viernes, 15 de octubre de 2010

De casta le viene al galgo

Dicen los que me conocen que ando crujida por las esquinas porque no acepto que los malos ganan y que debo hacerlo porque es lo que hay.

Digo yo entonces que estoy bien jodida, porque pasar de humano a reptil así en seco y sin aviso, no creo que me salga bien.

Hoy os voy a presentar a mis padres, porque como siempre decimos los hijos, ellos son la causa de todo.

Servidora es hija de un caballero que, además de leer siete periódicos diarios desde que lo conozco, cuando no estaba de acuerdo con algo, le escribía directamente al alcalde, o al presidente del gobierno si era menester. Lo cuestionaba absolutamente todo.

De él heredé este mal vicio de necesitar entender las cosas para fumármelas….o no.

Yo voy donde haya que ir, sólo necesito razones que justifiquen por qué he de hacerlo. Y las que me dan ahora hacen aguas por todas partes.

Mi padre se ha pasado veinte años luchando solo contra todo tipo de malos, solo no, con nosotros, su familia, pero ha peleado como una fiera, las ha pasado canutas, y, amigos…finalmente ha ganado.

Por eso estoy orgullosísima de este hombre, de ser su hija, y por eso tampoco puedo rendirme yo.

Siempre ha tenido una forma peculiar de querernos. Recuerdo que cuando yo estaba jodida, mi padre no decía nada, pero sobre mi mesa aparecía de pronto aquel libro carísimo de Bioquímica con el que yo había estado soñando.

Era su forma de decir no te incordio, sé que sola puedes arreglar lo que te pongan por delante porque confío en ti y sé que sabes manejarte, pero si por lo que sea necesitas algo, ya sabes que estoy aquí.

Y es curioso porque al final se te queda, y mi padre va conmigo a todas partes.

Me felicita siempre por mi santo, es el único que se acuerda. He recibido felicitaciones suyas incluso estando en Nueva Zelanda.

Y cuando viajo va mirando en los mapas los sitios por los que paso, al final conoce él los países que visito mejor que yo.

Y antes de que me digáis que viajo de gorra, os diré que no es verdad, eso era hace millones de años. Yo pago religiosamente mis billetes enteros. Y mis grandes vicios son viajar con mochila a sitios raros (que en Africa con mil euros estás dos meses enteros) y bucear. Otros se gastan la pasta en pisos, en teles gigantes, en flamantes coches y en pintar la mona. Yo me la gasto en esto.

Y si puedo viajar de vez en cuando dos meses es porque pido un mes de empleo y sueldo, o sea, que ni curro ni cobro, no porque tenga más vacaciones que los demás, que tengo treinta días al año como todo el mundo. Bueno no, los demás tenéis más, que yo Navidades y Semana Santa me las curro enteras y siempre me voy en invierno, que es cuando menos trabajo hay.

Hemos visto los cielos de la Patagonia, hemos saltado en paracaídas, nos hemos puesto hasta las trancas de barro en selvas perdidas, y de polvo y arena en otros lugares, hemos convivido con tribus, montado en elefantes, en camellos, hemos visto templos, volcanes, glaciares, galápagos, dragones de Komodo, hemos subido montañas, hemos buceado con mantas, con tiburones, hemos visto corales, hemos navegado por océanos, mares.

Hemos llegado al fin del mundo juntos. Y aún nos queda mucho por ver.

Para algo estuvo veinte años corriendo maratones de los de 42 kilómetros enteros.
Tuvo que dejarlo porque le incordiaba un poco la espalda. Ahora se limita a dar paseos 25 kilómetros por las montañas con toda la calma. En vertical.

Mi padre tiene una cualidad que aún no deja de maravillarme. Disfruta de todo de una manera increíble. De cosas en las que sólo se fija él, los colores, los olores, los infinitos matices de las puestas de sol, los adornos de los edificios, la música, los cuadros. Hasta se lo pasó como un enano cuando construyeron delante de casa un túnel inmenso.

Se hizo amigo del vigilante y sacaba fotos asombrado de la maquinaria que llevaron porque era como la de los documentales del Discovery Channel en los que construyen puentes y edificios de dimensiones inabarcables.

Todo le maravilla a este hombre. Tiene una curiosidad inmensa.

Menos mal que han inventado la fotografía digital, porque también saca fotos de todo lo que le ponen por delante. Tenemos fotos en papel como para empapelar el Prado por fuera.

