace años en la zona entre Ibiza y Valencia.

Valencia te pasa un avión, tú le contestas, no te oye, vuelve con Valencia, le dices que tú si lo oyes, te lo devuelve, sigue sin oírte, vuelve con Valencia…y ya se te ha pasado Ibiza de largo o cuando por fin te oye está demasiado alto, le tienes que dar un paseo para que baje y se cabrea contigo. Y eso que la radio no es mía.

Las putadas que te pueden pasar controlando son prácticamente ilimitadas, porque imaginad que mientras yo estoy pacá y pallá con la frecuencia de Valencia, un piloto cabreado, cinco tíos haciendo esperas, cambian la pista en Ibiza, tengo que desviar a todo el mundo y viene una tormenta, la mitad de mis compañeros van perdiendo el culo cada uno con sus cosas, se me montan los blancos en el radar, los de las esperas empiezan a quejarse de que no les llega el combustible, porque hoy día como hay que poner los billetes baratos racanean mogollón con el combustible y llevan el mínimo…

Todo esto a la vez y más me ha pasado ya cientos de veces, aquí en otoño y primavera es el pan nuestro de cada día…y entonces…viene la famosa auditoría.

5 comentarios:

  1. Suena maravilloso...
    Saludos Cristina!

    ResponderEliminar
  2. Emérita óptima docta, un apunte a la clase.

    Un garbanzo contador piensa ganancia de producto en un ciclo tanto, coste bruto pof, coste personal jo, provisiones plaf. Hasta aquí, como si fueran humanos. Ahora empieza lo chungo: Posibilidad de que un producto sea mortal %, probabilidad final de que así sea 1 de cuantos. Entonces calcula lo que le va a joder de sus provisiones, si afecta a su rappel de beneficio y muy rara vez cambia nada porque es más barato pagar indemnizaciones. Pero el sujeto no se queda ahí, es más tenebroso. También incluye variables como dinero público o encarecimiento del producto: si es el único que hace algo y se concluye que las culpables han sido `variables imprevisibles´ que hacen necesaria la inyección estatal con el fin de mejorar una maquinaria `imprescindible´ para la población, entonces, un accidente es rentable.

    Por eso, tu sufrimiento después de ese susto es el oasis de empatía al que vengo a refrescarme en este inacabable desierto.

    ResponderEliminar
  3. Yavex,

    Tienen las cuentas hechas desde el primer momento y han calculado cuántos accidentes pueden aguantar con tal de hacer lo que están haciendo.
    Se te ponen los pelos como escarpias sólo de pensarlo. A mí sobre todo porque como en el 11 S el avión no se empotra en el Capitolio, sino en las Torres Gemelas...lo de siempre, encima tienen suerte.

    ResponderEliminar
  4. No sólo tienen calculado que pueden asumir económicamente un accidente, con el pago de seguros, la publicidad consiguiente para volver a limpiar su nombre, etc,etc sino que algunos como Caganair lo dice abiertamente. Seguro también que el de "el conceto" tiene escritos hasta los titulares de prensa del día siguiente.
    Lástima que si ocurre lo inevitable según vamos no les tocará a ellos dentro y con una tripulación hinchable como la de "aterriza como puedas" que los pilotos no tienen la culpa de lo de estos.

    ResponderEliminar
  5. Música. Descanso sin sombras, sogni d´oro.

    http://www.youtube.com/watch?v=2ECpQFx2ALg

    http://www.youtube.com/watch?v=Mo6iwTRLy94

    ResponderEliminar