martes, 19 de octubre de 2010

¿Para qué sirve el ayudante en control?

Si leísteis mi post del otro día, veréis que, gracias al ayudante no se me incrustaron tres aviones en Valencia.

El ayudante es otro controlador que se encarga de muchas cosas, por ejemplo:

Coloca las fichas (las que nos dan información sobre los aviones, sus rutas, sus características, etc.) que van saliendo de la impresora de una manera determinada, y que le sirven al que está hablando con los aviones para saber lo que se le viene encima, en cuánto tiempo y por dónde viene. En control lo ideal es ir siempre por delante del tráfico, es decir, ya sabes lo que vas a hacer con lo que viene antes de que llegue. Si no es así estás bien jodido.

Gracias a que nuestros gestores últimamente se lo pasan todo por el arco por la puta productividad, esto no siempre es posible, con lo que llevamos ya una temporada larga controlando…bien jodidos.

Existe un sistema especial para colocar e interpretar las fichas. También se escribe en ellas de una manera determinada para que todos entendamos lo mismo cuando hacemos los relevos.

Si hay mucho tráfico, el ejecutivo, que es como se llama el que habla, no tiene tiempo de colocarlas porque ya le llega con tener cien ojos en la pantalla.

Digamos que el ejecutivo se encarga de separar, cruzar, subir o bajar los aviones, y el ayudante planifica la secuencia de actuaciones porque al otro con separar ya le llega.

Si al ejecutivo no le da tiempo a mirar las fichas, el ayudante le va diciendo, va a venir éste, se te cruza con este otro, y simultáneamente vigila lo que estás haciendo.

El ayudante es tan responsable como tú si ocurre alguna putada, y confías en él plenamente. Haces lo que te dice, que para eso es controlador igual que tú.

Cuando ya hay muchísimo curro, el ayudante ni siquiera pone las fichas, y vigila lo que estás haciendo tú por si se te escapa algo. Yo he llegado a ver ocho tíos ayudando en el sector Levante Alto de Barcelona en un día endiablado de tormenta. Es aquél que ya os mencioné que era un sector enorme y con un montón de conflictos en sitios diferentes.

El ayudante también planifica los niveles que el ejecutivo asigna a los aviones, por ejemplo, hay un punto en el noreste de Barcelona, encima del mar, en el que convergen tres flujos gordísimos de tráfico. Se llama LUMAS.

Aquí se te juntan los que vienen desde el oeste vía Barcelona, todos los que salen de Palma, Menorca e Ibiza, que sólo en Palma en verano pueden ser cuarenta a la hora y los que salen de Alicante y Valencia vía Barcelona y van hacia el este.

Para que quepan todos es necesario saber a qué hora van a llegar y separarlos por niveles (alturas), y además lograr que estén separados entre ellos quince millas para entregárselos al controlador de Marsella. Este dato es importante porque en Barcelona se separa con ocho millas, luego hay que conseguir siete más, y no es fácil con tanto avión junto.

Además la mayoría de los aviones, dependiendo de las condiciones atmosféricas del día, de lo cargados que van y de lo largo que sea su recorrido, piden un nivel determinado que es en el que gastan menos combustible.

Y en general según esté el tiempo casi todos quieren los mismos, y no hay tantos disponibles.

El ayudante va perdiendo el culo midiendo las distancias entre los aviones desde el quinto pino y le va diciendo al ejecutivo a qué nivel puede subir cada uno de los que le llama para que finalmente encajen como toca. El ejecutivo es responsable de subirlos a ese nivel separándolos de otros aviones que puedan ser conflicto con ellos.

Sectores como éste hay muchos en control, y el ayudante es absolutamente imprescindible, porque esto no lo puede hacer un tío solo ni de coña.

El ayudante también se encarga de hacer todas las llamadas telefónicas que hacen falta cuando el ejecutivo está liado. Ejemplo:

Van dos aviones de frente y yo necesito que uno suba y el otro baje y que lo hagan rapidito.