El año pasado me llevé a mis papis a San Petersburgo, les hacía mucha ilusión ver el Hermitage.

Pues no os lo vais a creer pero un día repasando las fotos encuentro un edificio tapado con una andamio y digo:

-Papá, esta foto ¿qué coños es?

-Bueno, me ha parecido interesante ver la evolución del edificio.

-Jajajajajaja.

Supongo que ya habréis notado que sí, se me cae la baba con mi padre. Pues con mi madre también.

Mi madre es una dama que tiene el mejor carácter que he visto jamás. No la cabreas ni entrenando. Tiene un punto de pasotismo absolutamente fantástico. Y ni medio pelo de tonta.

Le puedes soltar una burrada de tres kilos y medio que ella simplemente te mira y te dice:

-Hija mía, qué mal café tienes.

Y treinta segundos después:

-Bueno, ¿nos vamos de compras ya?

Con los años este fenómeno ha alcanzado cotas divinas, como el día que me encuentro a mi padre dando vueltas por la terraza. Obviamente mi mala leche es idéntica a la suya.

Le pregunto a mi madre:

-¿Qué hace papá en la terraza?

-¡Oh, eso! Nada, me ha dicho una tontería y lo he mandado a descomprimir a la terraza.

O como el día que no sé qué le dijo mi padre y ella le dijo furibunda, por decir algo, porque ya os digo que con mi madre esto es difícil:

-A mí no me acojona ni ver pasear por este pasillo a mi hermana que ya está muerta, así que no me cuentes milongas.

A mi padre le dio un ataque de risa tremendo.

Fin de la discusión.

Llevan felizmente casados cincuenta años ya, hecho que consigno religiosamente porque ya hay pocas parejas de éstas. Y porque religiosamente se casaron.

Mi padre, que no bebe más que dos copitas de vino al año, tiene el sótano de casa abarrotado de botellas, muchas más viejas que yo y sigue comprando. Mi madre se pone negra, porque no hay quien lo limpie y porque no entiende que compres cosas que no usas.

No hace mucho me preguntó que si yo pensaba que había algún problema en que ella cocinase con champán, para empezar.

Yo le dije que mientras en la botella no pusiese Moët Chandon o Veuve Clicquot podía hacer lo que le diera la gana.

Cuando mi padre vio la primera botella abierta en la cocina casi le da un infarto.

-¿Pero te has vuelto loca? ¿Qué estás haciendo?

Respuesta de mi madre, y es de las buenas:

-Veamos, nosotros estamos casados en régimen de gananciales ¿correcto? Bien,pues yo con mi media botella cocino, tú con tu media puedes hacer lo que te dé la gana.

También es la que se va con una amiga a comprar blusas y cuando la otra finalmente sale del probador le dice muy seria:

-Esa no, te queda fatal.

-Pero si es la que traía puesta…

Supongo que de aquí ha salido mi inclinación al chascarrillo.

Entre los dos me convencieron de que yo era la mejor, y de que si metía la pata no pasaba nada, sólo había que sacarla y seguir, y yo seguía siendo la más bonita de España. Y si algo no me salía era porque no había currado lo suficiente. Y tenían razón.

Y eso que recuerdo que cuando terminé el curso de control me enteré de que mi madre, que se andaba paseando por San Andrés de Teixido, que no sé si conocéis pero es un pueblo precioso con unos acantilados acojonantes y una iglesia diminuta pero que es un bombón, sobre todo porque tiene un estupendo reloj de cocina colgado junto al altar, le había pedido colaboración al Santo para que yo aprobase el curso.

La madre que la parió. Le dije que podía haber venido el Santo a pelarse los codos estudiando conmigo.

Ella me miró muy digna y dijo:

-Bueno, funcionó ¿no?

El caso es que por culpa de este par estoy yo aquí.

Y por todo lo que me han enseñado con su ejemplo no me cabe en la cabeza que en España estemos todos acojonados, asustados y tragando carros y carretas porque nos han convencido a todos menos a tres de que no se puede hacer nada, de que las cosas son como son y no se pueden cambiar. No queda más remedio que aguantar.

No es cierto amigos.

Y desde aquí os invito a todos a cuestionar todo lo que os pongan por delante, a pensar, a razonar, y si ninguno lo entendemos entonces debe cambiar, puede cambiar, sólo que tenemos que hacerlo nosotros, y ya lo creo que podemos, sólo tenemos que creérnoslo y yo os digo que cuando tantos vemos tantas cosas raras es porque las hay.

