martes, 19 de octubre de 2010

Peticiones del oyente: De rerum tormentorum II

Jarl qué título, me acabo de sentir como Terminator cuando dice: Volveré…¿O fue Alien? Bueno no sé, algún bicho famoso de estos.

La verdad es que agobia una cosa mala lo de los engendros que no la palman hagas lo que hagas.

Yo después de ver tanta peli americana he decidido ya que el día que entre alguien en mi casa, con menos de sesenta puñaladas no se va.

Lo de que resuciten todo el rato es muy cansino. Y eso que por razones laborales me estoy haciendo un master gratis sobre el tema este año.

Aunque explicarle a un Guardia Civil, claro, en USA es que no tienen, que lo hice para proteger a mi familia cuando vivo sola y que no fue ensañamiento sino estrés, no va a ser tarea fácil.

Que cómo nos lo montamos en las tormentas, menudas preguntas me hacéis majos, casi prefiero lo del Guardia Civil.

Y por cierto, he de confesaros que aprobé el latín porque usaba un diccionario de mi madre que llevaba la gramática cosida, y no en una separata como todo el mundo. A los demás les obligaban a quitarla en los exámenes, la mía…no se podía.

Digo esto porque el título queda un tanto macarrónico, pero qué se le va a hacer.

Las tormentas, como su propio nombre indica son un tormento. Un infierno. Un coñazo que ni te lo crees.

The main problem, o sea, el problema principal es que los aviones vuelan por donde pueden, y tú haces lo que puedes. Es todo como muy impreciso y en control no nos mola, más que nada porque nuestra filosofía es precisamente la contraria.

Vienen por sitios que ni te imaginas, así que te pones de los nervios, eso para empezar.

Luego viene el rollo de:

- ¿Puede usted volar hacia el este?

- No

- ¿Y hacia el sur y cruza el aeropuerto y luego ya lo coloco en una zona más despejada?

- No

- ¿Y si sube un poco?

- Tampoco

Y no puede bajar, porque tenemos una cosa fantástica que se llaman mínimos radar, que son unas altitudes que garantizan que los aviones no se comen montañas, antenas, edificios y demás. No se puede bajar por debajo de esta altitud a un avión ni de coña.

- ¿Y qué puede usted hacer?

- Puedo ir directo a cinco millas del aeropuerto

- Ya, pero tiene usted diez delante. ¿Alguna sugerencia?

- Me quedo donde estoy dando vueltas

- De acuerdo

¿Y dónde está? Siempre donde más te jode.

Si esto te lo dice uno vale, pero cuando te lo dicen diez te empiezan a dar las pampurrias.

A veces no tienes suerte y los tienes que poner a hacer esperas, esas vueltas que dan sobre un punto y que ya os comenté. Cada uno en un piso.

Te puedes encontrar con cinco o seis esperas en distintos puntos y con siete u ocho aviones en cada una. El cagarsen.

Las esperas no molan nada porque aparte de que el radar se flipa, ya os lo conté, resulta que cuando tienes un hueco para meter a un tío, está apuntando a la Meca, porque lo pillas en esa parte de la vuelta en la que el aeropuerto está justo…a su espalda.

Y no puedes meter al siguiente porque no tienes sitio para bajarlo si no se va el primero.

Coges entonces a uno de otra espera y el primero se te cabrea. Ya tenemos discusión que añadir al festival, que los pilotos también se ponen nerviosos con las tormentas.

En mi trabajo existe una discrepancia crónica entre pilotos y controladores sobre quién es el primero para ellos y quién lo es para nosotros. Gajes del oficio que lo llaman.

A continuación te empiezan a preguntar todos a coro cuál va a ser su hora prevista de aproximación.

Ya sé que tengo la obligación de dársela y que me la piden unos para calcular si les llega el combustible y otros para tocarme los huevos, que son los menos pero los hay, pero:

- No tengo manera calcularla porque yo qué sé qué va a pasar con la tormenta, no sé a quién voy a poder meter ni en qué orden, y ya me estoy dejando los cuernos para ver qué hago con lo que tengo.