Cuanto más alto puede subir o bajar un avión, más rápida es la maniobra.

Si yo le pido a un avión que baje dos pisos, lo hará despacio para no pasarse de piso. Si le dijo que baje diez, lo hará a toda pastilla y empezará a frenar en el octavo.

Como ya sabéis tenemos asignados unos pisos determinados, y yo a veces necesito subir a un avión por encima de los míos por el motivo que os acabo de explicar.

En ese caso tengo que llamar por teléfono al controlador responsable de los niveles que necesito y pedirle más alto para el avión que sea. El otro, que puede ser Barcelona o Marsella o Valencia o el que está a mi lado en el siguiente sector, me da igual, hablamos todos con todos, tiene que buscar el avión que le dices, ver si te puede dar más alto o más bajo o un desvío, lo que le pidas, y contestarte.

Lo de hablar con otros controladores para pedirles algo o informarles de lo que sea se llama coordinar.

Esto lo hacemos continuamente, y si hay mucho trabajo quien lo hace es el ayudante. Hacemos cientos de coordinaciones al día.

El ayudante también se ocupa de resolver problemas que pueden surgir con los planes de vuelo.

Un plan de vuelo es un a especie de formulario que las compañías rellenan para cada avión con a información correspondiente a rutas, niveles y tres páginas más.

Si yo por ejemplo cambio la ruta de un avión por lo que sea, tengo que modificar su plan de vuelo para que la ficha le salga al nuevo controlador que lo va a recibir, y tenemos un sistema para esto que es friendly user donde los haya.

Es un puto infierno. Los que lo diseñaron se quedaron encantados, pero manejarlo es realmente pestoso. Aunque lleves como yo trece años utilizándolo, os aseguro que siempre tienes la misma sensación que si fueras tu abuela de 90 años y te regalasen una Blackberry.

Pues el que se pela los huevos con esta mierda cuando tú estás liado es tu ayudante.

El ayudante también te releva para que vayas al baño durante tu turno, esto parece una chorrada pero no lo es, que no hay quien controlole meándose vivo.

Y también es fundamental en otra posición de control: la de aproximación final.

Normalmente hay unos sectores que podríamos llamar de pre-aproximación o alimentadores. Estos van colocando en orden aviones que llegan desde todas las direcciones.

El controlador de final es el que les da los rumbos que los colocan a huevo para aterrizar, les va reduciendo las velocidades y los pone a cinco millas uno del otro.

Es el trabajo más difícil de todos. Ya os lo contaré más adelante.

El ayudante de final es el que decide el orden en que entrarán los aviones y se los va pidiendo de una manera determinada a los alimentadores. El de final los termina de colocar.

En definitiva, el ayudante vigila contigo y te resuelve un montón de problemas que tú no puedes atender porque estás liado con otras historias. Y es fundamental.

Ahora que ya sabéis lo que es un ayudante leed el siguiente post que es el interesante…porque AENA los quiere quitar.

4 comentarios:

  1. ya he conseguido votar para el premio bitácoras 2010. Si ganas tu, ganamos todos. Suerte.

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  2. Si gano yo que no me conoce ni cristo me cojo una cogorza épica y no bebo alcohol, jajajajaja.
    Lo importante es participar y que no decaiga ;-)

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  3. Me has estresao. Me he imaginado la situación:
    Yo, delante de la pantallita con los trescientos puntos moviéndose, y un pavo gritando la lista de la compra a cocina (oséase, yo) y yo moviendo los puntitos mientras llamo a este, aquí y el otro, y sin dejar de escuchar la lista de la compra del ayudante, mientras me revienta la vejiga proque llevo tres horas sin ir al baño y bebo mucha agua porque el aire acondicionado me reseca la garganta...

    Por cierto, ¿qué es eso del premio bitácoras? Envíame el enlace, que te voto (me lo habré saltado, con el atracón que me di a leerte) :)

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  4. Joder, cada vez es más divertido poder ser controlador! Que envidia! (Y no es por el dinero) que la gente es muy pesada!

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