Si mi padre ganó solo, nosotros somos muchos más. Sólo tenemos que despertar y sacar a patadas del gobierno a esta panda de filibusteros.

Y si me decís que los siguientes serán igual, los corremos a boinazos también, hasta que aprendan que para ser nuestros gobernantes se van a tener que esforzar.

Mirad lo que me escribieron cuando publiqué la carta dirigida al ministro de Fomento, que en este blog se titula “Otra de las cartas que escribí hace tiempo o de cómo cambian las cosas vistas desde dentro”.

Para quien no la haya leído, en ella me despedía diciéndole al ministro que tenía que dejarle para elegir qué modelo me iba a poner para ir a la huelga.

Os lo dedico a todos:

FELICIDADES, CRISTINA, por tener lo que hay que tener.

Seguro que, te pongas lo que te pongas, estarás guapa y digna. Y junto a ti, tus padres. Gran beso,

Mamá y papá

P.S. Estoy leyendo un libro titulado "El sitio de Leningrado, 1941-1944", de Michael Jones.

Los habitantes de San Petersburgo en esta tremenda parte de la guerra y del sitio, pese a todas las dificultades, dieron muestra heroica de dignidad y de valor.

Hoy leía este párrafo, que no me resisto a pasarte:

"...El sitio de Leningrado había empezado. Iba a ser más que un combate a vida o muerte, Para los dos millones y medio de habitantes atrapados en la ciudad, que se enfrentaban a la desintegración total de su modo de vida, iba a ser una lucha por su misma humanidad."

Y sobrevivieron.

11 comentarios:

  1. Cristina, soy Maria GCLP, en lo del deporte no nos parecemos ni de lejos porque yo, lo más arriesgado que practico es el sillon-ball pero, hay bastantes cosas en las que sí coincidimos, 1- en reirnos de lo malo que nos ocurre y 2- a mí tambien me enseñaron a pensar y a luchar por aquello en lo que creo y a que si haces las cosas bien y te esfuerzas en ello, si de verdad crees en lo que haces,ganas. Los malos no pueden ganar, sí, yo tambien estoy que echo las muelas por ese motivo ( creo que es lo que peor llevo de todo esto). 3- mi padre tambien era un gran luchador que en tiempo de franco le llamaban "rojo" y en tiempos de Felipe Gonzalez, "facha" y todo porque pensaba por sí mismo y, al igual que tú, yo tambien me parezco en eso a él. Hace poco oí ( vaaaaaale, fue en un culebrón pero me moló ) " la libertad no se gana de rodillas " ( no me refero a la que han ganado algunos Sí poniéndose de "esas" rodillas, como imaginarás) y yo estoy de acuerdo en levantarme y luchar por mis derechos, sobre todo por mi dignidad, por el honor....por mi padre.

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  2. No sé si la libertad se gana de rodillas, pero pasta fijo que sí, mira a la Lewinsky, menuda tajada pilló.
    Yo estoy de acuerdo en levantarme, aunque lo que realmente me molaría es poder acostarme, y si fuese con Brad Pitt mejor.
    A por ellos vamos nena, que son muchos, pero cobardes ;-)

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  3. Pues si os digo la verdad, a mí nunca me enseñaron eso. Desgraciadamente no puedo presumir de unos padres que llevan 50 años casados pero sí de dos individuos, un padre y una madre que, de ser tan distintos y llevarse tan mal, a mí me hicieron ver lo bueno y malo de la vida.
    Cristina, mi padre es como tu madre. El tío va a su puta bola y, mientras le dejes hacer lo suyo (leer y escuchar música clásica), el tío es feliz y no te toca la moral. Y también, le da a la lengua que no veas. Vamos, no se calla ni bajo el agua (¿se nota que soy su hija?).
    Mi madre, por otro lado, es de las que se enfada por menos de nada, como tu padre, y se queja de todo, pero, a diferencia de tu padre, no hace nada al respecto. Bueno, a veces sí, sobre todo cuando Telefónica llama por milésima vez anunciando una supermegaofertaespecialmolona a lo que mi madre insiste que quiere hablar con el supervisor porque es la cuarta vez en un mes que les llaman con la misma milonga y ella ha pedido que no lo hiciesen y como ve que siguen haciéndolo, tendrá que hablar con el supervisor para ver a quién de lo encargados despide. Siempre le cuelgan.
    Y sí, a lo mejor me apoyaba para que hiciese lo que quisiese, para que luchase y tal, pero a veces también impone demasiado. Es lo que tiene cuando una es géminis como mi madre, que tiene dos personalidades que se odian entre sí y que insisten por predominar. Con lo cual, a mí me vuelven loca :)
    También soy la pequeña de tres hermanos (un hermano de casi 40 y una hermana de 37, y yo para 32, con lo cual, me llevo mis años con ellos), que se empeñaban en "putearme" la vida, bueno, más bien, tocarme la moral en todo momento y, por supuesto, si algo se rompía en la casa, la culpa era de la peque, que para algo era la pequeña y no tenía voz...
    Pues mira, también aprendí. Aprendí a darme a conocer y a luchar por que el hermano mayor me reconociese, pero como mi hermano sigue pasando de mí, decidí que era mejor que me reconociese el mundo entero ;) Algún día sé que lo conseguiré. No sé cómo, pero lo haré.

