domingo, 10 de octubre de 2010

Despegando que es gerundio

Por fin nos toca, ¡aleluya!, porque como veréis hasta llegar a este punto que a todos os parece tan sencillo nos ha podido pasar de todo.

Y una vez en el aire también, por ejemplo, que un francés empanado se empecine en aterrizar por la pista por la que estáis despegando. Me ha ocurrido a mí sin ir más lejos. Un horror. Y luego preguntáis que por qué se estresan los controladores. Lo raro es el día que no te pasa nada.

Conste que no tengo nada en contra de los fganseses, pego volando son un dolog. Van en la pagga.

Seguimos.

Cuando un avión despega hace lo que se llama una salida estándar, que es una maniobra ya inventada y que el piloto lleva escrita en las chuletas que se lleva al avión, que le dice a qué altitud tiene que subir, cómo debe virar, a qué rumbos, etc.

Llevan toneladas de chuletas josmíos, que cualquiera se aprende las maniobras de todos los sitios por los que van.

Y llama al controlador de aproximación, concretamente al que se encarga de un sector que llamamos alimentador.

El nombre viene de que alimenta a las pistas. Que lleva aviones hacia ellas vamos.

Este se encarga de subirlo a unos niveles (pisos que dijimos al principio) determinados, intentando que no se empotre con el resto.

Un ejemplo: Andratx, ese sitio del que todos habéis oído hablar por sus múltiples escándalos en materia de dislates urbanísticos y comisiones a políticos a mansalva.

Para nosotros equivale a un punto en el aire en el que se cruza todo dios. Os hablo sólo de un punto para no liaros, pero sólo en Palma debe haber como cien y en todos hay conflictos.

Como os decía en ADX, que es como lo llamamos nosotros, se cruzan:

Los que despegan de Palma y van hacia el noroeste para ir a Barcelona.

Los que despegan de Palma para ir hacia los Pirineos, y aquí hay tres flujos de tráfico que convergen y que hay que ir separando para entregárselos después a Barcelona.

Estos cuatro flujos tienen que subir.

Los que vienen desde Madrid, Valencia o más allá a Palma, y tienen que bajar.

Los que despegan de Palma en dirección exactamente opuesta, y tienen que subir.

Estos dos flujos van de morros.

Los que vienen desde los Pirineos o más allá hacia Ibiza, que se cruzan con todos los anteriores y ¡oh! tienen que bajar para no pasarse el aeropuerto de largo.

Y a todos ellos hay que separarlos también de los sobrevuelos, que son tíos que pasan por tu espacio aéreo pero no se quedan en tus aeropuertos.

Mientras te dedicas a estas flores tienes que ir colocando ya a los que llegan a Palma y vienen por otras rutas, por ejemplo desde Pollensa o Menorca.

Y todo ello sin olvidar que cuando se cambia la pista los flujos de tráfico también cambian, o sea que tienes que aprenderte los conflictos del otro lado, que son totalmente diferentes.

Ya me imagino que no habéis entendido nada, tranquilos, yo sí. Por eso me dan un sueldo cada mes y he tenido que estudiar y practicar durante años.

En realidad los aviones no se cruzan solos, los tengo que mover yo. Motu proprio tienden a empotrarse porque hay demasiados a la vez en todas partes.

Y no penséis ni de coña que es fácil ir colocando en fila, a una determinada altitud y con una velocidad adecuada a un mogollón de aviones que vienen desde todas direcciones. Y más aún cuando encima te comes las salidas.

Antes cuando había extras, en Palma había un sector que se dedicaba sólo a los despegues, que aquí salen en tacadas de cuarenta a la hora en verano. La verdad es que este sector alivia muchísimo porque así el alimentador se dedica sólo a las llegadas, que también son mogollón.

Como ahora estamos tacaños lo hace todo un solo tío, debe ser por esto que el ministro dice que actualmente todo es más seguro.

Decidid vosotros, porque el del alimentador va perdiendo el culo.

Mucha gente dice que nos quejamos de cansancio porque cobramos menos. No es así.

Cuando había extras éramos más tíos para repartir el curro.

Si yo me dedico toda la mañana sólo a los despegues me voy a casa relajada. Y el de las llegadas igual.

Si falta gente y me como todo yo sola cuando llego a mi casa me quedo mirando una planta tres horas enteras porque el coco no me da para más. Y día tras día es mortal.

Si cada día hago cincuenta cajas, puedo currar mucho más y mejor que si cada día hago cien, porque al final no recupero y termino haciendo tres, que es lo que está pasando ahora mismo. La gente está reventada.

Y para completar el cuadro tenemos al Aviador Dro.

Así llamo yo a los de las avionetillas que sobrevuelan nuestros hermosos parajes isleños cada vez que hace buen tiempo.

