sábado, 9 de octubre de 2010

AENA dice que cumple, yo me pregunto qué.

Estoy de baja señores. Desde hace casi un mes y medio.

Supongo que no me han mandado ningún Inspector de Trabajo porque ya no es verano y se pueden permitir prescindir de mí, una vez que me han exprimido todo lo que han podido y más.

Porque mi baja está certificada por la Seguridad Social y por el responsable del CIMA que se ocupa de estos asuntos en el Ministerio de Fomento.

Porque tengo como cinco diagnósticos de cinco profesionales diferentes que dicen que tengo un trastorno adaptativo porque mi cuerpo ya no era capaz de ajustarse a los cambios de ritmo producidos por tanto cambio de turno sin apenas tiempo para recuperarme, de modo que he dejado de dormir. Increíble pero cierto.

Recuerdo al distinguido público que yo no hacía extras y que trabajaba de media unas 140 horas al mes. Desde febrero he trabajado entre 180 y 200 al mes, de modo que así me luce el pelo. Esto supone librar de dos a cuatro días al mes siempre saliendo de hacer noche. Y a turnos, que los que dormís os váis de farra una noche y estáis baldados y yo hago más un tercio del mes de noches además de mañanas y tardes. Ojo al dato que es importante.

En lo que va de año desde abril he tenido tres accidentes de coche, yo que jamás he tenido ninguno. Todos ellos yendo a trabajar. Uno en el propio aparcamiento del curro. Lástima que le dí a un chaval más majo que las pesetas, que se portó conmigo genial. Hubiera preferido, ya puestos, empotrar mi coche al aparcar porque llegaba tarde en algún otro coche más jugoso.

Hasta para eso tienen suerte mis lamentables explotadores.

He tenido tres ataques de vértigo buceando a 30 metros de profundidad y yo hago puenting. Por lo tanto, es toda una novedad, y muy divertido, porque casi pierdo el conocimiento y ya sabéis que si esto pasa una se ahoga. Conclusión: mis turnos pueden llegar a matar lo creáis o no.

A bordo de mi barco venía un médico especializado en medicina hiperbárica que me dijo que lo que tenía era un estrés como un piano de cola. Os hablo del mes de junio.

Es una lástima que no les tocase a Torrecilla, a Lema o al mismísimo ministro de Fomento ponerse delante de mis padres a explicarles que la he palmado por servir a mi país y al turismo y a todos los que por su causa me han puesto a parir.

Y no estoy dramatizando ni me estoy tirando el rollo, que para mí esto es muy serio, porque mi cuerpo está hecho polvo y porque si tengo que dejar de bucear me muero de pena y además me cargo a alguien.

Hasta me he hecho unas pruebas de vértigo porque fijaos qué tontería, el otorrino también me dijo que tenía un cuadro de estrés de libro, un agotamiento gigantesco y que a veces uno se queda con el vértigo puesto para toda la vida. Para tomárselo a broma.

Me dejaba de todo por las esquinas, perdía el coche, las llaves, y yo jamás he perdido nada.

Llegó un día en que me senté a controlar y me tuve que ir a casa porque ni veía los aviones de lo reventada que estaba.

Me fui a eso de las ocho un día que tenía tarde. Casualmente fue una imaginaria que me activaron a última hora.

Recuerdo que estaba en mi casa agotada y pensé: como me activen ésta me pego un tiro. Me la activaron. Trabajé la primera parte de la tarde, luego no pude más.

Al día siguiente tenía mañana y noche el mismo día. Por la tarde ya avisé de que por la mañana no iría a trabajar porque lo que necesitaba era dormir, pero por la noche si iría porque esperaba haber descansado.

Exactamente eso hice, y me pidieron que justificase mi ausencia presentando una baja.

Resulta que pretenden que yo vaya la mañana que necesito para recuperarme a la Seguridad Social y le diga a mi médico, no sé muy bien con qué cara, que si no le importa me dé una alta y una baja en el mismo acto. Y luego nos acusan de manipular a los médicos de la Seguridad Social cuando ellos son los primeros que nos exigen chorradas y los que les presionan para que diagnostiquen no lo que opinan de verdad, sino lo que a AENA le conviene.