- Esto lo tendría que hacer mi ayudante si no fuera porque anda desnucado corriendo por toda la sala coordinando con unos y con otros, llamando por teléfono y vigilando que no se nos mate nadie. Dos no damos abasto y quieren dejar a uno solo.

¿Empezáis a entender ya por qué la idea no es buena?.

Otra jodienda de las esperas: cuanto más alto está un avión, más grande es la vuelta que da. Si se miran desde fuera las esperas en realidad no se verían como un cilindro, sino como un cono.

Mola mogollón porque ya vas fatal de espacio y añades una putada nueva.

Y porque debido a este fenómeno aparentemente trivial, unas son incompatibles con otras. No puedes tener esperas en dos puntos que estén muy juntos. Y Mallorca queridos es una isla pequeña. En lo que cualquiera de la Península se va a la Sierra, aquí se ha salido por el otro extremo.

Un avión recorre cinco millas por minuto yendo despacio y Mallorca debe medir ¿cincuenta millas? de ancho si vas de Andratx a Formentor, que de la bahía de Alcudia a la de Palma hay la mitad.

Si te los llevas muy lejos a esperar, cuando por fin tienes un hueco, el avión está en casadios y entre que se acerca y demás, el hueco ya no está y te lo comes con patatas.

O te viene alguno con que a la altitud que le toca esperar ya está el nubarrón y lo tienes que llevar a otro sitio ¿A cuál? Al que se te ocurra.

Y si te crees que por fin, lo tienes todo razonablemente controlado, la tormenta se desplaza y te jodes y vuelves a empezar.

Mientras tanto tu jefe ha pedido a Bruselas que no mande más aviones porque tienes montado un carajal de espanto, pero esto lleva su tiempo, normalmente unas dos horas. Conclusión, vienen los sesenta de siempre…y dejan de llegar cuando ya no hay tormenta.

Las tormentas son traicioneras porque en Levante se montan en un abrir y cerrar de ojos. Tú sales de casa en chanclas porque hace un día estupendo y en media hora te pones de agua hasta las trancas.

Tenemos estaciones meteorológicas, o sea, se supone que deberíamos saber si vienen o no tormentas, peeeero, como siempre hay otra cuestión por medio: pasta.

Los de meteo (nombre cariñoso que les hemos puesto), te dicen que habrá mal tiempo con una probabilidad de tanto.

Si el jefe pone regulaciones, o sea, vienen menos aviones y no hay tormenta o no era para tanto, se han generado demoras y se ha perdido un pastón: lo ponen a caldo.

No debería ser así porque lo primero debería ser la seguridad. Es así, ya lo siento amigos míos.

Si se la juega, no las pone y vienen las tormentas, los controladores nos comemos el marrón del siglo y los pilotos igual. Y también se pierde mucha pasta, sólo que esta vez no le cortan los cojones a mi jefe porque AENA dice que el tiempo es impredecible y que qué se le va a hacer.

Otra cosita buena son los vientos que acompañan a las tormentas.

Cuando por fin puedes meter un avión, le entra una ráfaga de veinte nudos de viento de cola, no puede aterrizar…y vuelve al aire, ése que tienes tan despejado.

El bonito carrusel, que a lo mejor esto te lo hacen cinco seguidos.

Y si aterriza te pasa otra cosa majísima, como la pista está empapada, frena al final del todo, con lo que la ocupa más tiempo.

Os contaré un truco curioso. Si no tienes muchos aviones, cuando hay un tormentón intentas despegar y aterrizar los aviones por la misma pista porque los que despegan al meter motor empujan el agua fuera. ¿Esto lo hacéis los controladores virtuales? ;-)

Y llegamos a lo del combustible. Con la iglesia hemos topado.

Los aviones antes llevaban combustible suficiente para esperar un tiempo determinado si era necesario y para llegar a su aeropuerto alternativo si pasaba demasiado tiempo.

