sábado, 9 de octubre de 2010

De rerum tormentorum, uséase: las tormentas

Oh queridos míos, no sabéis lo que son.

Y más en Baleares, que se pone el aeropuerto como el mismísimo Armagedón.

Habíamos dicho que estábamos con el avión colocado en el punto de espera, listo para salir, ¡por fin! y de repente se pone justo delante de la pista un nubarrón como el sombrero de un picador.

Supongo que todos habéis visto esas nubes tan molonas largas, gordísimas llamadas cúmulonimbos.

Para verlas son ideales, pero por dentro tienen ráfagas de viento gigantes, granizos como pelotas de tenis, rayos como los que caen el Arbol del Ahorcado de las pelis de piratas.

Conclusión: ningún piloto en su sano juicio se mete dentro ni amenazándolo de muerte porque se queda sin avión. Y sin vosotros, que con el tiempo que llevamos ya nos hemos ido cogiendo cariño todos.

Sicilia 1826. Nuevamente yorl. Y más verde que Pepiño, chistosa estoy hoy.

Autorizo a despegar al avión y me contesta para mi gran consternación, que no sale ni de coña por donde yo le estoy diciendo.

Cuac, cuac, cuuuuuuaaaaaaaaac, cucucuaaaaaac. Se me quedó una cara de sota tremenda. ¡Se me rebela un avión! Insumisión.

Llamo rápidamente al aproximador, mucho más veterano que yo obviamente y le informo aturulladísima de lo que me acaba de pasar.

Respuesta lacónica del otro lado:

- Pues pregúntale por dónde quiere ir.

Es un asco lo de ser nueva, os lo digo de verdad. A pesar de lo cual como yo soy medio gilipollas llevo cuatro habilitaciones ya.

Las tormentas son el despiporre. Ningún avión va por su sitio. Te salen ojos hasta en la espalda, que el que viene de serie lo tienes tan encogido que no te vale para mirar.

Además nosotros tenemos (los que lo tienen) unos radares meteorológicos que son para descojonarse porque te llenan la pantalla de manchas, tú llevas a los aviones por los huecos y te dicen que nanay.

Menos mal que los de los pilotos sí son buenos. En caso de tormentas ellos eligen sus rutas y tú te las apañas como dios te da a entender para llevarlos por allí y no es fácil que digamos, porque el avión te comunica que necesita bajar o subir o virar y lo hace. Es bonito que los pilotos tengan personalidad, lo que pasa es que normalmente van rodeados de otro montón en las mismas condiciones y ahí las pasas canutas.

Volvamos a Sicilia 1836 ya. Centro de control de Barcelona, tormenta de la de dios. Madame que soy yo, para variar, en instrucción.

Tengo diez aviones montados y mira tú qué gracia que me pide cambiar de sitio justo el que va en el centro.

No me lo puedo creer. ¿Por dónde coño lo saco?

Le digo muy seria al piloto:

- Lo siento señor, no puedo aprobar la maniobra que me pide.

Mi instructor me mira muy serio y me dice:

- De todas las chorradas que le podías haber soltado has elegido justo la imposible. Haz lo que te dé la gana, pero sácalo de ahí ya mismo.

Siendo consciente de mis limitaciones, con gran dolor de mi alma le dije al instructor:

- Como lo tenga que sacar yo nos morimos en el intento, si no te importa hazlo tú, y luego ya sigo yo.

Dio más vectores (rumbos) que en COU…pero lo sacó.

Han pasado ya unos años, y ya sé hacerlo yo sola, eso sí, las sigo pasando putas aunque me divierte mogollón.

En relación con los aterrizajes y los despegues pasa otra cosa genial, y es que ya habréis visto en los mapas del tiempo, no en los de Baleares, que como dice un afamado cómico de por aquí nunca se ven porque el meteorólogo de la tele se pone siempre delante, pero sí en los demás, que las tormentas tienen, en general, una preciosa forma espiral.

Os comento que los aviones, por una cuestión de física elemental sobre la que no me extenderé por ser un leño para los de letras, aterrizan y despegan contra el viento. Pueden hacerlo con el viento de cola, pero no con más de 10 nudos en general (unos 18 Km/h).

En las tormentas de Palma hemos tenido vientos de más de ochenta km/h. Lo sé porque se mueve la torre y porque por culpa de una de éstas tengo ahora mismo la casa apuntalada, que vivo en un piso muy alto.

El caso es que como la cosa va girando tú estás usando una pista y de pronto el viento cambia y se pone exactamente del revés.

Y te toca llevar todos los aviones que tenías para despegar a la otra punta de la pista. Y todos los que iban a aterrizar justo al revés.

Si esto te pilla con cinco aviones vale, pero cuando te pilla con cuarenta se monta un carajal de la hostia.

Sin olvidar que también hay que recolocar a todos los que tenías rodando hacia las cabeceras.

Espero que vayáis pillando ya el conceto de que lo de que los controladores no curran no es ni de coña verdad.