Nosotros no los controlamos, pero sí les damos información de otros aviones del mismo tipo que vuelan cerca de ellos.

Muchos salen de uvas a peras o los fines de semana o sólo en verano, y son letales porque no se enteran de nada.

También tenemos a los de las escuelas, pero estos llevan un profesor que, menos mal, sabe latín y si el alumno se cuela lo arreglan ellos.

Y añadimos los militares, que hay dos bases en la isla. Estos sí que son divinos volando. Luego os cuento un chascarrillo.

Y a los tipos que pasean las pancartas de bebidas que ponen muy pedo muy rápido y de discotecas de gran ambientorro, que se pasan el día cruzando por encima de las pistas para repostar y volver a sobrevolar las playas.

Estos también son unos figuras, pero tiene tela ponerte a cruzarlos cuando tienes el aeropuerto petado de aviones de los gordos. Sobre todo porque con lo que pesa la pancarta van despacio.

Chascarrillo militar.

Hace un tiempo nuestro centro de control pasó de ser las Cuevas de Altamira a tener luz natural. Mejoraron las pantallas del radar y pusieron unas que reflejaban menos la luz.

La Niña de los Peines, que c´est moi, era supervisora en aquellos tiempos.

Llamó un militar solicitando hacer una pasada baja por delante de la torre. Como ya os he dicho que yo soy muy fan de estos chicos y no había tráfico les dije que sí, y salí a saludarlos.

Simultáneamente pero treinta metros por debajo, el jefe de sala de centro de control, el capo di tutti que se dice, se asomó a las nuevas ventanas a disfrutar del espectáculo…de ver un avión yendo directo hacia sus cuernos.

Se armó la de diox. A mí me pusieron a caldo, al militar supongo que lo enviarían a sobrevolar los cerezos del Valle del Jerte una temporada, y eso que dije que la culpa había sido mía por haberlo autorizado. Según parece él también la cagó por pedirlo.

En fin. Creo que sin ventanas estaríamos mejor…o sin jefes ;-)

De vez en cuando hay que divertirse un poco coño. No nos comprenden.

Pues todos estos, además de los aviones gordos, están en la frecuencia del controlador del alimentador.

Como tus cuarenta aviones son pocos, ya te llaman veinte más para decirte por ejemplo:

- "...Buenos díasss Palma de Maloooogca, somóss el Foxtgot, Lima, Thango, Eco, Victog, fuelo fisual de Magseille a Palma, somoss una papa alfa veithiuno, con doss pegsonas a bogdo, hoga estimada de iegada a las cuatgo sego sego sulú, QNH (es una medida de la presión atmosférica que utilizan para calar los altímetros) uno sego uno doss, mantheniendo mil piess o infegiog sobge el teggeno, alconsando puntho siegga ahoga missmo, notificagemos siega alfa paga postegioges instgucsiones a ssu campo (pronúnciese compo)..."

Y tú no te lo crees porque este rollo dura diez minutos que necesitas con auténtica desesperación para colocar a los aviones gordos que se te están yendo por peteneras dado que tienes la frecuencia ocupada con esta mariconada.

¿A que va molando controlar?

6 comentarios:

  1. Cojonuda la historia, sobre todo el momento Top Gun...

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  2. Cuando el militar pidió permiso para dar una pasada baja por delante de la torre... También me lo imagino sobrevolando los cerezos del Valle de Jerte en plan melancólico y con una rosa en la boca...

    Lo del franchute debe ser para impresionar, que menudos son cuando saben que tienen de interlocutor a una mujer... La próxima vez para abreviar: Êtes-vous Lou Lou? Y tu respondes: Oui C'est Moi...

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  3. Êtes-vous Lou Lou?
    Lou Lou c´est pas moi...
    Es mucho más seguro, créeme, y se lo pasas como quien no quiere la cosa al siguiente controlador.
    Te digo yo que cuando vuelan no entienden de sexos.
    He llegado a darles las instrucciones en francés de pura desesperación ya.

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  4. Virídico.
    Si alguien agarra la frecuencia y oyes un educado "buenos días, togge de XXXX, aquí el Foxtgot..." comienzas a jurar en hebreo, arameo, eblaíta y ugarítico. Sobre todo cuando el tiempo en frecuencia está justito porque el tráfico se está espesando.
    Gracias, Cristina. Has conseguido que eche unas carcajadas junto a mi mujer (ella no es controladora, yo sí).
    Un saludo.

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  5. Con esos idiomas en los que juras seguro que puedes ser controlador en otro sitio, ahora en cual...nu sé yo.
    Me alegro de que disfrutéis...con salud, la que tengáis ;-)

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