Y juro por Dios que me quedan dos telediarios para publicar las cartas que tengo sobre este tema, porque tienen tanta desfachatez que hasta les dan las instrucciones por escrito.

Informé a RRHH de que yo me tomo en serio a los médicos y ni de coña le iba a proponer a nadie semejante disparate, y menos aún iba perder un tiempo precioso que necesitaba para dormir.

También les expliqué, sobreestimando su inteligencia y subestimando su hijoputismo, que si me dan de alta por la mañana no puedo trabajar ese mismo día por la noche y lo hice.

Como se la trae todo al pairo como resultado del asunto me pusieron una sanción.

Y me dijeron lo de siempre, pobrecitos: son consignas de Madrid, no podemos hacer nada.

Empecé a pasar el CIMA a mediados de agosto.

Para los legos en la materia el CIMA es el reconocimiento médico que pasamos los controladores cada año.

Si no les llego a decir que tomo somníferos ni se enteran, no me extraña que parezca que estamos todos genial para controlar cuando estamos hechos un asco.

Debe ser que como mínimo hay que ser yonqui de caballo para que el supuesto criterio médico de los médicos de la Seguridad Social y los del CIMA se imponga a las presiones que reciben, como siempre desde Madrid.

Allá por finales de agosto llegó la gota que colmó el vaso: un subidón de tensión que casi se me salen los ojos de la cabeza. Acabé en Urgencias.

Desde entonces estoy de baja.

Tras una semana de tensión modo montaña rusa ON, me citaron los del CIMA para un examen complementario.

Leed el siguiente post, que os contaré la conversación porque fue muy interesante.

Alguien del trabajo cuyo nombre no diré, me dijo que tenía yo más razón que un santo, que era normal que no durmiese porque los turnos son de locos y él nos ve todos los días, pero ay amigos, nada de esto se puede escribir y menos decir en público porque obviamente le cortan los encantos, así que supongo que AENA dirá que lo que cuento es mentira porque no tengo pruebas. Como si 2000 tíos hechos polvo no fueran prueba suficiente.

Viendo el percal aquí, solicité permiso a mi médico de la Seguridad Social para viajar a Madrid y consultar a médicos que se preocupasen de mi salud y no de las monsergas de AENA.

Por fin una diagnóstico normal y fuerte medicación…con la que duermo pero no descanso. Qué monada ¿verdad? Desde luego yo estoy encantada, vamos. De hecho son las dos de la mañana y escribo porque no me duermo. Algo hay que hacer para distraerse.

Llegó el día 16 de septiembre, fecha de vencimiento de mi CIMA.

Tuve que llamar a Aviación Civil como doce veces antes de lograr hablar con el caballero que, casualmente, el mismo día que vencía mi licencia tenía delante el expediente.

Me preguntó qué tomaba, se lo expliqué y me dijo por teléfono que me suspendía la licencia.

Aproveché la ocasión, sin poderlo remediar para comentarle que es bochornoso el comportamiento de ciertos médicos aeronáuticos, y que me flipaba notablemente que no estuviesen poniendo el grito en el cielo con el tema de los turnos.

No me vale que me digan que son legales según una ley que se ha inventado un menda que no se acercado a un avión más que para ir de un sitio a otro.

Nadie ha hecho una evaluación de riesgos antes de ponerlos en un decreto ley, y señores, no me parece normal.

Sobre todo cuando dicha evaluación existe para un puesto de oficinista en mi dependencia. Y cuando cientos de informes médicos dictaminan que los turnos que han parido para nosotros son incompatibles hasta con la vida de un gusano.

Lo mejor del caso es que yo tenía unas vacaciones en septiembre que han decidido robarme.

Como ya tenemos práctica en hacerlo con total impunidad allá que vamos.

Resulta que hay un artículo en mi convenio que dice que si ESTANDO de vacaciones me operan o tengo una enfermedad grave me devuelven las vacaciones.

Yo me puse de baja sin estar de vacaciones, pero como siempre, es un detallito sin importancia porque ahora la cosa va de trincar y de joder.

Me encantaría de verdad que me explicase el señor Lema qué se supone que está cumpliendo.

Desde luego si cumple igual con su parienta que con nosotros le auguro unos cuernos de los largos.

