miércoles, 13 de octubre de 2010

Bulgaris...como Pepiño siga así los voy a echar de menos





A estas alturas creo que llevo ya cuatro o cinco, no sé, he perdido la cuenta. De un tiempo a esta parte tengo problemas para retener en general.

Los Bulgaris son los regalos que me hace mi asistenta, que es de la mismísima Bulgaria.

Recuerdo el primero como si lo hubiese visto ayer...

Volvía yo de un viaje al quinto coño, de los que me podía permitir cuando un controlador era un controlador y no una lagartija.

Entré en casa pensando: joder, apesto y ¡menos mal!, las plantas siguen vivas.

Y en esto lo veo, enorme, colgado de la estantería: un pato de trapo de puta madre vestido de aviador y con un paracaídas. Os hablo de un aparato de medio metro cúbico.

Alucino, miro detenidamente el techo en busca de agujeros y detrás de los cuadros por si hay algún resorte que dé a un pasadizo oculto.

No veo nada, así que me acerco al bicho con precaución y veo que lleva un tarjeta en la boca que dice: "Feliz cumpleaños, Cristina"

Me libré del pollo diciéndole que había venido un amigo de seis años a fumar unos porros a casa y que se había encaprichado con el chisme hasta tal punto que no me quedó más remedio que regalárselo.

Lo entendió perfectamente porque hacía poco tiempo que había venido con su hija. La niña se encaprichó con una maqueta que tenía yo y se aferró a ella de tal manera que o se la daba o se la quitaba con agua hirviendo. Elegí la primera opción.

El segundo apareció encima de la mesa del comedor, que es de color blanco nuclear.

Lo del comedor es un eufemismo porque yo no cocino ni harta de grifa, pero bueno, ahí está.

Era un precioso instrumento de agua-viento moldeado en barro. O sea, otro pajarito, esta vez de cerámica, en el que ponías agua por dentro y al soplar trinaba.

De éste me deshice alegando que como era extremadamente frágil, lo había guardado en mi caja de los tesoros para que no se rompiera.

El tercero fue una planta gigante que brotó del suelo del salón.

Cuando vino Magda, que es como se llama mi buena amiga dijo: es que me encantó este macetón y pensé que en tu casa quedaría genial.

El cuarto fueron unos embutidos búlgaros hechos de partes de reno que ni sé nombrar.

Pero mi campeón ha sido el quinto, que me cayó esta Navidad.

De éste os mando una foto porque han pasado meses y aún no tengo palabras.

Y lo peor es que como la mujer es un encanto y viene todos los martes, no me han quedado más cojones que ponerlo en la estantería que tengo en mi despacho justo detrás de mi espalda, eso sí, a la altura de las espinillas.

Le he dicho que me da buen rollo tenerlo cerca y espero que a vosotros también.

Os lo envío con todo mi cariño...

¡Ah! Se me olvidaba lo mejor...en realidad es un cencerro.





Desde que escribí este post he recibido otro más: dos muñecos vestidos de búlgaros rellenos de colonia, una pulsera de plata y un DVD con setecientas fotos hechas desde todo tipo de vehículos en movimiento que tuve que ver y comentar con ella...de una en una.

Los búgaros quedan genial junto a una figurita de la Reina de Inglaterra que me regaló la Doctora Sugrañes y que mueve la mano para saludar cuando le da la luz del sol.

Mañana os hablo de control, hoy me da una pereza inmensa...lo del curro, charlar con vosotros me encanta ;-)


12 comentarios:

  1. Desazte de él insensata, es el principal causante de todas las desgracias del gremio, es el imán de los desastres en forma de decreto ley... Mándaselo a Pepiño por Seur con los portes debidos...

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  2. Pobrecita la asistenta, con lo atenta que es la mujer... lo malo es el gusto que tiene.
    Me parece un blog bueno y esta entrada es muy diertida.

