miércoles, 6 de octubre de 2010

Mira que llevo un rato en el Palma Valencia y ni he despegado: local

Así es cómo se llama la posición que ocupa el controlador encargado de controlar las pistas, o la pista. Supongo que porque te vuelve local del rematel cuando tienes un día curioso.

Siempre jode más que haya sólo una pista la verdad, claro que si hay muchas también te dan las pampurrias. Como siempre lo fetén suele ser un término medio.

Os hablaré de Palma, que tiene dos y es la que mejor me sé por razones obvias.

Volvamos a Sicilia 1816 creo, ya ni sé. Mi primer día en la torre, sola ante el peligro, porque cuando estás de instrucción el responsable de tus chorradas es el instructor pero, ay amiguitos, cuando estás sola se te cae el pelo a ti. Y agobia aún teniendo como yo pelo para un regimiento. En la cabeza. Lo digo por si las flies.

Llego con cara de acojono al famoso turno que yo bauticé como el de los Novios de la Muerte. Los más cabrones de la torre y todos juntos. Jarl.

Luego resultaron ser unos manzanillas, y como yo era la única chica me llevaban en palmitas, pero lo primero que pensé fue: coño, me he dejado el cuchillo Jungle Jim y el casco vikingo.

Intentando pasar desapercibida, ya ves tú, me senté en la posición de autorizaciones. Los cojones.

No tardó ni tres segundos el supervisor en sentarme en local. Previsión para esa mañana: 60 aviones A LA HORA. Empecé a balbucear: que si es mi primer día, que si esto me va a doler, que tampoco hay por qué ponerse así…Al menda le dio igual.

Se pusieron dos tíos conmigo y aquello fue un no parar: dile esto, saca al otro, alinea, despega, ajusta…

Cuando acabó la hora no sabía ni cómo me llamaba. Y ni corto ni perezoso el súper me dijo:

- ¿Qué te ha parecido? ¿Cuál es tu conclusión?

- Pues que no me he enterado de nada excepto de que las varas existen y son enormes. Y si para esto hacen falta tres tíos me he equivocado de profesión y me pongo a coser ya mismo.

Una vara es el término científico que usamos nosotros para definir pos eso: un porrón de aviones a la vez.

Al cabo de un tiempo me las comía yo sola ya dobladas, de canto, sin manos. Pero qué chula soy. Es como todo, lleva su tiempo. Controlar, no ser chula, esto es genético y además es broma.

Cuando te sientas en local pueden pasar dos cosas:

El de rodadura ha tenido tiempo de colocarte los aviones como dios manda y los despegas genial.

El de rodadura va perdiendo el culo, o es un manta, o tiene un día tonto, que también pasa, y te endiña los aviones de cualquier manera.

Entonces los tienes que colocar tú. Si tienes varios puntos de espera, que son esos trozos asfaltados que hay pegados a la pista pero no dentro (esto es importante), más o menos puedes colocarlos en unos y otros y apañas. Si sólo tienes uno estás bien jodida.

Criterios de colocación hay muchos, y se trata de combinarlos de manera que saques el mayor número de aviones en el menor tiempo posible. Si aplicamos lo de que sale el primero que llega os dan las uvas a todos y no llegáis a Valencia en un mes.

Por ejemplo:

Hay que intentar que salgan de acuerdo con su slot si es que lo tienen, aquella hora tan mona de la que ya os hablé.

Si van seguidos dos por la misma ruta tienes que esperar normalmente dos minutos o los montas tan ricamente. Recordad que tienen que mantener mínimo 5 millas (unos 8 kilómetros a ojo) entre sí en el aire , y la pista mide unos tres kilómetros, luego no me da si no los separo en tierra.

Si el primero es más lento que el segundo hay que esperar más o el de atrás se lo pone de boina.

Si el primero es un avión grande y el siguiente es más pequeño también hay que esperar. Todos los aviones producen unos torbellinos con las alas en cuanto se levantan del suelo, y dependiendo del tamaño del avión pueden llegar a ser muy fuertes.

Si despega primero un Jumbo y luego un 737 le da un meneo de los serios, pero es que si lo que sale detrás es una avioneta directamente la empotra en la pista.

Hay aviones que suben como cohetes y otros que no suben ni pa dios.

Hay pistas cruzadas y hasta que el que llega no pasa la intersección no puede salir el siguiente.

Hay pilotos rápidos, lentos, cada uno es un mundo.

Como uno que me tocó a mí un día, que lo autoricé a despegar tres veces, y cuando ya le pegué un alarido me dijo muy serio:

“¿Ha visto usted señorita qué puesta de sol tan maravillosa?”

Y la verdad es que el hombre tenía razón, eso sí, menos mal que el siguiente estaba lejos porque si no me da algo.

Todo esto hace que el punto de espera en Palma a veces sea una merienda de negros y en Barajas todos los días.

También tenemos otra cosa muy bonita cuando hay una sola pista, y es que hay que ajustar a los que salen con los que aterrizan. Y hay que andar muy fino, porque veréis cómo va esto:

Una llegada pasa el umbral de la pista, yo meto en pista al siguiente, rezo porque el primero salga rapidito porque viene otro detrás y tengo la pista ocupada.