Yo en su lugar empezaría a vigilarle la cara al vecino del quinto por si sale cantando cada vez que se cruzan en el portal…

4 comentarios:

  1. Te entiendo perfectamente con lo del insomnio. YO también lo padezco y me empezó en la universidad, cuando intentaba irme a dormir, y la gente de la resi que iba a clase por las tardes se estaban hasta las tres de la mañana haciendo juerga. Llevo desde entonces con somníferos. Tomé algunos tan fuertes que, si no me quedaba sobada en 5 minutos, me entraba taquicardia. Los dejé y cambié por otros que me dejaban que andaba sobada durante dos horas. Al final mi padre me recomendó unos que son sin receta y que, al parecer, son antihistamínicos (por eso, cuando tienes alergia, te dicen que si tomas antihistamínicos, no conduzcas, vamos, como cuando bebes), porque los antihistamínicos tienen un efecto adormecedor. Y la verdad es que me van de perlas. Eso sí, para no abusar, de vez en cuando me meto un antihistamínico y tiene el mismo efecto, fíjate :) Y, de paso, me despeja la nariz. Y sí, es muy jodido lo de tener que sobrevivir con antihistamínicos, porque, joder, a veces ni con café se te pasa el efecto. Y yo trabajo en casa, que bueno, si ando jodida porque no he pegado ojo en toda la noche, porque estoy hasta los cojones de tomar somníferos y he decido que, aquella noche, no tomaba, pues me meto en la cama y a tomar por culo, y pierdo dinero, proque si no contesto a los correos, no me envían trabajo, y si no trabajo, no cobro. Pero es eso, tú tienes que levantarte e ir allí como buenamente puedas y "jugar al videojuego", como digo yo (que eso también lo he hecho, que antes trabajaba testeando videojuegos, y tienes que tener la azotea muy bien)... Buff, no, necesitas tus 8 horas de dormir.

    Así que, te entiendo, y desde aquí, desde esta tierra sin sol, que me está volviendo loca, porque no ver el sol, también es muy malo, porque no te llegan las vitaminas necesarias y acabas deprimida (no tengo ni puta idea de cómo me estoy salvando de la depresión), te animo con pompones y bailecitos de animadora a que envíes las cartas de una vez y a quién lo necesites, como si tienes que enviar las mismas a todos y cada uno de los ministros del estado, y a la oposición, porque ellos también tienen parte de culpa, por no "oponerse" correctamente. Y que, si puedes, convenzas a tus compañeros para que hagan lo mismo, que una voz sola se calla muy fácilmente, pero muchas, cantando a coro, ya no.
    Si es necesario, que escriban de forma anónima, si tienen miedo a represalias. O que me las envíen a mí y yo las envío en mi nombre :)

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  2. Déjate de depres, que Inglaterra no tiene sol pero sí un verde y unos acantilados que tiemblan las paredes del misterio y castillos con fantasmas, mola. De moemnto toma vitamina D en pastillas y unos rayitos UVA. Y entre tú yo vamos a hacer unos posts legendarios sobre traducciones, insmonios, compañías piratas y lo que nos dé la gana.
    Nos reiremos, no lo dudes, estoy preparando el de Ryanair, y ahí irás tú.
    Besos
    P.D. Hace tantos años que no duermo ocho horas seguidas que ya ni sé lo que es, cuatro y cuatro sí, o dos por aquí y dos por allí...Lo bonito es que te cunde el tiempo un montón ;-)

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  3. ¿Duermes y no descansas? Duerme con oxigeno, pregúntaselo a un doctor... Mi suegra tiene Apnea de las fuertes y aunque duerme no descansa nada de nada monada. Se caía frita por las esquinas. ¡Imáginate! Solución: Duerme con oxigeno.

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  4. Menuda movida... y yo que creía q lo estudiantes de arquitectura lo pasábamos mal con esto del dormir... al menos los domingos me duermo todas las horas q no he dormido durante la semana, aunq luego me despierto más cansada :(.
    Todo lo que cuentas me parece increible, en el sentido de q se supone que vivimos en una democracia, que estamos en un momento histórico en el que existe cierto bienestar, cierto nivel de vida... desde luego, es algo por lo que vale la pena luchar.

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