    Que eso no quita que hubiese preferido tener unos padre más como los tuyos, pero bueno, tampoco he salido tan mal, ¿no?

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  4. Curri tachán:
    Tu padres es como todos los tíos, sólo quieren hacer sus cosas y que les dejen en paz, jajajajaja.
    Las madres son otra historia. Normalmente empiezas a valorarlas cuando tienes cierta edad y por fin se establece una relación de tú a tú, aunque te sigan diciendo que estás muy flaca o que llevas agujeros en los vaqueros como la mía, no lo pueden remediar.
    Pero seguro que cuando vuelves a casa por Navidad tienes la cama hecha y un plato de comida calentita hecho para tí, y eso vale su peso en oro.
    Mi hermano mayor también era un pelma, es lo que tienen. Pero lo que tenemos nosotras son magníficas malas artes, y vienen de serie.
    Recuerdo que mis padres se iban al teatro y en cuanto salían por la puerta mi hermano me soltaba una torta. Te hablo de las cinco de la tarde.
    Yo no decía ni mú.
    A las nueve de la noche, en cuanto sonaba la llave en la puerta me ponía a berrear como un codenado a muerte porque mi hermano me había pegado. ;-)
    El se ponía histérico diciendo que yo era una zorra porque me había pegado cuatro horas antes, y entonces mi madre decía:
    O sea, que es verdad que le has pegado. Y le caía un puro.
    Este momento tampoco tiene precio, amiga mía.
    En cuanto tuve el tamaño suficiente lo primero que hice fue soltarle una patada en los huevos. Literal. No volvió a tocarme jamás.

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  5. Por cierto que lo de salir bien o mal es muy relativo:
    ¿Tú estás contenta y a gusto? Pues entonces has salido genial.

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  6. Ya,ya,yo con Brad Pitt tambien, no te jode, pero aquí se trataría de Pepiño, Lema ó la Libreros.....vamos que me levanto de golpe y a potar con solo imaginarlo ( de hecho lo acabo de hacer, lo de levantarme digo )

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  7. Pues hombre, ahora que lo dices...acostarse con un menda de estos y pegarle el ébola a lo tonto y tal...
    Déjame que lo piense, jajajaja

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  8. !!que bonita entrada!!. Seguro que a tus padres se les ha caido la baba, pues no me imagino una forma más bonita de decirles "os quiero".
    Es evidente leyendote que tus padres, al igual que tú , son personas escepcionales.
    Describiendo a tu padre, me ha recordado en muchas cosas al mio...salvo por lo que disfruta de todo , ya que el mio por el contrário es "Tan crítico" que le saca punta a todo .Yo nunca he tenido nada que sea "facil". Absolutamente todo lo que tengo en la vida (y no hablo de cosas materiales, que también)lo he tenido que luchar, pero es que mi vida nunca es ni ha sido ni será "normal", y estoy segura que eso es lo que me ha permito crecer como persona y valorarlo todo de una forma "especial".
    Me gustaría que algun dia mis hijos me dijeran algo similar a lo que tú les has dicho a tus padres en este post, por que significaria que he hecho bién mi trabajo.
    Sigue así y lucha por lo que crees justo, que el que la sigue la consigue..

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  9. Visto glaciares, galápagos, dragones de Komodo, buceado con tiburones, navegado por océanos...el hermitage...bendito el día en q deje de ser estudihambre y empiece a cobrar, a trabajar por y para mí!