Y así todo el día. Acabas muerta.

Lo de abandonar la pista es cachondo. Normalmente las pistas tienen salidas en diagonal, las llamamos rápidas. Son como los carriles de los desvíos de las carreteras, no frenas en la autovía, sino cuando sales.

Pero también las tienen perpendiculares, y éstas son una jodienda porque el avión tiene que frenar, girar el morro y salir. Y tarda unos segundos preciosos.Y tú mientras das saltos atacada en tu silla.

Os diré que en aviación nos movemos con tiempos mínimos. En un minuto hacemos un montón de cosas, y cada segundo cuenta porque cuesta pasta en combustible y es más trabajo para los pilotos y para nosotros. Y a lo largo de un día entero se nota bastante.

En Palma alguna lumbrera se gastó un pastizal en hacer una salida rápida…que se pasaban todos los aviones menos los pequeños porque no les daba tiempo a frenar. Y mira que si me lo llegan a decir a mí les pongo una cruz en el punto exacto coño, que para eso he visto aterrizar miles de aviones en el mismo sitio. Pero esto pertenece al apartado de latrocinios varios del que nos ocuparemos más adelante, Dios mediante.

Aprovecho la ocasión para hablaros de una maniobra que cuando os pilla dentro del avión os pone los pelos como escarpias, se llama “motor y al aire”.

Si yo tengo la pista ocupada (hay mil y una causas) le pido al piloto que haga esta maniobra. El simplemente vuelve a meter motores (acelera vamos) y sube como si estuviera despegando. Luego le doy instrucciones para volver a colocarlo para que aterrice.

El piloto también puede hacerlo por su cuenta si detecta cualquier problema en el avión, por ejemplo se le enciende algún indicador, o no ve claro el aterrizaje, lo que sea, él decide y en lugar de tomar vuelve al aire.

También pasa aquí otra tontería curiosa, y ésta se debe al viento. Habréis visto a veces que al tomar el avión parece que se ha caído por las escaleras y todos pensáis: menudo piloto muñones que nos ha tocado hoy.

Pues nops. El viento cerca del suelo se las trae. A veces cambia de dirección a toda velocidad y de manera imprevisible y ahí es donde el piloto las pasa canutas para aterrizar. Y si lo logra es porque de torpe no tiene nada, más bien todo lo contrario.

Daos cuenta de que un avión a punto de aterrizar es muy vulnerable, va muy despacio, tiene menos maniobrabilidad porque lleva todas las extensiones de las alas desplegadas, es un momento delicado.

Normalmente es más seguro resolver los problemas en el aire, que es donde el avión funciona cojonudamente bien, de modo que cuando os suceda esto no os acojonéis, no pasa nada y es bastante frecuente. Confiad en los pilotos y en nosotros, aunque no os lo creáis sabemos lo que hacemos…casi siempre, o a ratos, depende, jajajajajaja.

Es broma, somos buenos.

Mañana más, y seguiremos en local, que aun nos queda mucha tela que cortar.

3 comentarios:

  1. Buenas entrada informativa :) Lo del aire lo noto mucho en Palma, y también según qué compañía. Y por una vez, diré que easy jet, a pesar de ser de low cost, es con las que suelo tener el aterrizaje más "suave". Y sí, me dirás que es el viento, pero hubo una temporada que con Iberia no había manera, y parecía que, literalmente, el piloto no veía la pista, porque vez tras otra, era un vaivén del avión y un "catapúm" al aterrizar. Vale, al menos no nos mataba, sino, no estaría contando esto, pero te duele y todo cuando hacen un aterrizaje de esos.
    Y lo del viento te digo que lo noto mucho en Palma porque hay veces que notas los meneos del viento al avión según bajas (he bajado más de una vez con lluvia, y nevando en Gatwick) y cómo el piloto está ahí, dale que te pego...

    Ah, y lo que no soporto de los aterrizajes con "Ryanair" es la cancioncita que te ponen cuando aterrizas: "TA-RÁN!! Welcome to another on-time Ryanair flight..." Hijoputa, pero si es pa eso que te pagan (lo de hijoputa no va por el piloto, sino por el listo al que se le ocurrió obligar a los pilotos a ponernos esa chorrada).

    ResponderEliminar
  2. ... le pido al piloto que haga esta maniobra. El simplemente acelera... y luego le doy instrucciones para volver a colocarlo.

    O dicho de otra manera, el piloto sólo pisa el acelerador y yo le digo el resto de lo que tiene que hacer. Un día cambiamos en un simulador, tu te pones a "acelerar" y te curras la frustada mientras yo te doy todas las instrucciones, verás que "diver".

    ResponderEliminar
  3. Voy leyendo despacito, material hay pa'aburrir...
    No he podido dejar de pensar en esta en entrada en los accidentes en pista (y también no en pista)
    ¿cómo vive un controlador un accidente? Lo digo en serio... Entrando y saliendo de pista, por ejemplo el avión Spanair de hace un par de años -ya sé que fue en Madrid- pero es para poner un ejemplo
    ¿te ha tocado uno gordo?

    ResponderEliminar