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  3. jajjjajaja, me parto contigo

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  4. Yo no los controlo. Veo uno en un quiosco, desolado y deprimido entre colecciones semanales y postales playeras y digo !pacasa¡, sin encomendarme ni a San Diógenes ni a San Cucufato. Luego se acomoda él solo. Unos se apretujan en la librería, otros se apilan en las mesas, los hay que zascandilean por las mesillas e incluso alguno se queda en el baño. A su aire. Pero siempre, siempre viene alguien que me hace exactamente la misma obvia y estúpida pregunta. Mirándolos cejijunto va y secreta: ¿pero qué vas a hacer con tanto libro?

    Regalos mereces. La foto me parece preciosa, es lo que tiene no quedarse en la superficie de las cosas.

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  5. ¡¡Y esos cuernecitos!!

    Estos días la reina no debe estar nada salutativa....

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  6. Os contesto a todos en el siguiente post.

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  7. Hola Cristina,

    Soy mujer de controlador.Me encanta leerte y tu sentido del humor.He pasado tu blog a amigos mios para que también disfruten leyendote.
    Un abrazo
    Esther

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  8. Bueno, veo que tu casa es perfecta para guardar chismes, así que cuando vaya pa Palma ver a mi madre, monto una cajita y te la envío con mogollón de chismes que llevamos años guardando y "nos da pena tirarlos". A lo mejor podrías dárselos a la Búlgara como regalo de agradecimiento por los regalos tan bonitos que te trae de Bulgaria ;)
    Se enamorará de ti, seguro ^_^

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  9. Eh, sin abusar.
    Mi casa is difficult, no tiene tabiques y de armarios voy malamente, por eso los Bulgaris son un problema, bueno, y porque son tremendos, aunque tengo unos amigos que casi me ganan. A ellos les cayó un cañón como los de Napoleón, no de tamaño natural pero sí bastante respetable.
    Si vienes para acá no me traigas nada, que yo te quiero igual. Nos tomamos unas ensaimadas que molan un montón, y no ocupan lugar...en casa.

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  10. Hola Esther,
    Estupendo, pasen damas y caballeros que al fondo hay sitio. Los que ríen juntos ríen mejor. Era algo así ¿no?
    Besos

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  11. Consejos doy que pa mi no tengo... Es fácil comentarle a tu querida búlgara que en España no es de buen gusto regalar objetos decorativos porque cada uno tiene un gusto diferente... incluso a través de su niña seguro que lo pilla. Lo de que amontones libros también me parece de mal gusto, que para eso existen unos lugares estupendos donde te los prestan y luego te los recogen para que no ocupen sitio, y lo mejor del tema es que suelen ser GRATIS (ahora que volvemos a ser currelas del montón, se agradecen los ahorros)
    Lo que no veo bien es que no me cocines... yo que iba a ir a visitarte... na, tendrás que venir a verme tu.
    Así que eres acuariana... hija del aire, libre e independiente, de los que quieren sin ataduras y dicen lo primero que se les cruza (me too)La gente es que es demasiado sensible ¿verdad?
    Por cierto, ¿tu madre fué dentro del ataud a pagar la promesa?, que a San Andrés de Teixido vai de morto quen non fun de vivo...

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  12. Teresa, so hereje, yo no amontono libros, los atesoro que no es lo mismo. No me deshago de mis libros aunque me tenga que ir de casa.
    Así tengo amargados a los de las mudanzas, que cada vez que hablo con ellos (en los últimos trece años creo que me he mudado doce veces) me miran horrorizados pensando: la de las plantas y los libros, otra vez no por dios.
    Yo no cocino, pero el chino que hay cerca de casa parte con la pana ojo.
    La gente es demasiado comodona, diría yo. Dame pan y circo y ya me va bien aunque no sea cierto.
    Mi madre fue viva y coleando y así sigue, sólo me falta que siga hablando después de muerta, aunque desde luego si por ella fuera lo haría tranquilamente, jajajaja.

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