Ya unos cuantos me han dicho que han visitado las torres y no han visto nada de esto, normal. Cuando hay problemas lo primero que se hace es sacar a todo el que no está currando porque estorba.

Y recordad además que esto hay que hacerlo lo más rápido posible, que no tenemos dos días para cada cambio de pista.

Mi récord fueron cinco cambios de pista en 20 minutos un día de tormenta en Palma. Casi la diño.

Como lo del viento va por libre también puede pasar sin tormenta. Cambia de dirección y te jodes.

También tenemos nieblas para no aburrirnos. Las hay que se quedan quietas…justo encima de la pista, las hay que se van moviendo para que estés entretenida buscándote la vida, y luego hay unas que a mí me ponen negra: son como un donut que rodea la torre, pero por debajo se ve fenomenal.

Estas tienen mucha gracia, porque yo no puedo mover los aviones sin verlos, por mucho que me digan que ellos sí ven.

Normalmente este día los Sígames (esos coches amarillos que veis por el aeropuerto que ponen FOLLOW ME) se ganan el sueldo de medio año porque son los que llevan y traen a los aviones. De ellos me fío, de los pilotos no tanto, jajajaja.

No sé qué haríamos sin ellos.

Aprovecho la ocasión para saludar a los de Palma, que curran divinamente.

Barajas también es un aeropuerto con nieblas épicas. Listo el que lo diseñó precisamente donde está.

Y comento todo esto porque muchas veces he flipado mirando por la ventana y viendo una niebla inmensa o un tormentón del copón mientras los pasajeros se cagan en nuestras muelas porque les han dicho que lleva retraso el avión.

Amigos míos, las nieblas y las tormentas son cosa de Júpiter y compañía…no nuestra.

Los controladores hasta la fecha sólo encendemos volcanes en Islandia, jajajaja.

Con los turnos que nos han puesto no nos dan las fuerzas para más.

19 comentarios:

  1. Qué crack... estás tardando en publicar un libro...

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  2. Ufffffffffffffff que miedo dios mio esto lo tenia que saber todo el mundo y así cambiaría la opinión bastante , la verdad teneis un valor incalculable ,entre otros el que lo tenia que saber era PEPIÑO y dejarlo a el que resolviera alguna situación de esas,te felicito por todo lo que estás haciendo

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  3. Muy buena labor de divulgación, tendrías que hacer un guión con un compendio de todas las situaciones que has tenido que lidiar... Luego la vendes a alguna Tv de las casposas para que hacer una serie tipo Ally McBeal... Piensa en las pelas, que tienes muy buen material...

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  4. Lo del libro y lo de la tele...creo que me vienen grandes, lo mío es el chascarrillo, pero se agradece el piropo...y que léais todo esto.

    A Pepiño da igual lo que le cuentes porque se la suda absolutamente todo lo que no sea trincar y trepar.
    La gente no se entera de esto porque no lo publica ni dios.
    Llevo meses escribiendo cartas y comentarios en todos los periódicos.
    ¿Has visto alguno?
    Yo desde nuestra hitoria casi he dejado lo de la prensa nacional. Porque veo lo que no cuentan sobre nosotros y supongo que con todo lo demás harán igual.
    Conclusión: no me creo nada.

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  5. genial. sólo eso. más divulgativo imposible. Gracias.

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  6. Las que tú tienes.
    Me sigues debiendo una paella, que lo sepas.
    Besos

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  7. Bueno, lo de las nieblas en Barajas tiene su historia... Y es porque inicialmente era un aeródromo militar... que precisamente necesita nieblas para que no le tiren Pepiños los aviones malos.

    Así que fue muy listo de verdad quien lo puso ahi, pero no tanto todos los que han decidido que permaneciese y creciese como AD civil.

    Muy bueno el artículo.

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  8. Pobres militares, angelitos.
    Digo yo que les podían haber puesto unos hangares de camuflaje con una plantación de geranios o algo así porque lo de las nieblas es un marrón.
    Lo de hacer un aeropuerto civil encima...ya tú sabes la de lumbreras que hay por el mundo sueltas.
    Gracias por leer mis posts :-)

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  9. Los Rodeos: hay una ¿"leyenda urbana"? por ahí que dice que alguien informó de "dónde NO poner un aeropuerto en Tenerife", pero el que copió la información se olvidó del NO...

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  10. Lo mismito que les ha pasado a los de AENA, han copiado todo el sistema de curro de los ingleses pero quitando los párrafos que dicen: previo consentimiento del controlador afectado...