    Tu padre es como una mezcla de los míos pero quizá mejorado, mi padre puede que se parezca más a tu madre, muy trabajador y luchador, aunque cn la mala suerte de nacer en donde no debía y no ver resultados por tanto esfuerzo, quejica cuando se le pregunta por algo y algo cínico, aunque también un poco pasota, no se enfada por nada que pueda hacer yo o mis 2 hermanas menores. Mi madre, por otra parte, puede parecerse más a tu padre, escribe a quién haga falta, se metía mucho en política cuando yo era más pequeña, era muy rebelde, muy guerrera en su juventud, pero que en los últimos años se ha vuelto más gruñona y algo menos radical. Ahora eso sí, tanto mis hermanas como yo, no sé muy bien cómo, no somos capaces de ver ni una sola noticia sin darle vueltas durante mucho tiempo (mi madre se cabrea porque de tanto despotricar no la dejamos oir el resto de noticias), tenemos una personalidad un tanto filósofa dispuestas a discutir toda clase de ideas sobre leyes, observaciones de nuestra sociedad... yo estoy pensando en empezar a llevar a cabo algunas de esas ideas, recolectar firmas y lo q haga falta para q las cosas mejoren; vemos muchos documentales, nos metemos en foros de discusión, yo leo varios periódicos cada día, la que me sigue mantiene contacto con gente de todas partes del mundo, le gusta trabajar de voluntaria en toda clase de cosas y se lee todo lo que cae en sus manos con una voracidad que me asombra; y la pequeña de mis hermanas es la más activa en foros, ha decidido meterse a derecho y ciencias políticas este año, es muy precoz... y bueno, yo tmb lo he pensado varias veces, y quien sabe, con mi carrera (arquitectura) me puedo meter a trabajar en muchas cosas...
    Mi más sincera enhorabuena a tus padres y a ti por ese caracter tan difícil de encontrar.

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  10. Curri-chan... muy diferente mi vida xD, soy la hermana mayor 22 recién cumplidos, con una hermana de 19 (en breve 20) y otra de 18. Cuando alguna lloraba (xq la otra la había empujado, había perdido su juguete favorito, o porque se habái tropezado) era culpa de la mayor, que al ser mayor, puede abusar de ellas (mi madre siempre pensando lo mejor de mí), si mis hermanas tienen problemas para dormir, culpa mía porque les cuento historias de miedo o las alboroto... a ellas ni tocarlas, que eran pequeñas y yo mayor (pero mi hermana pequeña ya te digo yo que siempre me pegaba la "jodía"... cogía mis cosas sin pedir y las rompía, era caprichosa y manipuladora, porque no tiene ni un pelo de tonta y su melenita rubia y su cara de no romper un plato la ayudaban constantemente a librarse del castigo), si se portaban mal era yo quien no daba buen ejemplo... xD por si fuera poco, me seguían a todas partes, y yo nunca he sido tranquila, sino que siempre me inventaba cosas raras que hacer (una vez se me ocurrió hacer rapel desde la ventana del piso de arriba utilizando la típica cuerda de saltar la comba, y hubo la mala suerte de que después mi hermana pequeña quería hacer lo mismo y, justo cuando lo estaba haciendo, llegaron mis padres y me pillaron in fraganti,... las hostias me las llevé yo x tener semejante idea xD y a la pequeña no se le dijo más que "no vuelvas a hacerlo"; también una de mis hermanas se quedó con la cabeza atascada en unos barrotes porque me dió por salir de casa y ella me intentó seguir, otra vez nos quedamos encerradas en el patio de la hacienda de mi abuela porque la pequeña cerró la puerta desde fuera y eso que me habían dicho mis padres q no saliera de casa... en otra ocasión una se cayó a un río porque se me ocurrió reparar un bote abandonado y hacer una excursión río abajo con él...) así q gran parte de mi infancia la pasé castigada porque mis hermanas la liaban, q cuando yo hacía esto sola, no me pillaban xD, pero lo bien que me lo pasaba entre castigo y castigo!
    Ellas se quejarán de vicio, que yo he sido la que ha hecho de negociadora con mi madre, quién les ha dado apuntes mascaditos y de sobresaliente, les ha explicado lo que no han entendido, les ha enseñado a leer y a escribir años antes que en el colegio, les leía Nietzsche, Platón, Marx, Feuerbach... cuando yo tenía 15 (pa' 16) y ellas 13 y 11... qué tiempos xD! A cambio, como ambas son de letras, me han explicado las partes de Historia y Economía que me he perdido.

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