Como ahora van peladísimos, te encuentras de todo. Por ejemplo, las compañías de verdad suelen tener combustible para esperar un rato que a lo mejor pueden ser cuarenta o cincuenta minutos.

A todos los pilotos les parece muchísimo tiempo y ponen el grito en el cielo, pero con lo que os he contado os podéis imaginar que hacemos lo que podemos con lo que hay.

Si al cabo de ese tiempo no entran o antes, esto lo decide el piloto, se van a otro aeropuerto.

Las compañías low cost, ojo al dato queridos míos, vienen rascando de llorar.

Son los primeros en quejarse de que no les llega el combustible.

Aquí hay dos posibilidades:

Un avión puede declarar que va corto de combustible, que le queda poquito vamos.

Si es una compañía seria lo que haces es intentar colarlo por delante de los demás. Sólo lo dicen cuando es cierto en general. Pueden haber tenido demoras en otro lado, o han tenido que volar más bajo de lo previsto por lo que sea y han gastado más combustible, normalmente no les pregunto porque me fío de ellos. Aquí nos conocemos todos que ya son muchos años.

Las compañías como Ryanair lo hacen por norma. Y entonces es cuando tú preguntas:

- ¿Declaran ustedes emergencia?

Y entonces contestan:

- Mmmmm…No

Pues se quedan donde están.

O sí, y entonces tú los metes los primeros, pero rellenas un informe y en tierra se abre una investigación para ver qué es lo que ha pasado.

Si el que viene ya sale sabiendo que va a encontrar mal tiempo, normalmente pone combustible de más por si las flies. Si se lo encuentran por sorpresa te puedes encontrar de todo.

Aquí debería opinar algún piloto.

Recientemente tuvimos un cristo de estos y nos encontramos con que llenamos Menorca e Ibiza, y seguían sin entrar los aviones en Palma. Tuvimos que devolver aviones a Valencia, Barcelona y Alicante, que tú puedes decir que no aceptas más tráfico, pero a ver qué haces con los que ya están volando.

En fin, que podríamos tener tormentorum III, IV, V y las que queráis, que no sabéis lo fácil que es cruzar aviones que cambian de rumbo en mitad de las maniobras…sólo que mañana me dedicaré al low cost global, que ahora se ha puesto tan de moda, empezando con la ropa de los chinos y terminando con la aviación pasando por todo lo que pilla en medio incluyendo educación, funcionarios, pensionistas, conductores de metro y currantes en general.

19 comentarios:

  1. me lo paso bomba leyendo tu blog!

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  2. Booomba, para bailar esto es una booomba, para llorar esto es una booomba, y pa poner en un ministééério ya molaría, ya molaríía que la bómba valiera también.
    Conste que me faltan los arreglos de la coplilla. Tendréis que conformaros con los acentos.
    ¡Esas palmas España! Estoy muy contenta de estar aquí esta noche con vosotros montando...booombas...

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  3. Gracias Cristina!!! Estos trucos tuyos me viene genial para controlar en mi torre de playmobil...si si, y la jefa soy YO!!!! Se creía el Pepe que me iba a quedar yo sin controlar...
    Besos,abrazos,saludos,recuerdos...
    Y gracias también por hacerme reir con tu blog!

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  4. ¿Torre de playmobil? Privatización. Aquí no se salva ni dios.
    Entrega tus clics o te los robo. Menuda soy yo.

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  5. Yo tengo una torre de esas.

    Cristinchunchun monamug, cuando estemos todos en la rue podremos jugar en tu casa con el aeropuerto de juguete que te regalé hace años.

    Puede que Pepiño le regale a sus hijos alguno de los aeropuertos de juguete que va a tirar a la basura, el de Logroño, Castellón, Lérida o Ciudad Real.

    Por cierto, cuidao con unas millas que tienes en el post entre Adx y Formentor que pa mi que son kilómetros

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  6. Gracias por saciarme un poco, ha estado bravo, (vamos¡ la clá del gallinero¡, vamos¡, que le lleguen los pétalos¡), bravísimo. Una coplilla, que veo que te gustan.