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  11. Me encanta la forma que tienes de explicar todo esto. La verdad es que a mí me encantaría eso de tener mil manchitas y tener que hacer pasar los aviones por entre medias ;)
    Vale, me matarás si digo esto, pero lo veo como un videojuego, y a mí me encantan los videojuegos. Sobre todo el Tetris, donde mientras colocas una pieza estás ya mirando la pieza siguiente y dónde la vas a colocar ;)

    Anónimo, puedo asegurarte que lo del aeropuerto de Tenerife es verídico. Mi cuñao es ingeniero industrial, y él me lo ha verificado. Es por eso también que solo se usa el aeropuerto en ciertos momentos del año ;)

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  12. No te mataré porque tienes razón. Lo del control radar es como un videojuego a lo bestia.
    Al menos así lo veo yo también.

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  13. Ah, se me olvidó comentar una anécdota. Hace muchos años, creo que era un Madrid-Palma, iba con mis padres y nos tuvieron que desviar precisamente por una tormenta. Recuerdo que el piloto nos dijo por los altavoces (así con el mismo salero que tú) que tardaríamos un poco más porque justo en el camino había una nube eléctrica y que, para que todos llegásemos sanos y salvos a casa, tenían que rodearla y que llegaríamos a Palma con 20 minutos de retraso. Se oyó algún "Ay, vaya" por ahí pero bueno, imagino que cuando el señor comentó que había relámpagos la gente se quedó "más tranquila" (no tranquila, sino tuvo que aceptarlo, vamos que por en medio no se puede pasar). Y tuve la suerte de que la nube tormentosa estaba en la parte de mi ventana. A medida que la rodeábamos, caía una que ni paqué, un viento, acojonante, y con eso, se añadió que toda la fila de gente delante y detrás mío, podían observar lo mismo que yo: Una preciosa nube eléctrica, con rayos, truenos y centellas... ¡Qué maravilla! Sobre todo porque, aunque fuese pequeña (vamos, unos 14 años o así... mucho más pequeña que ahora XD), sabía perfectamente que el piloto se había separado lo suficiente para que no nos pasase nada, aunque no paraba de imaginarme qué pasaría si uno de esos rayos se siente atraído por el avión... vamos, casi que deseé verlo, para ver un rayo de cerca... pero a mi madre no le hizo gracia cuando le comenté mi deseo, jjjjjjjjjjj

    Hala, solo era eso, que "me se" había olvidado y llevo varios posts leídos diciendo que tenía que contarlo, y luego se me volvía a olvidar, jajajaja.
    Besos

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  14. Si eso llega a pasar ahora la culpa hubiera sido nuestra ;-)

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  15. Hola Cristina, sólo quería comentarte (aunque probablemente ya lo sepas), en relación con las nieblas, que el aeropuerto de Valladolid está situado en el pueblo de VILLANUBLA, que se ve que el que colocó el aeropuerto ahí en vez de en "Villaclara" era muy listo, que puede estar toda la provincia despejada y en Villanubla no despega ni un avión (desde hace dos años o así ya sí, que por fin han instalado que lo que hiciera falta instalar... que manda h****)...

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  16. Mira, ahora que Carmen comenta lo de las nieblas... Hoy hemos estado 3 horas metidos en el avión Barcelona-Londres Heathrow y sin despegar porque había una niebla horrible en Londres... Si es que, manda huevos, los controladores, mira que formarme niebla en el aeropuerto de Heathrow... por no decir la de nieve que cayó en Gatwick la semana pasada ;)
    Sabes que lo digo con ironía. Que sepas que te he tenido que defender hoy varias veces, que la gente diciendo que si el retraso nuestro era por los controladores y yo, que no, señores, que hay niebla y que si el avión no ve el suelo, no puede aterrizar. De hecho, cuando 5 horas más tarde llegamos a Heathrow, solo veíamos nubes y, el avión venga a bajar y a bajar y, en el último momento, vimos la pista de aterrizaje y, ¡pum!, tocamos suelo. Fue emocionante la sensación de nover cuando caes, pero saber que no te pasaría nada. Mi novio dice que la parte de arriba de la torre de control estaba tapada por las nubes...

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  17. De verdad, chata, estás perdiendo el tiempo en este curro que tienes. Escribe un libro y ponte a esperar una llamadita de Estocolmo. Te lo mereces. Creo que tus compañeros no tienen conciencia de lo que estás haciendo por esta -más que justa- causa. Eres buenísima. Besos.

    Lourdes

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  18. Se nota que te gusta tu trabajo, lastima que os quieran fastidar los del gobierno.
    Muchas gracias por este blog!!!

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  19. Jajajaja, yo tmb pensaba en Villanubla segun he estado leyendo esta entrada xD. Lo cierto es que he volado con lluvia, con nieve, tormentas eléctricas, con niebla... y nunca he tenido retraso, quitando una ocasión en la que volaba a ciudad de México: había tormenta eléctrica y las pistas estaban inundadas, de modo que el avión se desvió hacia Acapulco, donde nos tuvieron 4-5 horas hasta que despejaran las pistas de la capital. Y es que además, las tormentas veraniegas de ese país son las más intensas que he visto en mi vida. Pero la gente entiende que esas cosas se os escapan de las manos y que no son culpa de nadie.

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