    Los conceptos perfectos:
    Si acepto un enjambre septenario en septiembre,
    de tiempo abrupto, excepcional y corrupto,
    cual conspirador parapsicólogo ipso facto,
    el séptimo en aterrizar es un reptil pterodáctilo.

    Lo he cogido, ¿eh?, princesa ptolemaica.

    Lo tenía que leer `quien tú ya sabes’… es que me recuerda mucho a Pijus Magnificus: ¡Ciudadanoz! Tenemoz a Zanzón, el acecino zaduceo, a Zilaz de Zidia, aliaz el Zagaz y a cecenta y ceiz cediciozoz de Cezarea… ay, que me da.

    Siempre que sean todas al corazón, me apunto a las 60… Y pico.

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  7. Sugrañes, lo he dejado en ¿cincuenta?.
    Yo pensé así a ojo, malo será que no llegamos a unos ochenta y kms...Y resulta que me paso.
    Pues tenemos unas ensaimadas que tiemblan las paredes del misterio.
    El aeropuerto ya lo estoy montando. Tengo tres botellines de cerveza con arena pa sujetar los aviones. Una manita de pintura a las pistas y ¡a jugar! pero apostando pasta con los controladores viertuales. Los vamos a desplumar, jajajajaja

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  8. Vamos a ver Yavez, ¿qué coño haces en el gallinero? Aquí todo dios va en primera, que para eso pago yo y el blog es mío.
    Además para que me llegue un pétalo desde allí hay que atarlo a una piedra y ya no me va muy bien, que hay peña con una puntería que da miedo.
    Muy bien pillado el conceto, sí señor. Y a la primera. No te duermas en los laureles, que te queda por delante el curso entero, jajajaja.
    Ya me conocen, pobrecillos, hasta me mencionaron en un ataque de mala leche en el Senado. No les gustó que dijera que me habían metido en Guantánamo.
    Le mandaré una copia de la peli...pa que se la estudie.

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  9. me encanta tu blog,te he escuchado en la radio,y comparto contigo tú opinión,tienes totalmente mi apoyo

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  10. Una tormenta en una pantalla de radar

    http://www.youtube.com/watch?v=J-qPtWc4heA

    Y mira tu que desde la torre se ven preciosas, vistas de 360º y rayos cayendo por todos lados.

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  11. Gracias Marilia bombón, en cuanto termine de afinar las cacerolas que estoy preparando te paso una.
    A ver si nos arrancamos todos y montamos una filarmónica en la puerta de la Moncloa para que dejen de tomarnos el pelo, y se le caiga el de las cejas a Zapatero.

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  12. Oye está genial el video.
    Como en mi casa...hasta que te apuntalen la torre guapo ;-)

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  13. Sentado, que no tumbado21 de octubre de 2010, 11:53

    Pues sí Cristina, tienes tanta razón como claridad expresándote.

    Los pilotos... esos a los que dais servicio, y no siempre tienen disponible tantos condicionantes y explicaciones que son necesarias para practicar la empatía, esa cosa tan desconocida. Algunos tienen algo de cera en los oídos y cataratas en los ojos, pero no son muchos y pueden ser fácilmente tratados. La mayoría quieren saber, pero no se atreven a preguntar. Agarran su TCAS cuando tienen personas con mucho más conocimiento que una máquyina. Pero se lo tenéis que demostrar. La envidia y el rencor que otros siempbran les nubla la mente... porque también son personas imperfectas. Así que no os queda más remedio que ir hacia su encuentro físico. Así, como suena. No basta sólo con colocar opiniones en los portales de "nuevas" tecnologías, sino que debeis convocar reuniones e incluso hacer acto de presencia en las salas de firmas para publicitar vuestras inquietudes y fomentar la comunicación. Cuando te presentas ante un desafío hay temores y dudas, pero cuando uno no tiene nada que esconder no hay nada que temer y el resultado neto sólo puede ser positivo. Ahora, o esperáis a que ambos colectivos estéis con una mano delante y otra detrás para plantear un mejor entendimiento o qué se puede hacer.

    Felicita a tus padres por haberte parido y educado con tanto arte y humanidad.

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  14. Sentada y fumando:
    Mis queridos padres leyeron mi post y no pudieron ni terminarlo, jajajaja. Pero ya saben que los quiero a todas horas.
    Ellos lo han hecho lo mejor que han sabido, y yo no sé si acertaron o no, pero si hubiese tenido hijos tengo clarísimo que los hubiera educado exactamente igual que ellos a mí.
    Espero ansiosa el momento en que los pilotos se arranquen para lo del contacto físico.
    Yo sé perfectamente que nuestros conflictos en realidad se derivan de las presiones a que nos someten a unos y a otros, porque os digo que a la hora de currar se portan de puta madre y son profesionales magníficos.
    Si les dejasen operar sus aviones como ellos consideran que se debe hacer, llevar el combustible necesario y no el justito, volar con seguridad en lugar de con prisa, descansar lo suficiente...otro gallo cantaría.
    Zapatero a tus zapatos, que es como debería ser.
    Y nosotros y los pilotos a los nuestros.
    Y para los pasajeros el servicio que realmente merecen y que les podemos dar entre todos, sólo necesitamos que nos dejen.

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  15. ¡Jose! Gracias por el vídeo.

    Me hace gracia ver todos los aviones, ahí apurando hasta el último segundo para entrar en el aeropuerto, esquivando los colores amarillos y rojos (imagino que cuando "atraviesan" es porque van por debajo de la tormenta) y, de pronto, ves uno que había visto el semáforo en ámbar, que acelera para ver si puede colarse, pero en el último momento, se lo piensa y cambia de dirección, y ahí todos salen por patas a grito de tonto el último, que llega la tormenta... Se van a dar un paseo por ahí y, después, van encontrando huequitos para ir entrando en el aeropuerto. ¡¡ME ENCANTA!! Creo que me lo voy a poner como protector de pantalla XD

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  16. Y al final AENA reculó, lógico cuando los trabajadores tienen la RAZÓN. Roberto Falcón, director general de AENA en Canarias, Lema, Librero y Blanquito, han puesto en gravísmo peligro la seguridad aérea, sus días están contados. Buen viaje por desierto de la nada.
    Cristina habéis ganado una batalla,la guerra no está perdida,segid luchando que la gente sepa la verdad lo importante es vuestra dignidad profesional,yo me he encargado de pasarlo y dar por culo a blanco,por mentiroso e inepto,besos

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  17. Marilia, lo de que AENA reculó...lógico, es una apreciación optimista. hace una año que tenemos razón y cientos de denuncias puestas.AENA recula cuando no le quedan más cojones.
    La guerra no está perdida, pero creo que la van a perder ellos solos de puro torpes y prepotentes.
    A ver si hay suerte.
    Gracias por pasarlo.
    Y si te has encargado de dar por el culo a Blanco te invito a una mariscada, jajajaja.

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  18. Sentado, que no tumbado.22 de octubre de 2010, 0:43

    Bueno, me pasé. Bastaría con un contacto visual, de momento.

    Y debería ser de día, aunque sea antes del anochecer, porque con el visual de noche ya se ha demostrado que la orografía es igualmente abrupta. Y no se aparta, la jodía.

    Ese "hubiese tenido" me desconcierta. Aunque es un tema personal, no olvides que los hijos se pueden adoptar. O arrejuntarte con alguien que los tenga. Sólo incordian un poco los primeros 15 años... dicen. Nunca digas de este agua no beberé, o este cargo no lo aceptaré (se oyen risas de fondo).

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  19. Nonononononononono.
    Pa lo de los niños ya estáis los demás.
    Servidora no queriendo ni aunque regalando.
    Gustando grande vidorra y hacer lo que le da la gana.
    Que de esa agua no beberé te lo garantizo...lo del carguito...ahí me has dao, jajjajaja

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